sábado, 5 de noviembre de 2016

Diseño que habla por sí solo

Casa Grande Apart Hotel, diseño del arquitecto Federico Ramiro Muñoz Moyano, afiliado al Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz, la obra está ubicada en la zona de Calacoto (Avenida Ballivián, calle 17. Además presentada en la X Bienal Iberoamericana de Arquitectura y Urbanismo (BIAU).

La construcción comenzó en febrero del 2012 y fue concluida en febrero del 2014 y actualmente las instalaciones prestan sus servicios en hotelería.

El hotel moderno presenta una decoración de diseño y cuenta con todas las comodidades para su función en la infraestructura construida.

Colaboradores: Oscar Canedo, Jorge Vásquez, Diego Irusta, José Luis de Grandchant. Marcelo Pérez y Patricio Crooker.


SENTIRME parte de la ciudad

“ECO-CENTRO COTAHUMA”, proyecto que pretende operar en el camino inverso, busca que el ciudadano forme parte activa dentro de su barrio y sea actor fundamental de su desarrollo, el proyecto desde su inicio hasta el final, incluye a las familias del lugar, teniendo una cuota de participación y de manera conjunta con el municipio que reformula las actividades del barrio y potencian los sentidos de identidad y pertenencia que están tan perdidos actualmente, afirma Ismael Carvajal Vogtschmidt, arquitecto joven afiliado al Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz, que en su momento también presentó el proyecto del nuevo estadio de fútbol para el club Bolívar.

Explica que las personas pueden utilizar el proyecto desde diferentes alternativas, ocio, recreación, educación, turismo, deporte, encuentros culturales y otros.

El proyecto está pensado de tal manera que todas las generaciones que son parte de una familia puedan sentirse involucradas con actividades que potencien sus habilidades, un parque en planta baja, unas aulas de capacitación que también pueden convertirse en una sala multipropósito, una biblioteca infantil en las plantas superiores y un jardín mirador en el último nivel que sirve de conexión entre el individuo y la ciudad. “Este espacio, lo hace la gente, lo cambia la gente y lo desarrolla la gente”.

MI LUGAR, MI BARRIO, MI CIUDAD

Las personas involucradas con el proyecto, no solo participan con las actividades programadas, sino que también conforman con actividades específicas, su entorno, su paisaje y su identidad. Los niños y las familias del lugar, utilizan el espacio, los niveles y las fachadas del proyecto para marcar su presencia y participación, cuidando una planta, una planta que será parte de las fachadas verdes del proyecto, y que será testigo de la integración y educación sensible con la ciudad y con el medio ambiente. El proyecto involucra a los ciudadanos para devolver ese sentido de pertenencia perdido, pretende devolver ese cariño que un habitante debería tener hacia su ciudad, y busca formar, desde los más pequeños, ese sentimiento de participación, identidad y compromiso para con su zona y por ende para con su ciudad.

PARTICIPACIÓN DE LA COMUNIDAD

La comunidad cuenta con un papel protagónico tanto en la elaboración de la idea del proyecto como en la gestión del mismo a través de sus organizaciones sociales, vecinales y de convenios comunales-participativos a través de diferentes instancias públicas de administración territorial. La propuesta nace a partir de reclamos y exigencias reales de los vecinos que ven excluida la participación ciudadana en los planes de la ciudad y específicamente de su barrio, en este sentido, se potencia la interacción de las familias, los niños, y los grupos sociales que conforman el barrio y se sintetizan sus pedidos y sus necesidades en un proyecto de inclusión social a partir de generar tres demandas primordiales: Generación de nuevos y eficientes espacios públicos, seguridad ciudadana y fomento a la educación tradicional y ambiental. En este sentido, el proyecto prevé no solo la participación de estos actores dentro de la fase preliminar del proyecto sino que los incluye de manera constante dentro del desarrollo y funcionamiento cotidiano del mismo considerando sus conocimientos, y su sentido de apropiación del lugar.

DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

El proyecto “ECO-CENTRO COTAHUMA” nace de replantear para la ciudad nuevas estrategias de potenciar el espacio público a partir de necesidades reales consensuadas con los habitantes de la zona y sintetizando demandas puntuales como ser: Mejorar la calidad de vida del sector, implementar medidas que potencien la seguridad ciudadana, la participación y estrategias de fomentar la educación en los niños de las escuelas del barrio. El proyecto, pretende ser un instrumento de enlace y vinculo para replantear la integración y la participación ciudadana implementando un nuevo espacio público que potencie el acercamiento y el sentido de pertenencia de los habitantes de la ladera oeste de la ciudad de La Paz.

FICHA TECNICA:

Título del Proyecto: “ECO-CENTRO COTAHUMA”

Autor: Ismael Carvajal Vogtschmidt / Estudio Cinconueveuno

Población Atendida: 18.000 Hab. aproximadamente.

Área Construcción: 750,00 m2. A realizar en Etapas.

Área del Sitio: 750,00 m2.

Área de Ocupación: 110,00 m2. Bloque de infraestructura.


domingo, 16 de octubre de 2016

Arquitectura andina resalta en la Bienal Internacional



La cultura alteña se destaca en la IX Bienal Internacional SIART 2016, la inauguración de las muestras en la parada del Teleférico (línea roja) contó con la realización de una pasarela protagonizada por un grupo de cholas, propiciada por el colectivo UMMA. De igual manera, en el antiguo andén de la ex Estación de Trenes, los chilenos de GalveZ Inc instalaron una sugestiva gigantografía.

La arquitectura andina está presente a través de una muestra fotográfica que invita a pasear por los denominados cholets que se levantan en la ciudad de El Alto. Como parte del programa del evento, los artistas invitados a la Bienal SIART tuvieron la posibilidad de hacer un recorrido por estas estructuras y, de igual manera, pasearon por la Feria 16 de Julio, que se realiza los jueves y domingos en El Alto y se caracteriza por la venta de ropa usada.


Crean juguetes geométricos Un rasti boliviano creado por arquitectos bolivianos

Una pareja de arquitectos junto a estudiantes de la Universidad Mayor de Andrés, crearon el Rasti Boliviano, que nada tiene que envidiar al conocido Rasti y menos al Lego. Se trata de juguetes paramétricos que despiertan la creatividad en personas de diferentes edades.

Los arquitectos Rubi Isabel Rosquellas Espada y Víctor Hugo Villarreal Molina, afiliados al Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz, desarrollaron piezas simétricas que pueden ser armadas y desarmadas con posibilidades de crear distintas figuras.

Los juguetes paramétricos están dirigidos a todo público, excepto niños menores de cinco años y el resto puede darle una utilidad geométrica y matemática, además despierta creatividad por armar nuevas figuras con las mismas piezas.

El arquitecto Villarreal, considera que la idea de hacer juguetes paramétricos, surge a partir de buscar otras alternativas arquitectónicas no convencionales “Estos objetos, están siendo patentados en el Senapi, debido a que son curiosos y poco común en su creación”, sostiene.

Agrega que los juguetes nacen a partir de una maestría que pasaron como pareja en la UCB, en diseño paramétricos y estudiaron varios sistemas de computación para implementarlos.

“Dentro de estos juguetes lo importante es el proceso y no un resultado como tal, que es el proceso convencional arquitectónico, con esto desarrollamos procesos matemáticos y geométricos. El juguete es una simple pieza que gracias a relaciones de parámetros geométricos puede proliferar y convertirse en estas estructuras”, afirma.

Agrega que como arquitectos se dedican a crear estos juguetes, pero que su labor también es la docencia y la arquitectura con diseños de inmuebles públicos y privados en el país.

PRODUCCIÓN PROPIA

Por su lado, Rosquellas, manifiesta “Hacemos investigaciones como docentes de la UMSA en función a las capacidades de los estudiantes que son creativos y también como estudio tenemos máquinas de diseño, donde fabricamos cosas, por ejemplo; una cortadora laser, impresora 3D, eso quiere decir que nosotros fabricamos objetos desde la idea, dibujo digital y luego se realiza el testeo con los niños”.

Lo curioso del nuevo Rasti Boliviano, es un método motivador y despierta la creatividad de las personas, además de provocar a desarrollar otras aptitudes como en los niños; la psicomotricidad, en los mayores y la creatividad en los de la tercera edad. La misma manipulación estimula la mente al armar o desarmar.

“Aparentemente uno está creando figuras con las piezas de los juguetes paramétricos que son estructuras autoportantes, que no se caen, rompen y tampoco necesitan de vigas para mantener, son objetos muy sustentables.

Mediante los sistemas digitales, hemos trabajado las piezas y la forma geométrica de las piezas que tienen cuatro aperturas y en consecuencia cuatro opciones para ser ensambladas y si uno sigue un patrón puede hacer figuras de todo tipo e infinitas” agrega.

Explica que los niños que juegan con Rasti y Lego, son objetos predefinidos, entonces simula la construcción de algo que es figurativo, generando un espacio.

Rubi Isabel, describe que el primer juguete creado es el JP-01, el mismo que despierta, efectivamente la creatividad, pero lo interesante es que se pueden armar varias formas, dependiendo de la utilidad que uno vea de darle a las piezas del Rasti Boliviano y la diferencia está en el empalme o unión de las piezas.

Son cuatro los juguetes como: JP-01. JP-02, y se viene el JP-03 que está siendo proyectado en 3D, como también puede hacerse mobiliarios, diseñar parqueos públicos de bicicletas que pueden materializarse en obras como un servicio de los municipios.

COSTOS DEL JUGUETE

El rasti boliviano viene en dos presentaciones: la primera en caja con 60 y 120 piezas, las que se venden de manera pública en 145 y 235 bolivianos, Las personas que desean pueden pedirlo a 72596444-71565826, venta directa.



El diseño de Brisa Scholz, afiliada al Colegio de Arquitectos Departamental de Arquitectos de La Paz, fue presentado a principios de año a la Bienal

A orillas del Lago Titicaca, con la presencia del Cerro del Calvario, se encuentra el pueblo turístico de Copacabana, en Bolivia. Anexo al pueblo consolidado, siguiendo el frente lacustre y con el Cerro Ceroka como fondo, esta la Comunidad de Chaampampa, con normas propias de convivencia, menor densidad construida y aun no influenciada por la arquitectura improvisada del área urbana.

Dentro de esta comunidad rural, se emplaza el Hotel Onkelinn Torres de Copacabana.

Respetar y contemplar la naturaleza desde una arquitectura que se incline ante ella – ante la naturaleza- y se integre cautamente en su entorno, han sido los lineamientos de diseño en esta obra.

El proyecto plantea el reconocimiento de la vivienda campesina. Hecho y realidad cultural, altamente presente y repetida a largo del camino desde la Ciudad de El Alto hasta Copacabana.

La relectura, con una mirada aguda, de estos asentamientos, es información clave para que el proyecto, se constituya en una “vivienda campesina” migrada al ámbito hotelero de alta calidad. Es así que se valoran los siguientes conceptos estructurantes y se los incluye en la propuesta de diseño: composición de cuerpos paralelepípedos, proporción entre base y altura permitidos por la tecnología constructiva y material, el cual a su vez dota de un color característico, accesos a plantas superiores por medio de escaleras exteriores o abiertas, terrazas o conectores en plantas altas, mono ambientes, reunión de las edificaciones en torno a un espacio central o patio, reunión e interacción social en el espacio central o en atrios – hacia la calle- cuando son viviendas aisladas.

El posicionamiento de las edificaciones en el propio terreno, ha considerado las vistas, sobre otras condicionantes. La decisión de orientarlo al noroeste, direcciona la visual hacia el majestuoso lago, permitiendo gozar desde los interiores de sublimes amaneceres y atardeceres. Las vistas hacia el Calvario, por un lado, y cabo de península, por el otro, son enmarcadas lateralmente.

Juego de fachadas

Las fachadas de las edificaciones, dicen mucho en colores y formas, pero también expresa la motivación del dueño de casa o quizá el sello particular de la constructora que encara desde el diseño hasta concluir la obra y lo mas importante revela el temperamento y la identidad del habitante.

Parecen no decir mucho las fachadas, sin embargo las mismas enuncian alegría, sobriedad, tristeza, que son expresadas en una lectura que por lo general sugiere el arquitecto o el dueño del encargo, aunque este último es quien define de qué color quiere su fachada y con qué elementos, pueden ser con balcones, imágenes folklóricas con demasiado color, iniciales de su nombre, con ventanales a colores o quizás imágenes, gradas en las entradas, jardineras y otras inspiraciones que son plasmadas por los profesionales arquitectos.

Las obras en las fachadas también se refieren a una fusión entre el arquitecto y el dueño del encargo, pues el resultado es el que cuenta al final, razón por la que es muy rarísimo encontrar dos fachadas iguales, pueden ser similares.

Efectivamente la ciudad de La Paz como en El Alto, los frontis se han convertido en un juego de fachadas, especialmente en las construcciones comerciales, domiciliarias, públicas y privadas. Es así que cuando uno camina, puede observar la gran variedad de presentaciones desde diferentes colores hasta la gran variedad de formas, aunque hay que reconocer que un sector de los habitantes prefiere no pintar las fachadas y dejan su vivienda al color del ladrillo y esto se puede advertir cuando uno observa la ciudad de La Paz desde la Ceja o quizás desde la parte superior de los campanarios de las iglesias alteñas y apreciar la cadena de construcciones en la planicie.

ES UN DISTINTIVO

La fachada mira a la calle y presta un carácter distintivo único a cualquier construcción, expresa una idea de lo que uno puede encontrar si accede a los interiores.

Sin ir muy lejos en la zona central de la ciudad de La Paz y El Alto, se pueden apreciar fachadas muy bien trabajadas, la zona sur, Sopocachi, Miraflores, Gran Poder y otras zonas que efectivamente le dan un toque especial a la residencia de los habitantes e incluso es un plus económico al lugar. Mientras que hay otros sectores como en las laderas Este y Oeste que aún siguen en ladrillos y en obra bruta.

Volviendo a las fachadas, estas generan una percepción visual del edificio y de la transformación de la cara de un hábitat, expresando la sino la personalidad del habitante, pero reflejando el estacionamiento mental de un estado de ánimo.

La fachada por lo general es diseñada para mantener una fuerte continuidad visual con el campo circundante, que en cierta forma influye para definir un color o forma, aunque no necesariamente esta regla se ajusta a la decisión de las personas que definen colocarle una fachada a su casa u otras construcciones.

COLORES DE PINTURA PARA FACHADAS

Elegir el color para pintar la fachada, es una decisión difícil de tomar, pues implica la percepción en muchos casos de toda la familia. Hay que tomar cuenta el estilo de la vivienda, el entorno y por supuesto, el gusto y la motivación del propietario de la vivienda.

Metro Cuadrado en esta oportunidad, sugiere algunas clasificaciones de colores que puedan facilitar la decisión de darle un tono a la cara de su vivienda.

COLORES TIERRA O NATURALES

Son muy comunes en casas de estilo rústico, chalets o cabañas. Son tonalidades que se complementan con el paisaje si la vivienda se encuentra en una zona rural, y se lleva muy bien con la madera. El resultado generalmente es una casa de aspecto sobrio y elegante.

Los colores naturales son: beige, marrones, cremas, ocres. Es muy frecuente que se usen dos tonalidades para pintar las paredes exteriores cuando se usan colores tierra; por ejemplo, una tonalidad beige combinada con blanco, con marrón, o con una pintura de color intenso.

COLORES NEUTROS

Podemos llamar neutros a los negros, los blancos, y la gran gama de tonos grises, todos los cuales son los colores más usados para pintar fachadas y exteriores de viviendas. Son una apuesta segura casi para cualquier tipo de construcción, especialmente para estilos modernos. Si quieres inspiración de cómo pintar una vivienda de estilo moderno.

COLORES APAGADOS

Si lo que pretendes es darle color a una fachada pero que no luzca tan estridente, lo que necesitas es una tonalidad apagada o insaturada. Son especiales en vecindarios con casas contiguas, aunque lucen bien en cualquier construcción. No cansan a la vista y se complementan muy bien con los colores del entorno, que generalmente son naturales o neutros.

COLORES SUAVES

Son menos comunes, aunque también pueden ser usados en casas de estilo clásico, generalmente en combinación con un tono más intenso de la misma gama, negro o blanco. Los colores suaves se aprecian delicados y dan un matiz distinto al de los neutros, y sin agobiar.

COLORES VIBRANTES

Es mucho más común usar un color vibrante combinado con otro natural o neutro, de esta manera se logra resaltar una parte en particular de la construcción, y luce muy adecuado en los estilos más actuales.

VIBRANTE

Pintar la fachada de una casa con una pintura intensa puede ser una apuesta atrevida e innovadora, como en el caso los cholet de la zona de Villa Victoria, Gran Poder y El Alto. Luce muy bien para este estilo arquitectónico que expresa al folklorismo y tipo aguayo del movimiento que genera ese estamento de la sociedad.

Otros no están muy de acuerdo con ese estilo, aseguran que no siempre queda bien y no luce adecuado para ciertos estilos arquitectónicos. Aunque todo esto no quiere decir que no sea posible, ya que podrás apreciar viviendas pintadas de rojo, azul o verde que lucen bastante pintorescas.

Elegir el color depende de varios factores, pero en el caso conviene asesorarse con un profesional y hacer pruebas antes de darle el toque final a las fachadas para evitarse mayores gastos.



miércoles, 21 de septiembre de 2016

Distinguen Casa del Arquitecto



La sede del Colegio de Arquitectos de Cochabamba, conocida como Casa del Arquitecto, fue declarada ayer por la Alcaldía como patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad.

El inmueble ubicado en la calle Junín fue construido en 1915, posee un estilo arquitectónico republicano y es una de las pocas construcciones de esa época que se mantiene intacta con su estilo arquitectónico en la ciudad de Cochabamba. Desde 1989, es la sede del Colegio.

En un acto realizado anoche, con la presencia de autoridades y profesionales en el área, el alcalde, José María Leyes, dijo que la edificación ahora se constituye en un escenario donde se gestarán grandes ideas que permitan alcanzar los desafíos y la planificación, que tiene que afrontar la ciudad de Cochabamba.