lunes, 9 de octubre de 2017

Patrimonio arquitectónico de Cochabamba

EN UNA CHARLA INFORMAL CON ENTENDIDOS EN LA MATERIA | OH SE PROPONE ENTENDER EL VALOR DEL PATRIMONIO ARQUITECTÓNICO DE COCHABAMBA Y CÓMO ÉSTE HA SIDO VULNERABLE A LA INCAPACIDAD DE COORDINACIÓN INTERINSTITUCIONAL, A LA FALTA DE CONCIENCIA COLECTIVA SOBRE LA TRASCENDENCIA DEL PASADO Y A UNA ERRÓNEA CONVICCIÓN DE DESARROLLO Y MODERNIDAD.

10:30, Colegio de Arquitectos. Comparto una pequeña mesa con cinco profesionales de renombre. Soy la única mujer, la única que no es arquitecta y la única que sabe poco del tema. Decido armarme de valor y tomo la iniciativa dando inicio al conversatorio sobre Patrimonio Arquitectónico de Cochabamba propuesto por Carlos Guzmán. Me apresto a preguntar, escuchar y disfrutar del conocimiento, experiencia y anécdotas de mis interlocutores. Escuchan los tópicos que planteo, se miran, sonríen y Mario Moscoso me advierte:

“Tú nos cortas porque de lo contrario podemos salir mañana de aquí”. Por lo visto tienen mucho que decir.

Bien señores, comencemos por entender qué significa hablar del patrimonio arquitectónico de Cochabamba. De forma automática las miradas se vuelcan a Carlos Lavayén.

“En la fase inicial hubo una base Colonial Republicana que propuso un esquema basado en balcones, muros de adobe y cubiertas de teja, y cuya esencia fue la organización del espacio en torno a patios que cumplían relaciones funcionales de familia y sociedad”.

Luego, en plena vida republicana surgen referentes Europeos del Neoclásico donde la ciudad adquiere un escenario diferente conformando una fase intermedia que empieza a modificar las viviendas compactas; esto sucedería alrededor de los años 30.

A partir de 1940, se impone la corriente del Racionalismo que es incorporada -en Cochabamba- por varios arquitectos pero principalmente por Jorge Urquidi, Franklin Anaya y Daniel, Bustos quienes al concluir sus estudios en Chile retornan a Cochabamba dispuestos a modernizarla. Para 1945 el Municipio contrata al urbanista chileno Luis Muñoz Maluchka y junto a él deciden transformar la ciudad: se proyecta abrir las primeras avenidas y pasajes (Sucre, Correo, La Promotora, y La Compañía), se ochavan las esquinas y se diseña un centro ciudad pensado en la circulación de automóviles; pero además, se introducen el ladrillo y la calamina. Urquidi, relata Lavayén, construye el edificio de Teléfonos, una de las primeras edificaciones en altura; Anaya construye la Cámara de Comercio y Bustos el edificio Municipal junto a Urquidi. Estos fueron los tres primeros edificios de Cochabamba.

En síntesis, entre 1930 y 1945 aproximadamente, se ensanchan varias calles del centro sin una política de planificación, incluso la Plaza 14 de Septiembre estaba fuera de rasante; se derriban viviendas de la Colonia para construir edificios en altura, y se apuesta por los pasajes. Se podría decir que en este tiempo, el centro se transforma en busca de la modernidad cuya factura sería la evidencia de grandes debilidades institucionales para resolver un tema que parecía demasiado complejo pero poco trascendental. Lavayén considera que es en este período de tiempo en el que se produce la primera gran merma del patrimonio arquitectónico de la ciudad, el templo de La Merced constituye una de las pérdidas más significativas.

Hacia 1965 con la política (de desarrollo) Americana, se produce un fenómeno importante que da lugar a la valorización de los lotes del centro de la ciudad; curiosamente, con la apertura de la Avenida Perú (Hoy Heroínas), el metro cuadrado de terreno en el centro cochabambino llega a cotizar mejor que en la 5ta. Avenida de Nueva York. Este mercado de suelos produce el deterioro y la desaparición de muchas viviendas tradicionales porque era evidente que ya no interesaba poseer una casa patrimonio sino metros para construir.

