domingo, 28 de agosto de 2011

Azoteas de Manhattan

Escondidas entre los rascacielos | Con vistas al río Hudson o a los pies del mítico Empire State, las azoteas de los bares y clubs de nueva york, se convierten en el refugio perfecto.

A la caída de la tarde, cuando las oficinas del Midtown de Manhattan apagan sus luces y los aires acondicionados, cientos de neoyorquinos migran hacia las azoteas de los bares y clubes más exclusivos de la Gran Manzana, que ofrecen cócteles al aire libre, espectaculares vistas de Nueva York, piscinas y hasta arena de playa. Uno de los más clásicos de esos rooftops neoyorquinos es el 230 Fifth, localizado en un piso número veinte de la Quinta Avenida y que ofrece unas increíbles vistas del Empire State desde una azotea, que con más de 2.000 metros cuadrados es una de las más amplias de la ciudad. Su decoración kitsch, conformada por palmeras, luces de neón o extravagantes cebras y leones de plástico a tamaño real, se repite en otras azoteas en Manhattan como el Ava Lounge, espacio más reducido que trata de reproducir el ambiente caribeño que tanta falta le hace al verano neoyorquino.

Las más lujosas


El barrio del Meatpacking, que ha pasado de ser un área industrial a convertirse en los últimos años en uno de los barrios más exclusivos de Manhattan, acoge en sus calles empedradas a algunas de las más lujosas azoteas, entre ellas la que está en lo alto del muy de moda hotel Standard, llamada Le Bain. Las vistas sobre el río Hudson son solamente un buen telón de fondo para esta terraza/discoteca de dos pisos, una de las favoritas de la farándula de Nueva York, en la que se pueden encontrar camas de agua y un jacuzzi.


No muy lejos de Le Bain y también en la azotea de un exclusivo hotel, en este caso el famoso y chic Gansevoort, se encuentra el Plunge, un rooftop que atrae por su enorme piscina y sus espectaculares vistas del Downtown neoyorquino.

Las mejores vistas


La disputa por llevarse el título de la azotea con las mejores vistas está muy regida, ya que gran parte de ellas tienen como centro gravitatorio a uno de los rascacielos más famosos del mundo, el Empire State, del que hay vistas privilegiadas desde Rare View, Hotel Metro, Top of the Strand y A60.


Pero si un edificio le hace la competencia en atractivo al Empire State, es el Chrysler, por lo que gracias a las vistas de ese edificio que en 1929 se convirtió en el más alto del mundo, la azotea Upstairs, en el hotel Kimberly, puede competir con todas las que ofrecen vistas del rascacielos de King Kong.


El llamado pulmón de Nueva York, el Central Park, también se lleva el protagonismo de otras azoteas como Salon de Ning, compuesta por dos terrazas que forman parte del hotel The Peninsula y se diferencia de los demás por su decoración asiática.

Las más coquetas y los Beergarden

A pesar de que el concepto tradicional del rooftop neoyorquino suponga elevados precios, ropa elegante y altos tacones, también hay azoteas que rompen con esos esquemas, y el mejor ejemplo es el coqueto Mé Bar, en lo alto del hotel La Quinta.


Uno de los mayores atractivos del Mé Barî, además de su impresionante situación a los pies del Empire State, es que es fácil encontrar vacía alguna de sus pequeñas mesas de colores.


Pero para encontrar este tipo de azoteas lo mejor es cruzar el East River y llegar hasta Brooklyn, el nuevo centro bohemio de moda en la Gran Manzana, donde está la azotea del restaurante Julliete, un bistró francés con mucho encanto, o el Night of Joy, un bar con decoración retro que atrae a la juventud más moderna del barrio de Williamsburg.


A pocas calles del Night of Joy se encuentra el Loreley, una azotea que encaja perfectamente en el concepto de beergarden, una terraza con grandes mesas de tipo picnic, que ofrece múltiples tipos de cerveza a precios razonables.


Este nuevo concepto de rooftop se está expandiendo rápidamente por Nueva York, puede que animado por los bajos precios que contrastan con los cócteles por los que se paga una media de 16 y hasta 20 dólares de las azoteas más lujosas del Meatpacking, por lo que la recién abierta Birreria se ha convertido en todo un éxito. Este beergarden, con vistas a otro de los míticos edificios de Manhattan, el Flatiron, tiene además el atractivo de estar localizado encima del mercado Eataly, que reúne tiendas gourmet y pequeños locales de alta cocina que atrae a masas desde su apertura.


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