viernes, 2 de marzo de 2012

PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (I)

Al exponer la teoría funcionalista, he acentuado más o menos voluntariamente aquellos aspectos que dan a esta interpretación una forma de preeminencia y de seguridad. Ello es debido también al hecho de que el funcionalismo ha tenido particular fortuna en el mundo de la arquitectura y todos los que han sido educados en esta disciplina en los últimos cincuenta años pueden deshacerse de él con dificultad. Tendríamos que indagar cómo ha determinado realmente la arquitectura moderna, obstaculizando, aun hoy, su evolución progresiva: pero ése no es el objetivo que me propongo.
Creo necesario, en cambio, detenerme en otras interpretaciones del campo de la arquitectura y de la ciudad que constituyen los fundamentos para la tesis expuesta aquí.
Las teorías en las que me detengo se relacionan con la geografía social de Tricart, con la teoría de las persistencias de Marcel Poéte, con la teoría ilustrada y particularmente con la obra de Milizia.
Todas esas teorías me interesan principalmente porque se fundan en una lectura continua de la ciudad y de la arquitectura sobrentendiendo una teoría general de los hechos urbanos.
Para Tricart la base de la lectura de la ciudad es el contenido social; el estudio del contenido social debe proceder en primer lugar de la descripción de los factores geográficos que dan al paisaje urbano su significado. Los hechos sociales, en cuanto se presentan precisamente como contenido, preceden a las formas y las funciones y por así decirlo las comprenden.
Es objeto de la geografía humana estudiar las estructuras de la ciudad en conexión con la forma del lugar en el que ésta se manifiesta; se trata, pues, de un estudio sociológico en términos de localización.

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