Cuando Humberto Coronel Rivas asume la Alcaldía de Cochabamba ya se había perdido parte importante del patrimonio arquitectónico.

“Coronel destrozó la casa de barro y adobe; todo se volvió edificios ante una Alcaldía que cedía y cedía, y que no tuvo la capacidad institucional de acompañar el adecuado crecimiento de una ciudad en transformación”; aún así, remarca Lavayén, “todo el mundo estaba maravillado” con los nuevos edificios y avenidas. La Topadora, como se lo conocía a don Humberto Coronel, “llegó a decir en varias oportunidades que los arquitectos nunca le observaron nada y que lo que hizo fue pensando en el desarrollo de Cochabamba. Evidentemente nunca hubo mala intención de su parte, él solo siguió la tendencia de la lógica del modernismo y el tan anhelado desarrollo”, aclara Lavayén.

Moscoso señala que Humberto Coronel “solo cumplió el plan de Urquidi y de los otros arquitectos de la época”. Lavayén coincide y concluye reconociendo que La Topadora no hizo otra cosa que “resucitar la gestión Municipal aunque con evidentes dificultades para contener la avalancha ocasionada por el valor del suelo”.

Esta apresurada cronología, demuestra que durante el siglo XX hasta el presente, incluso las autoridades, los arquitectos y la propia sociedad han tenido dificultades para visualizar un futuro capaz de resguardar el pasado; evidencia, también, la constante que ha significado la falta de voluntades e intereses comunes en torno a la preservación de la herencia arquitectónica. Así, con similares debilidades, llegamos a nuestros días.





SOLO EL CASCARÓN”

Hoy es típico observar en el “casco viejo” que “a todas las construcciones antiguas que derrumban les hacen un arco grande para que entre la volqueta y pueda sacar los escombros, porque destrozan todo lo que hay atrás y solo dejan la primera crujía o primer cuerpo; es decir, el cascarón”, lamenta Carlos Lavayén.

El más reciente ejemplo es el de la casa de la Avenida Salamanca y calle Chuquisaca. Con profunda nostalgia, los cochabambinos nos hemos convertido en mudos testigos de la demolición del espacio interior de esta vivienda. Lo poco que se ha dejado en pie, la pura fachada prácticamente, ha tenido que ser apuntalada con estructuras de metal para evitar que se venga abajo. En el lote se está construyendo un edificio de varias plantas. La obra es anunciada como un “proyecto de conservación e integración”.

Roberto Flores, Presidente de la Sociedad de Estudios Históricos, Patrimonio y Restauración, SEHIPRE, dependiente del Colegio de Arquitectos, explica que dejar solo la fachada no puede ser considerado un intento por preservar el patrimonio arquitectónico.

El arquitecto Lavayén cuestiona que la Alcaldía haya permitido que se derrumbe el espacio interior de esta hermosa obra constructiva: si hablamos de preservar el patrimonio arquitectónico “no es aconsejable que se destruya el contexto interior”, advierte.

Esta vivienda cuyo primer propietario fue el señor Emilio González Veiga, fue distinguida con el “Premio Municipal de Edificación 1941”; su proyectista, el arquitecto Gustavo Sanjinez, recibió de parte de la Alcaldía un Diploma de Honor. Con premio y diploma Municipal, la casa que mantuvo en pie por más de 76 años y formó parte del cotidiano de varias generaciones, hoy es un roto cascarón.

Lavayén cuenta que “en otros países, el proyecto es analizado entre los técnicos municipales, los restauradores, los arquitectos y los propietarios, y entre todos deciden aquello que es compatible para la comunidad”; en cambio acá, “los arquitectos nos sentimos violados e impotentes”, añade Rafael Sainz, Presidente del Colegio de Arquitectos.



LLAMADOS A DEFENDER EL PATRIMONIO NATURAL Y CULTURAL

El patrimonio arquitectónico como el cultural, se ve afectado de cierta forma, por el patrimonio natural, aquel que en Cochabamba también se ha ido perdiendo con los años en ausencia de una política de conservación que ayude a crear conciencia ciudadana.

Mario Moscoso señala que los cochabambinos deberíamos estar dispuestos a defender tanto el patrimonio natural como el cultural: “Antes había una gran cantidad de lagunas en Cochabamba, era un lugar de varias Qhochas (pantanos). Yo he navegado en la laguna Cuéllar y me he bañado en la laguna que había al final de la Heroínas (Zona San Pedro). Hoy, con tanto cemento y pocos árboles, las lagunas se han secado por lo que las condiciones de humedad relativa, temperatura y vientos, se han visto afectadas. Los arquitectos pensamos que los árboles tienen raíz cuadrada porque los queremos modificar a machetazos o enmarcar en cuadrados de cemento; esas cosas irracionales se han dado y han afectado a la conservación del patrimonio natural de Cochabamba, considerada antes ciudad jardín y que ahora no llega ni a categoría macetero”.

Este arquitecto responsable de llevar a cabo las restauraciones más significativas de Cochabamba, confiesa que los arquitectos, incluido él, han cometido dos errores: “Primero, pensar que a la ciudad se la podía transformar como si fuera parte de un queso; y segundo, creer que la arquitectura es solo fachada cuando sobre todo es volumen y espacio; por eso se derrumba casi todo lo que hay en el espacio y se mantiene la fachada apuntalándola y listo. Hay casos trágicos donde se pretende hacer desarrollo sobre una cultura existente”.

La palabra de este arquitecto representa autoridad en el ámbito de la restauración y preservación del patrimonio arquitectónico de Cochabamba; por sus manos han pasado obras de envergadura como La Casona de Mayorazgo, el templo de San Francisco, la Catedral Metropolitana, y la vivienda de la familia de Francisco Mena, entre otras edificaciones.

Moscoso está concluyendo la restauración del templo de Santa Teresa, un trabajo de mucho detalle y exigencia iniciado hace cinco años; una vez concluida su restauración, procederá a restaurar y revitalizar el convento, obra adjudicada, también, a partir de un concurso latinoamericano.

POLÍTICAS DE APOYO A LA PRESERVACIÓN

Los arquitectos coinciden en señalar que, ante la ausencia de políticas de apoyo a la preservación del patrimonio arquitectónico, la mayoría de los propietarios espera que sus viviendas se caigan para poder emplazar construcciones nuevas, lo que resulta más práctico y conveniente que tratar de preservarlas.

Lamentan que no existan políticas de Estado que procuren la preservación del patrimonio como en otros países en los que, por ejemplo, al propietario de un patrimonio se lo libera del pago de impuestos, se le proporciona un arquitecto especialista sin costo alguno, y se financia un proyecto de factibilidad para que ese inmueble le sea rentable a su dueño. En Bolivia, en cambio, la preservación de un patrimonio arquitectónico privado depende, exclusivamente, de la iniciativa y esfuerzo del propietario.



AUSENCIA DE UN TRABAJO COORDINADO

Si bien se cuenta con un aparato estatal organizado en torno a una Ley No. 530 del Patrimonio Cultural Boliviano que, desde lo formal, norma la tuición de los diferentes niveles del poder del Estado, es evidente que el problema radica en la capacidad de trabajo cohesionado, transparente y con la mirada puesta en el bien común.

Los trabajos de remodelación y restauración de la Plaza 14 de Septiembre revelaron estas debilidades. Roberto hace notar que no existió un esfuerzo coordinado que encarara el proyecto como una sola unidad; así, por ejemplo, el arquitecto Moscoso intervino en la restauración de la columna del Cóndor, la fuente de las tres gracias, y los frisos de la Farmacia Boliviana. Por falta de un trabajo integral, asegura Flores, es que muchos detalles de las cuatro galerías no han sido preservados.

Sobre esta obra, Carlos Lavayén asegura que si bien hubo aciertos también hubo problemas: “No se hizo un trabajo integral quizá porque las dos principales entidades públicas son gestionadas por partidos políticos adversos”; Mario Moscoso coincide y señala que el proyecto estuvo politizado, situación que lamenta por la alta especialización técnica que demandaba la recuperación de la Plaza.



EL COLEGIO DE ARQUITECTOS ES UN ESTORBO

El actual Presidente de la institución colegiada señala que la gestión Municipal actual trata de minimizar al Colegio, y cuestiona la forma cómo la Alcaldía se ha acostumbrado a buscar consensos. “Hay que entender lo que es una verdadera socialización: Ellos (la Alcaldía) creen que es que nos convoquen y nos den un gran pantallazo del proyecto, lo cual es insuficiente para que podamos brindar un criterio técnico”.

Estas dificultades de relacionamiento interinstitucional, sin embargo, siempre han existido. Carlos Guzmán recuerda que mientras era Presidente del Colegio de Arquitectos, lidió con las autoridades de entonces para evitar que la Alcaldía disponga de una fracción del Parque Ex Combatientes: “En 1998 la Alcaldía llegó a vender una parte del parque, pero intervinimos y logramos que la venta fuera revertida, gracias a eso hoy el parque está íntegro aunque luego de esa batalla con el Municipio, el Alcalde trató de evitar el requisito de la visación o aprobación de nuestro Colegio”.

“A partir de la gestión del Alcalde Edwin Castellanos se dejó de lado un convenio que se tenía entre nuestra institución y la Alcaldía. Antes, el Municipio contaba con una Unidad de Patrimonio de la cual se participaba, pero ahora la han jerarquizado convirtiéndola en Departamento para que de esa forma sea esta instancia la responsable de aprobar todos los proyectos limitando así al Colegio de Arquitectos a la otorgación del visado. El visado que realiza el Colegio de Arquitectos solo verifica el control del ejercicio profesional del arquitecto y otorga el registro de propiedad intelectual. Al final, el informe que viabiliza cualquier proyecto es otorgado por la Alcaldía, no el Colegio pues no tenemos la autoridad para eso; nos limitamos a mandar cartas con recomendaciones y sugerencias técnicas, pero no nos hacen caso”, explica Sainz quien añade que lo que está ocurriendo es que se aprovecha la noche, los feriados, o los fines de semana para demoler las viviendas; se paga la multa, se presenta el proyecto y la Alcaldía aprueba.

LA UNIVERSIDAD NO ES ESCUCHADA

Para Carlos Guzmán, cuya experiencia académica se traduce en 34 años de docencia, el Decanato y la Jefatura de la Carrera de Arquitectura de la UMSS, la participación de la Universidad Pública Autónoma se ha limitado a enviar delegados a ciertos eventos. Asegura que no hay y no hubo un trabajo interinstitucional a pesar de buscar mayor interacción: “A través del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Arquitectura logramos concretar algunas iniciativas con el Alcalde Chaly Terceros, pero más allá de eso, la relación no prosperó. A pesar de los esfuerzos, el Municipio no permite la participación de la Universidad”.

Por su parte, Moscoso dice que está preocupado por lo que no pudo hacer como Decano, dando a entender que pudo mejorar la calidad del perfil profesional, formar un arquitecto con mayor solvencia, capacidad de visualización y personalidad para hacerse respetar a la hora de encarar un proyecto, renunciando a modas y a caprichos del cliente.



EL CONCEPTO DE MODERNIDAD ES EL QUE HAY QUE CAMBIAR

Lavayén asegura que “la aspiración de la gente a la modernidad es mal entendida, se necesita crear conciencia a través de la educación”. Este arquitecto historiador, dice que el riesgo mayor es que “todo lo que se hace en la ciudad sirve de modelo de intervención en las provincias porque la conducta de gestión urbana es importante para la conducta pedagógica de actuación de las provincias”.

Moscoso cuenta que alguna vez propuso recorrer diferentes espacios públicos de la ciudad como plazas y parques con un teatro sobre ruedas que demostrara, por ejemplo, que Venecia, España y cualquier país Europeo vive del turismo gracias a su patrimonio arquitectónico. Recuerda también que tuvo la oportunidad de proponerle a Carlos Mesa cuando era Presidente de la República, que la universidad cualifique y sensibilice a los funcionarios públicos sobre patrimonio arquitectónico y planificación: “Le propuse que se hiciera una normativa que exija al funcionario público pasar esos cursos para que así pueda tener criterio formado”. La propuesta no maduró.



Mario Moscoso: “¿Por qué vamos a hacer desarrollo sobre otra cultura? Aún no hemos aprendido la lección; seguimos bárbaros creyendo que la modernidad es sacar todo lo antiguo; hoy, tal vez, estamos peor que antes”.

Guzmán culpa a las fuerzas del mercado y señala que pocos son los profesionales que se mantienen consecuentes con su formación.



Para Guzmán, el patrimonio arquitectónico es una fuente de conocimiento acerca del pasado lo que permite guardar y reforzar nuestra identidad para comprenderla: “Voy a tratar de explicarlo con una anécdota. Cuando llevamos a conocer la ciudad al maestro de la crítica arquitectónica, el argentino cubano Roberto Segre; recorríamos El Prado cuando de pronto nos pide que paráramos el coche porque quería admirar unas casas de una arquitectura única que, por supuesto, le habían causado gran impacto. Lamentablemente, hoy esas viviendas ya no están más. Esa es la importancia de mantener el patrimonio arquitectónico”.

Luego de dos horas de intensa conversación recorriendo parte de la historia de Cochabamba, pregunto si es posible ser moderno resguardando el patrimonio. “Se puede y se debe serlo”, responde con absoluta certeza Mario Moscoso.

Los cinco arquitectos desean que esta publicación permita al lector reflexionar sobre el valor del patrimonio cultural, siendo el arquitectónico y urbanístico el más visible y, por tanto, el más importante de preservar.

Hoy como antes, los cochabambinos creemos de forma errónea que el desarrollo y la modernidad descansan en elevadas torres con vidrios espejados, restaurantes de franquicia internacional y jardines con objetos de “primicia” sudamericana. Hoy como antes, nos equivocamos. Ser modernos no es más que contar con los medios que faciliten una vida en condiciones óptimas de bienestar; ser modernos, también, es estar orgullosos de nuestra identidad individual pero sobre todo colectiva, esto implica, claro está, reconocer, resguardar y preservar las evidencias del pasado, trabajo de todos.



“Carlos Lavayén: “El patrimonio arquitectónico está hecho de lo bueno y de lo malo de cada momento histórico”



EL mARTadero, “UN PATRIMONIO LLENO DE NARRATIVAS”

Si hay un ejemplo de las posibilidades que permite la acción inteligente sobre el tiempo y su herencia, es lo que se ha logrado en el antiguo Matadero Municipal Modelo de Cochabamba, concluido en 1926.

El Matadero se cerró en 1992 por la presión del vecindario que pedía que el lugar se convirtiera en un centro deportivo y cultural al que llamarían 27 de Mayo; sin embargo, esta idea no llega a buen término. Mientras tanto el recinto se convertía, poco a poco, en depósito de alumbrado público y mobiliario Municipal.

En 2004, los vecinos y un conjunto de artistas liderados por Angélika Heckl y Fernando García solicitan a la Oficial Mayor de Cultura, Jenny Rivero, que el predio les fuera entregado en comodato. Un año más tarde, el matadero era concesionado bajo la figura de comodato a 30 años. Nace el mARTadero.

García, fundador y Director del mARTadero ha convertido un lugar en el que -literalmente- corría sangre y se escuchaba sufrimiento, en un espacio de gestión cultural que representa trabajo comunitario, voluntades en sintonía y una creatividad inagotable.

“El valor del mARTadero es que demuestra que el patrimonio sirve para ponerlo en función social; es una iniciativa de inteligencia colectiva y es muy ejemplar porque muestra que no siempre las iniciativas y apoyos se deben descargar en el poder público”, dice su Director para quien lo más importante es haber logrado resignificar un lugar de muerte en un lugar de vida.

Los trabajos de restauración se concentraron en tratar de mantener y recuperar la vieja arquitectura. Cautiva recorrer cada espacio y apreciar, por ejemplo, las piedras de la fachada norte “talladas” por la fuerza del afilado de los cuchillos con los que se carneaba el ganado; o las planchas de acero que protegían las esquinas de las paredes de la fricción de las sogas que conducían a las reses a su destino final.

Estas instalaciones han sido aprovechadas para el arte, para los artistas y también para quienes creen tener algún tipo de talento y no encuentran dónde descubrirlo y explotarlo; todos son bienvenidos.

El mARTadero tiene una residencia para invitados especiales, un café, salas de exposición, teatro, y talleres de arte. Dada la creatividad de sus fundadores, no extraña que estos ambientes hayan sido bautizados con nombres como “Chancho Pelado”, “Salas Viscerales” y “Carne Robada” entre otros títulos jocosos porque, ante todo y después de todo, lo que se trató de crear es un centro donde habiten la alegría, la esperanza, el trabajo en equipo y el arte…tanto arte como sea posible.

“Lo más interesante de este sitio es la gestión cultural; estamos proponiendo tecnologías sociales paralelas tanto en modos de organización como en modos de economía nueva colaborativa (…) nos mantenemos 12 años sin recibir ningún tipo de ayuda estatal”, cuenta orgulloso Fernando García.

20 colectivos de arte e identidad variable y el entusiasmo de su Director, un español enamorado de Bolivia, le dan vida a cada metro cuadrado del mARTadero, el mejor ejemplo para pensar y constatar la importancia del patrimonio arquitectónico.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Termitas enseñan a arquitectos sobre climatización


Las termitas constructoras por naturaleza, no tienen muchas herramientas a su disposición, tan solo sus cuerpos, tierra y saliva. Además, para ayudarles en su trabajo no cuentan con nada que las mantenga a salvo de las variaciones en la velocidad y dirección del viento, y de las fluctuaciones de temperatura cuando el sol sale y se pone. A pesar de estas limitaciones, los insectos han logrado desarrollar estructuras que están ventiladas de una manera eficiente, un reto que aún hoy sigue siendo una lucha para los constructores humanos.

¿CÓMO VENTILAN SU CASA LAS TERMITAS?

Liderados por L. Mahadevan, Lola Inglaterra de Valpine, un equipo de investigadores, describen por primera vez y con detalle de cómo se ventilan los termiteros.

“Las mediciones directas derriban la sabiduría tradicional sobre el campo”, dijog. La teoría clásica era que, si tienes viento soplando sobre los montículos, eso provoca cambios en la presión, y puede conducir a la aspiración de dióxido de carbono desde el interior, pero esto nunca fue medido directamente.

“Medimos la velocidad y dirección del viento en el interior de los montículos en diferentes lugares. Se midió la temperatura, la concentración de dióxido de carbono… y encontramos que las oscilaciones de temperatura asociadas con el día y la noche pueden ser utilizadas para conducir la ventilación de una manera no muy diferente a como ocurre un pulmón. Por lo que el montículo ‘respira’ una vez al día, por así decirlo “.

La primera vez que Mahadevan se interesó por los termiteros fue hace más de cinco años, durante una visita al Centro Nacional de Ciencias Biológicas en la India. Se sorprendió al saber que muchas de las ideas acerca de cómo funcionaban los montículos no habían sido probadas rigurosamente.

Al trabajar con Scott Turner, profesor de la SUNY Colegio de Ciencias Ambientales y Forestales y autor de un libro que examina las estructuras construidas por animales, Mahadevan, Rey y Ocko crearon un plan destinado a la búsqueda de respuestas definitivas.

“Nos ocurrió que los perfiles de flujo interno previstos por diferentes mecanismos discrepaban cualitativamente unos con otros”, dijo King. “Midiendo directamente, podríamos identificar fácilmente el perfil correcto. La parte más difícil fue encontrar la manera de medir la sensibilidad de estos pequeños flujos de aire en un espacio confinado y protegido por un pegamento de barro y excremento de termitas”.

Utilizando una serie de sondas diseñadas a medida, Rey y Ocko, pasaron varias semanas en la India, realizando una serie de pruebas, tanto en montículos vivos como muertos. Estas pruebas incluían lecturas diurnas y nocturnas de temperatura, cubriendo los montículos con lonas, soplando aire sobre ellos, e incluso usando aspiradoras para comprobar la aspiración.

“Después de meses de profundas reflexiones y preparación, todo se reduce a ir de excursión por el bosque a las 4 de la madrugada con un ordenador portátil, una linterna, aparatos electrónicos hechos a medida y una sierra de perforación”, dijo Ocko. Los investigadores identificaron el mecanismo depende, en gran medida, de la estructura de los montículos.

