martes, 20 de marzo de 2012

EUROCASAS, fusión de la visión occidental y cultura indígena

Son edificaciones de entre cinco y ocho pisos muy coloridas y orientadas a distintas actividades. En la parte superior resaltan las viviendas estilo chalet adornadas con algunas jardineras.

REDACCIÓN CENTRAL

Cambio

Vidrios azules gigantescos cubren parte de la fachada de la casa de don Víctor: un edificio de seis pisos pintado de color naranja y amarillo; en cuya terraza, como si fuera una vivienda independiente, se erigió un chalet familiar, con unos pequeños jardines.

Un estilo que le costó mucho, dice don Víctor, quien confiesa que el estilo lo copió de su primo que tiene su vivienda en la zona de Río Seco, y el de las que se construyeron en Villa Adela y también por la Ceja de la ciudad de El Alto.

El antropólogo jesuita Xavier Albó las denomina las eurocasas: una fusión de lo comercial con lo elegante y sofisticado, asumida de la cultura occidental.

“Este estilo de las eurocasas tiene una arquitectura muy especial, pues son todo un lujo, que por abajo quizás son almacenes, los pisos intermedios son sitios para fiestas, y arriba tienen como un chalet totalmente distinto y que es la vivienda del dueño”, indicó.

Tal como lo señaló Albó, la mayoría de las viviendas, que se enfilan por alrededores de la céntrica Ceja de El Alto, mantiene esa estructura, denotando la inclinación comercial para la cual fueron construidas.

Don Mario Condarco tiene su edificio en la avenida Raúl Salmón. Cada uno de los ocho pisos los arrendó para distintas actividades. En la parte baja está un salón de comidas, en el primero y hasta el tercer piso salones de fiesta, y el resto funciona como alojamiento.

Qué expresan

Desde la interpretación analítica del historiador Jesús Llusco, las construcciones de la ciudad de El Alto fueron evolucionando con el paso del tiempo, pero a la vez formando la concepción de lo que la población quería expresar.

“Los colores son meramente indígena aymaras, por una parte, en tanto la construcción son modelos penthouse y en la última parte llevan chalet, porque esa idea colonial, esa idea vieja de ver al indio como sucio, como ignorante, pobre, ya no va, ahora el indígena lee, habla inglés, maneja computadora, ha crecido”, indicó.

“Las construcciones muestran ese cambio, esa evolución de la sociedad, de la ciudad; es por eso que en la zona sur hay varias viviendas que son residencias que son modelo chalet”, insistió.

La concepción

Si bien, como dice Llusco, “estas construcciones son una característica peculiar de la ciudad de El Alto” y que es muy poco probable hallar similares en ciudades como Santa Cruz o Sucre, su ideario tiene como origen la mirada occidental e indígena.

“La arquitectura occidental te muestra que todo está arriba, los mesones, la cocina, pero en la visión indígena todo es abajo, las señoras tienen varias cosas en el suelo”, explicó.

En definitiva, el historiador insiste en que “es la combinación de lo occidental con lo andino”, que ha dado vida a estas construcciones que unen miradas distintas e innovadoras.

“No se puede hablar de una arquitectura meramente andina, pero tampoco meramente occidentalizada, es una adaptada a las prácticas culturales y a la identidad collana de la población”, afirmó.


DATOS

• De acuerdo con los datos del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), en 2010 se aprobaron 2.941.966 permisos de construcción en todo el país, casi cuatro veces más comparado con 2001.

• La ciudad capital con el mayor número de permisos fue Cochabamba, con 849.406

• Los datos señalan que el índice nacional de costo de la construcción creció en 47% entre 2003 y 2010.

• En 2010 las ciudades con el mayor índice de costo de construcción fueron Santa Cruz y El Alto. Comparativamente con 2003, el índice de costo de construcción de Santa Cruz creció en 60% y El Alto en 51%.

• Las exportaciones de materiales de construcción se duplicaron entre 2001 y 2010. Los principales productos exportados son madera y sus manufacturas; pólvoras y explosivos, y productos cerámicos.


Bolivia compra más insumos para construir

La necesidad de la población de contar con una vivienda ha generado un crecimiento acelerado de las construcciones y como efecto la demanda de insumos que en el país no se fabrican.

De acuerdo con el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), basado en datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), entre 2001 y 2010 la importación de materiales de construcción se cuadruplicó, de 161 millones a 650 millones de dólares.

Entre las principales compras figuran la fundición de hierro y acero.

Datos oficiales señalan que en 2010 el número de permisos para construcción fue de 2.941.966, cuatro veces más que en 2001 (799.419).

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