jueves, 12 de mayo de 2011

COMPLEJIDAD DE LOS HECHOS URBANOS. (I)

Intentaré más adelante examinar estos estudios en sus líneas principales; ahora es necesario introducir una consideración fundamental y referirme a algunos autores que dirigen esta investigación.
Al plantear interrogantes sobre la individualidad y la estructura de un hecho urbano determinado se han planteado una serie de preguntas cuyo conjunto parece constituir un sistema capaz de analizar una obra de arte. Ahora bien, aunque toda la presente investigación sea llevada a fin de establecer la naturaleza de los hechos urbanos y su identificación, se puede declarar por de pronto que admitimos que en la naturaleza de los hechos urbanos hay algo que los hace muy semejantes, y no sólo metafóricamente, con la obra de arte; éstos son una construcción en la materia, y a pesar de la materia; son algo diferente: son condicionados pero también condicionantes.
Esta artisticidad de los hechos urbanos va muy unida a su cualidad, a su unicum; y, por lo tanto, a su análisis y a su definición. Esta cuestión es extremadamente compleja. Ahora bien, descuidando los aspectos psicológicos de la cuestión, creo que los hechos urbanos son complejos en sí mismos y que a nosotros nos es posible analizarlos pero difícilmente definirlos. La naturaleza de este problema me ha interesado siempre particularmente y estoy convencido de que está plenamente relacionada con la arquitectura de la ciudad.
Tomemos un hecho urbano cualquiera, un palacio, una calle, un barrio, y describámoslo; surgirán todas las dificultades que habíamos visto en las páginas precedentes cuando hablábamos del Palazzo della Ragione de Padua. Parte de estas dificultades dependerán también de la ambigüedad de nuestro lenguaje y parte de ellas podrán ser superadas, pero quedará siempre un tipo de experiencia posible sólo a quien haya recorrido aquel palacio, aquella calle, aquel barrio.
El concepto que pueda hacerse uno de un hecho urbano siempre será algo diferente del tipo de conocimiento de quien vive aquel mismo hecho.
Esas consideraciones pueden limitar de algún modo nuestra tarea; es posible que ésta consista principalmente en definir aquel hecho urbano desde el punto de vista de la manufactura.
En otras palabras, definir y clasificar una calle, una ciudad, una calle de la ciudad, el lugar de esta calle, su funcion, su arquitectura y sucesivamente los sistemas de calle posibles en la ciudad y otras muchas cosas.
Tendremos que ocuparnos, por lo tanto, de la geografia urbana, de la topografía urbana, de la arquitectura y de otras disciplinas. Aquí la cuestion ya no es facil, pero parece posible, y en los párrafos siguientes intentaremos llevar a cabo un análisis en este sentido. Ello significa, que generalmente, podremos establecer una geografia logica de la ciudad; esta geografia logica tendra que aplicarse esencialmente a los problemas del lenguaje, de la descripción, de la clasificacion.
Cuestiones fundamentales, como las tipologias, aun no han sido objeto de un trabajo sistematico serio en el campo de las ciencias urbanas. En la base de las clasificaciones existentes hay demasiadas hipótesis no verificadas, y por lo tanto necesariamente son generalizaciones carentes de sentido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada