miércoles, 24 de agosto de 2016

"Cholets", una película de la vida de Freddy Mamani

"Cholets" es el nombre de la película que cuenta la vida de Freddy Mamani quien es el constructor de al menos 60 obras en la ciudad de El Alto que llamaron la atención de propios y extraños por los diseños y el colorido de estas construcciones.

"Es sobre Freddy Mamani, su vida y obra y colateralmente la situación político, cultural y social de Bolivia que ha permitido que (esta arquitectura) se popularice", dijo a ANF, el productor del filme, Frank Kalero.

Kalero conoció a Mamani en una presentación en Lima, Perú y fue allí donde nació la idea de contar la historia de Freddy por el interés en los "cholets" que Mamani construye en el país.

"Se ha visto la obra de Freddy por medios internacionales, pero siempre fuera de contexto, los edificios, los colores, El Alto, se ve como algo Kitsch, un fenómeno curioso, y yo quiero que la gente entienda cómo surge, lo que hay detrás, lo que impulsa a su creador y a la gente de El Alto", manifestó Kalero.

En dos meses de filmación visitó al menos 20 de las construcciones de Mamani, también llegó al lugar de su nacimiento y habló con uno de los propietarios.

Kalero cuenta con la ayuda de Marco Quispe, el coordinador en la ciudad de El Alto y la parte de la identidad visual la lleva Richars Meza con su estudio RS Creative en Lima.

El productor se aproximó a diferentes entidades para conseguir apoyo para la producción del filme, pero no obtuvo ayuda de ninguna empresa por lo que hasta ahora Kalero gastó al menos tres mil dólares en la realización de la película.

Aún no se tiene fecha para el estreno, pero será en noviembre, espera que se presente en un cholet.

Kalero tiene pensado presentar el filme en el Festival Internacional de Cine en Berlín, Alemania en octubre.

El tráiler de la película será presentado en el "electrofest" realizado por Paceña que será el 3 de septiembre a las 15:00 horas en el Salón Gran Emperatriz ubicado en la zona 16 de Julio.

"Esperamos contar otras facetas de la vida de Freddy y que el mundo conozca el talento de un aymara que es capaz de transformar una ciudad", expresó Marco Quispe.

viernes, 19 de agosto de 2016

Tarija Arquitectos critican ley que autoriza edificios de 7 pisos



El Colegio de Arquitectos de la ciudad de Tarija, tras conocer que el Concejo Municipal de Cercado aprobó en grande un proyecto de ley para autorizar la construcción de edificios hasta de siete pisos en el centro de la ciudad, se pronunció en contra y exigen que la normativa no sea tratada hasta consensuar con otras instituciones.

El vicepresidente del Colegio de Arquitectos, Hugo Borda, explicó que existe una ley municipal aprobada en grande para construir edificios de altura hasta los siete pisos en el caso viejo, sin consensuar con las instituciones y sin respetar dos leyes que prohíben la construcción de edificios en el centro de la ciudad.
“Existe una ley aprobada en grande en el Concejo para autorizar las edificaciones en altura y lo más curioso, en pleno centro de la ciudad, cuando existen dos leyes que protegen el patrimonio histórico de las casas antiguas en el centro del casco viejo”, sostuvo Borda.
Los profesionales de la construcción aseguran que no están en contra de los edificios en la ciudad de Tarija, lo que les preocupa es que con la nueva edificación en el casco viejo colapse el parque automotor, se desgaste de la matriz de los diferentes servicios y falten los mismos.
En ese sentido, los arquitectos plantearon al Concejo y al Ejecutivo Municipal, primero trabajar en una planificación urbana, en el reordenamiento del tráfico vehicular en horas pico en la ciudad y ver cómo se puede mejorar los servicios básicos de agua, alcantarillado, energía eléctrica, gas, desagües pluviales y otros que ya colapsaron en pleno centro.
“Creemos que el Municipio debe hacer planes para garantizar la calidad de vida, antes de hacer leyes de este tipo, con los edificios en altura en el centro se congestionará más el casco viejo y ni para qué hablar de los servicios básicos”, señaló.
Según Josip Bacotich, miembro del Colegio de Arquitectos, este grupo de profesionales considera que el proyecto de ley para la construcción de nuevos edificios que busca aprobar el Concejo, debe cambiar la ubicación de las construcciones a zonas en pleno crecimiento urbano.
En ese marco, plantearon que se pueda autorizar las edificaciones mediante la ley en la zona norte, sobre la avenida Circunvalación, con la finalidad de fortalecer el crecimiento de la ciudad y el comercio, teniendo en cuenta que estos distritos son los que actualmente están contemplados dentro del nuevo radio urbano.
Además, aseguran que estas zonas en pleno desarrollo son las más adecuadas por que cuentan actualmente con planimetrías que contemplan calles bastante amplias, lotes de terreno que superan los cuatrocientos metros cuadrados de superficie, además que cuentan con los servicios adecuados para un polo de desarrollo, agregó.
Ante esta preocupación y planteamientos que tienen algunos arquitectos, el concejal municipal de la ciudad de Tarija y la provincia Cercado, Alan Echart, a tiempo de confirmar que el proyecto de ley fue aprobado en grande, señaló que organizarán encuentros y reuniones de debates junto a diferentes instituciones y sectores de la ciudad para debatir el tema.
“Vamos a analizar el tema a profundidad junto a los diferentes sectores y el Alcalde, para generar debate, el proyecto de ley no está cerrado sino abierto para cualquier sugerencia”, dijo.
La autoridad manifestó que a través de la comisión jurídica y técnica del Concejo y el propio Municipio, en los siguientes días se convocará al Colegio de Arquitectos, Juntas de Vecinos, Cámara de la Construcción y a otros sectores involucrados directamente en el tema para debatir a profundidad el proyecto de los edificios en el centro de la ciudad.

Un pedacito del paraíso en Obrajes

El barrio de Obrajes, ubicado en sur de La Paz, alberga un pedazo del paraíso. Situada en la calle 5, se halla la residencia del embajador de Italia, una edificación que además de ser un testimonio de la historia del lugar, encierra una belleza como pocas. No en vano fue bautizada como Villa Edén.

Estas dos razones, entre otras, llevaron a la Alcaldía de La Paz a declararla como Patrimonio de la ciudad. "Esta placa significa que todos tenemos el deber de cuidar este bien que es de la ciudad y es delicado. Somos dos países hermanos que quieren ayudarse y caminar juntos”, señaló el embajador italiano, Plácido Vigo, durante el acto realizado a mediados de julio.

Para celebrar esta declaratoria de Patrimonio, la Embajada de Italia publicó, además, un libro que lleva el nombre del lugar . En éste se da cuenta de la historia de la propiedad pero, también, de su belleza de la cual dan testimonios una serie de fotografías que acompañan el texto.

De Villa Eden hay mucho que mostrar, pues la propiedad donde se construyó el inmueble tiene una extensión de más de 3.000 metros cuadrados en los que se asientan una planta baja, seis dormitorios, tres salitas, tres baños, un comedor y tres jardines.
Chacra de Obrajes

La historia de esta villa se remonta a 1912 cuando fue adquirida por Jorge Saenz. Hasta entonces, el lugar era conocido como Chacra de Obrajes y era una propiedad cuya edificación principal había sido demolida. Es recién en 1921 cuando Jorge Saenz García, hijo del propietario, construyó la edificación que años más tarde heredaría.

En 1964 la edificación fue adquirida por Silvia Linale Granier, hija de un descendiente de italianos, quien cuatro años más tarde, en 1968, se casaría con José Forno, también descendiente de italianos. "La boda se realizó en presencia de la familia y de numerosos amigos en los encantadores jardines de la que ahora es la residencia de Italia”, se lee en la publicación.

En 1971, llegó la primera oferta de compra de la propiedad por parte del entonces embajador de Italia, Gian Piero Nuti. "La solicitud fue evaluada favorablemente también porque el ministerio de Asuntos Exteriores de Italia había recibido la opinión positiva del exembajador Quirino Tortorici, quien había conocido el lugar durante su periodo de servicio en Bolivia (1965-1970).

Ese mismo año, el ingeniero italiano Giacomo Rizzi efectuó la inspección del lugar y dedujo que el inmueble se hallaba en perfectas condiciones; con acabados preciados como pisos de roble en los interiores y en los alrededores de una plaza residencial, que entonces era conocida como plaza Campero. "Cabe resaltar que todo el ventanaje está realizado en madera mara macho, una tipología preciada y casi inasequible”.

En octubre de 1973 se realizaron los trabajos de ampliación del salón principal, además, de intervenciones de mantenimiento. "El 23 de noviembre de 1973, se definió la compra entre Linale y el Gobierno italiano por un valor de 150.000 dólares”, se lee en el libro.

Más datos

Inmueble principal Fue edificado en dos pisos en un total de 647,30 metros cuadrados. Tiene además dos construcciones contiguas, una primera con estacionamiento, un deposito en el segundo piso, un desván y una pequeña casa utilizada como dependencia cuando funcionaba una piscina en el jardín.
Compra En 1973, el embajador Nuti propuso la compra de una ulterior parcela de terreno para evitar lo ocurrido con la residencia del Embajador de Alemania, donde en un terreno limítrofe habían construido un edificio multi familiar con vista directa a los jardines de la propiedad. En noviembre de 1973, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia autorizó la compra de una parcela contigua de 757, 68 metros cuadrados.




domingo, 14 de agosto de 2016

Terrazas de Auquisamaña, la vivienda que entiende a los paceños

Todo el confort de una casa logrado en un edificio, ése es el concepto que la desarrolladora inmobiliaria Saxxon y el arquitecto Michael Palza plasmaron en las Terrazas de Auquisamaña, un condominio erigido en la zona Sur de La Paz que se posiciona como referencia en el ámbito de la construcción de viviendas porque reúne todas las condiciones que los paceños buscan para vivir, asegura Luis Alberto Campero, gerente general de Saxxon.

Pero, ¿cómo saber todo lo que los paceños buscan de una vivienda, cuando es sabido que una vista al Illimani significa renunciar a los rayos del sol y, por lo tanto, a un ambiente cálido, por ejemplo? Como primer paso, Saxxon convocó a un grupo focal para empezar a construir su ambicioso proyecto habitacional que, después de tres años de trabajo, logró concluir hace unas semanas.

"Lo primero que buscan los paceños es una vivienda donde no haya ruido, sea cálida, tenga una vista privilegiada, goce de seguridad y, ante todo, sea espaciosa. Uno pensaría en una casa, pero nosotros reunimos todos esos requisitos en un conjunto de departamentos que, en su conjunto, hacen el condominio Terrazas de Aquisamaña”, dice Campero.

Adrián Campero, gerente del proyecto Terrazas de Auquisamaña, explica que para lograr esos objetivos se echó mano de tecnología europea, como el sistema de aislamiento acústico utilizado en paredes, techos y pisos.
"Las paredes entre departamentos son dobles y tienen material de aislamiento acústico. Los pisos son contra impactos y los techos aislan los ruidos aéreos. Este sistema es comparable con los más exigentes estándares europeos”, precisa.

Vista, sol, seguridad...

En el caso de las Terrazas de Aquisamaña ya no se tiene que elegir entre una vista a la hermosa topografía de La Paz o un ambiente cálido, se tienen las dos opciones: todos los departamentos gozan de calefacción a gas natural, lo que marca un consumo de energía mínimo, y gozan de una maravillosa la vista de la ciudad desde los ventanales y amplias terrazas que tiene de cada uno de los 30 apartamentos.

"En el tema de seguridad, hemos creado un concepto nuevo de servicio en edificios residenciales: consejería y seguridad las 24 horas del día con un circuito cerrado de cámaras, cuyas grabaciones son monitoreadas durante todo el día”, añade Adrián Campero.

Considerando el sistema de calefacción en cada uno de los ambientes de los departamentos, Saxxon apostó por los ventanales, techos y puertas altas, trabajadas en maderas preciosas.

Para contribuir a la comodidad y confort de los habitantes de las Terrazas de Auquisamaña, la desarrolladora inmobiliaria equipó por completo las cocinas con finos muebles de estilo minimalista.

" La enorme cantidad de los detalles incorporados hizo que el tiempo invertido en el proyecto fuera mayor al planificado, pero el resultado hace que ese tiempo invertido valga la pena”, dice Adrián Campero.

Obras de arte y 1.700 m2 de jardín

El lobby y los pasillos que hacen parte de Los Jardines de Auquisamaña son un espectáculo aparte: esculturas, diseños en los techos y paredes, y otros detalles encargados a artistas y arquitectos, como Joaquín Sánchez, Jennifer Shepard, Freddy Mamani, reconocido por ser el creador de la arquitectura andina (cholets) en la ciudad de El Alto.

"Queríamos que todos los espacios fueran habitables, por eso iluminamos los pasillos y en ellos pusimos obras de arte”, comenta Luis Alberto Campero.

Estos espacios, junto a los jardines que rodean a los departamentos, las terrazas de cada uno de ellos, pasillos, áreas sociales y el lobby suman 1.700m2 pensados para que los habitantes de los Jardines de Auquisamaña "vivan como siempre lo desearon”.

Saxxon inauguró hace unas semanas su condominio y ya tiene pensado otro proyecto en la ciudad de La Paz, donde -aseguran sus ejecutivos- buscan imponer un nuevo estilo de vida en la que el confort y la seguridad sean los protagonistas.


sábado, 13 de agosto de 2016

"REFLEXIONES" SOBRE ARQUITECTURA

Artespacio CAF, la galería del Banco de Desarrollo de América Latina, presenta hasta el 26 de agosto la exposición "Reflexiones: la arquitectura boliviana actual".

La inauguración de la muestra estuvo precedida por un conversatorio en el auditorio de la CAF, en el que participaron los arquitectos Andrés Costa du Rels, Luis Ignacio Gallardo, Iván Valdez y Freddy Mamani, quienes plan-tearon líneas de análisis del proceso de di-seño arquitectónico nacional.

"La arquitectura en Bolivia ha logrado una relevancia no alcanzada antes, por ello, consideramos que es importante reflexionar sobre esta disciplina, tan influyente en la vida de toda sociedad", dijo la curadora de la galería, Cecilia Lampo.

miércoles, 10 de agosto de 2016

Una muestra explora los hitos de la arquitectura actual en Bolivia

"La arquitectura en Bolivia ha logrado una relevancia no alcanzada antes; por ello, consideramos que es importante reflexionar sobre esta disciplina, tan influyente en la vida de toda sociedad”.

Con esas palabras, la curadora Cecilia Lampo describe la muestra Reflexiones: la arquitectura boliviana actual. La propuesta estará abierta hasta el 26 de agosto, en el Artespacio CAF, ubicado en la avenida Arce, 2915, esquina Clavijo, zona San Jorge.

En la muestra participa la artista visual Alejandra Delgado, quien presenta fotografías en negativo de construcciones contemporáneas andinas. A la exposición se suman los arquitectos Andrés Costa du Rels, Luis Ignacio Gallardo, Iván Valdez y Freddy Mamani, quienes exhiben maquetas, dibujos, esquemas y procesos de pensamiento arquitectónico.

Costa du Rels y Gallardo son arquitectos paceños formados en la Universidad Católica Boliviana San Pablo. En 2003 fundaron la empresa Gallardo/Costa du Rels. Su trabajo ha sido publicado en la Revista Escala de Colombia y en la segunda edición de Backstage Architecture de Italia, curaduría que recoge el trabajo de 57 arquitectos menores de 35 años a nivel mundial .

Sus obras han sido expuestas en la VII Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo de Medellín, Colombia (2010), en Backstage Architecture en Venecia, Italia (2012), en el Crown Hall del Instituto de Tecnología de Illinois en Chicago, EEUU. (2012) y en Artespacio CAF en La Paz (2012).

Mamani es técnico superior en construcciones civiles, ingeniero civil y arquitecto. En 10 años de trayectoria, realizó más de 60 obras a las que denomina "Arquitectura Andina” que están presentes en La Paz, Oruro, Potosí, Puno (Perú) y Brasilia (Brasil) .

Valdez es graduado como arquitecto en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Entre 2002 y 2012 vivió y trabajó en Londres donde colaboró con varias oficinas de renombre internacional. Durante ese tiempo obtuvo una maestría del programa "Ladscape Urbanism” en la Architectural Association School of Architecture de Londres (2004).

En el marco de la muestra, los organizadores realizaron un conversatorio sobre líneas de análisis del proceso de diseño arquitectónico nacional. "Queremos indagar si existe una identidad arquitectónica propia de Bolivia; analizar si los procesos arquitectónicos están vigentes en cuanto a procesos y materiales; así mismo, conocer cómo afecta lo que se está construyendo en la vida de los ciudadanos”, complementó Lampo.

Otro de los curadores de la exposición fue el arquitecto Gastón Gallardo, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), dice la presentación de la muestra.

Cochabamba. Existen dos estructuras arquitectónicas de valor histórico, la torre de la Catedral Metropolitana de San Sebastián y la del Templo de la Compañia de Jesús

Se abren los ojos con el tono del reloj de alarma, al desayunar se escucha el tintineo de la cucharilla meneándose dentro de la taza de café, al salir de casa suenan las llaves que aseguran la puerta, un paso en la calle y de pronto infinitos sonidos nos llegan con sus mensajes durante el transcurso del día.

Es así que en el diario vivir, el ser humano recibe información a través del sonido y que este ocasiona diferentes estados de ánimo en las personas, muchos se quedan grabados en la memoria y otros simplemente se olvidan.

También hay tonos que se encuentran en estructuras arquitectónicas, que nos transportan a un determinado momento de la historia, como podría ser el caso del repique de las campanas, aquellas que se encuentran en la torre de la Catedral de Cochabamba y en el Templo de la Compañía de Jesús.

Al oír la palabra campana, al instante la memoria reconoce su sonido y forma, sin embargo con el paso del tiempo su repique parece haber perdido dominio, su tono para algunos incluso pasa inadvertido, opacado por el murmullo de la ciudad agitada.

De pronto, al atravesar por la plaza 14 de Septiembre, el revoloteo de las palomas al sonar las campanas de bronce ocasiona que la mirada dirija su atención como un escáner hacia la torre de la Catedral; pero, también nos hace preguntar sobre el valor y el significado que tuvieron estas en el pasado.

Al transitar por la galería sur de la Plaza Principal se encuentra la Catedral Metropolitana de San Sebastián, que es imponente por su estructura arquitectónica. Al observarla se puede tratar de calcular su antigüedad.

Archivos históricos relatan que fue construida sobre la base de dos iglesias durante el siglo XVI y XVII; pero, en su segunda reedificación, durante el siglo XVIII, recién se incluyó para su construcción la capilla del bautisterio y la torre de reloj, que tiene 126 pies de altura (38.5 metros), que impresiona con su cúpula de estilo neoclásico.

La primera construcción estaba realizada en adobe y recién durante la segunda intervención las autoridades comenzaron a usar piedra, arena y cal.

Inicio de los repiques en el valle del Siglo XVIII

En la torre de la Catedral suenan los cuerpos cóncavos de bronce y estaño, cada uno contiene en su interior un utensilio vertical colgante denominado “badajo”, que con el movimiento golpea su forma metálica, produciendo los tonos musicales de las campanas. Su estruendo hace estremecer a las paredes continuas, este eco nos permite imaginar otro tiempo.

De acuerdo a Teresa Gisbert y José de Mesa en su libro “Arquitectura Andina, Historia y Análisis” relatan que en los días del siglo XVIII, el entonces valle de “Villa de Oropeza” era mucho más poblado y rico que la mayoría de las villas

de España, ostentaba gran diversidad de personas que en aquel tiempo albergaba a españoles y a los nombrados criollos, mestizos e indios.

Estos autores también señalan que en ese momento la religión católica influía tanto en la sociedad que su edificación revelaba uno de los principales espacios dominantes. La Iglesia a través de su estructura reflejaba el poder compartido que tenía con el Estado.

Terminada ya la segunda reedificación de la Catedral, esta estructura era admirada por sus habitantes, por la imponente arquitectura que exhibía, acompañada en su torre por las campanas, las cuales con su repique indicaban los acontecimientos más importantes de la época.

En aquel tiempo las campanas eran un instrumento valioso para la población, ya que anunciaban los diversos actos religiosos o cívicos de la sociedad; además, indicaban las horas del día más importantes: el toque al amanecer, al mediodía y al atardecer, menciona Ángel Fraile de Pablo en una nota publicada por la revista española “Villa”.

Por supuesto el apresurado paso de los años ha dejado atrás algunos de los toques que emitían las campanas y que bien conocían y distinguían nuestros abuelos. Hoy esos sonidos se alojan en la memoria de algunas páginas de libro.

La Torre en nuestro tiempo

La Catedral es considerada una bella estructura arquitectónica de estilo barroco mestizo, a diario las columnas salomónicas de la galería son atravesadas por muchas personas y al transitar se escucha y observa todo un contraste de sonidos, desde el triste acordeón, hasta las monedas que compran un billete de lotería o el periódico.

Ya al ingresar, subiendo los seis o siete escalones de piedra a la puerta de la Catedral, puede verse el primer nivel de la estructura, donde a lado derecho se encuentra el altar con toda su admirable estructura colonial.

Para continuar con el recorrido y conocer el campanario el rector de la Catedral Metropolitana de Cochabamba, Marcelo Bazán, designó al encargado de comunicación Herbert Suárez, quien conoce minuciosamente la estructura.

Para llegar al campanario se sube por unos escalones, hasta llegar a la primera planta, donde se ubica el coro de la Catedral. Aquí se observa con más detalle los diferentes lienzos religiosos que se encuentran en la pared y que son valorados por su gran trabajo artístico; pero aún falta para llegar al segundo nivel.

Seguimos por el estrecho peldaño, que nos permite observar la textura agrietada de los muros, que reflejan su antigüedad. Es en éste nivel donde hallamos el primer cuarteto de campanas, ésta torre cuenta con el diseño de ocho espacios de los que solamente cuatro están ocupados.

Las campanas difieren una de otra por la procedencia y el tamaño que tiene cada una, dos de ellas cuentan con la inscripción de una fecha específica y un nombre tallado de manera estilizada; que según Herbert Suárez posiblemente fueron donadas por autoridades eclesiásticas de la época.

Pero, debemos seguir escalando hasta llegar a la cúpula de la torre, donde se observa cuatro espacios para campanas, pero solo dos de ellas están ocupadas. Suárez afirma que actualmente estas repican cada hora, gracias a un mecanismo moderno que hacen que suene de manera sincronizada con el reloj.

También todas las campanas de la torre indican de lunes a viernes la misa que se da a las ocho de la mañana por Monseñor Óscar Aparicio, actual arzobispo de Cochabamba.

“Los domingos las campanas repican tres veces por la mañana para anunciar las misas dominicales donde aproximadamente asisten unas cuatrocientas personas en los diferentes horarios” explica el comunicador.

Las campanas del Templo de la Compañía de Jesús:

Otra estructura emblemática que resuena en el noroeste de la plaza 14 de Septiembre, ubicada entre la calle Baptista y General Achá, es el Templo de la Compañía de Jesús.

Los archivos históricos señalan que su edificación comenzó a planificarse en 1716, cuando se establecieron los Jesuitas en Villa de Oropesa.

El actual párroco, Luis Palomera, comenta que este templo -que al principio no era parroquia- se construyó en 1730 y se estrenó el año 1756 y años más tarde pasó a ser Seminario menor San Luis.

El templo tenía tres naves como ahora, pero quedaba mucho por hacer y la fachada estaba inconclusa. Palomera asegura que para culminar la estructura se tuvo que atravesar un largo proceso de modificaciones y que en 1767 los jesuitas fueron expulsados por orden de Carlos III y el templo pasó a manos del Estado.

En 1827, ya en la República, el templo fue devuelto a las autoridades eclesiásticas y pasó a ser Iglesia Parroquial. Muchos años después se finalizó la construcción, agregando dos torres de estilo neogótico que ahora ya no están.

En 1952 los jesuitas regresaron a Cochabamba y se les entregó el templo parroquial. Entre 1959 y 1966 el templo fue profundamente refaccionado y remodelado por el arquitecto jesuita P. Enrique Comas.

Archivos históricos señalan que las dos torres de estilo neogótico que se encontraban en la fachada y que eran excesivamente pesadas, fueron sustituidas por dos “espadañas”, -denominadas así por ser campanarios de una sola pared-, para lograr el equilibrio del conjunto.

El párroco Luis cuenta que actualmente las campanas que funcionan en una de las torres fueron traídas de Alemania por el párroco Padre Javier Segura que muchos conocieron.

Caminando por estructura laberín- tica del templo, el párroco explica que aún en la actualidad el repique de las campanas animan y expresan alegría, o en algunos casos se tocan en memoria de algún fallecido.