Los montículos se construyen alrededor de grandes “chimeneas” centrales que llegan de la bóveda subterránea, donde se desarrolla la mayor parte de la vida de la colonia, hasta la cima del montículo. Mientras que el interior del montículo cuenta con grandes muros estructurales, el exterior es mucho más delgado, con paredes que, aunque son impermeables al viento, permiten el intercambio de gases.

Explicó que durante el día como la luz del sol calienta las paredes exteriores del montículo, el aire del interior se calienta, provocando que eleve. “Lo que se obtiene es una celda de convección”, dijo.

“El aire caliente no puede moverse a través de las paredes lo suficientemente rápido, pero tiene que ir a alguna parte, y la única posibilidad que tiene es ir hacia abajo, al interior, a través de la chimenea central. Por la noche, como el exterior se enfría, el flujo de aire se invierte, lo que saca el aire a través de la parte central del montículo “.

El resultado, es que mientras que las concentraciones de dióxido de carbono durante el día pueden alcanzar hasta un 4 o 5% en el centro del montículo, el flujo de aire durante la noche tira de este gas hacia las paredes exteriores, donde puede escapar al exterior por difusión a través de las mismas.

¿La infraestructura de su casa es segura?

Es obvio que los arquitectos que diseñan o proyectan casas, toman en cuenta la seguridad de sus habitantes desde las fachadas y sus bienes, asegurando la ubicación de puertas y ventanas o quizás en muchos casos dependa de las chapas, sin embargo, los ladrones son los que posiblemente revelan las fallas que podrían tener las edificaciones, ya que estos estudian las instalaciones para vulnerar y darse formas de ingresar a los interiores.

Un informe de una agencia de seguridad, revela que los malhechores, primero localizan la casa para robar (sitio), verifican la infraestructura y sus debilidades o complicaciones para acceder, además de las oportunidades que brindan los habitantes, descuido e incluso confrontan si tiene vecinos. Se podría decir que ¿Quién mejor para forzar la entrada de un edificio, casa, departamento que alguien con un entendimiento profundo sobre de qué manera estos son edificados y diseñados?

Estos protagonistas de lo ajeno son casi “omnipotentes delincuentes que tienen poderes supuestamente sobrenaturales que pueden colarse en cualquier edificio, abrir cualquier cerradura y pasar por cualquier obstáculo, utilizando artefactos ingeniosos que son indescriptibles casi mágicos”.

Los hurtos son oportunismos y más importante son abusos espantosamente invasivos que pueden hacer quebrar a nuestro sentido de seguridad en nuestra vivienda. Las discusiones sobre robos en casas y edificios rápidamente pueden transformarse en “una charla sobre arquitectura”. Estas fechorías revelan sobre cómo la gente se moviliza en sitios arquitectónicos. Luego averiguar cómo forzaron la entrada de su casa, una habitación, departamento, de cómo los ladrones se trasladan de un piso a otro sin utilizar escaleras, túneles en las paredes. Está claro que no puede haber un allanamiento de morada sin estructuras, pues los ladrones de casas asocian su delictuosa actividad con la edificación. Los bandidos se apoyan en una comprensión compleja de la infraestructura regional.

Si uno piensa de forma analítica sobre los sitios que lo rodean y la forma en que un espacio quizá esté unido a otro, se piensa de manera arquitectónica. Hay formas usuales de trasladarse por construcciones, y frecuentemente los arquitectos proyectan construcciones con ese movimiento en base a su conocimiento.

Los delincuentes desconocen esas normas preestablecidas arquitectónicas, entonces para ingresar a un ambiente “rompen” el diseño establecido, revelando las fallas que pueda tener la construcción para ser vulnerada.

Escribir sobre este tema es poco usual, aunque es de interés general, es muy útil para los arquitectos, propietarios de viviendas, casas u otros para que diseñen con respuestas al desafío de que alguien intente vulnerar o forzar la entrada de las puertas, quizás la ventana del primer piso y no sea tan suficiente colocarle rejas, seguramente habrá una respuesta arquitectónica ante un hecho de robo. En algunos casos no es cuestión de una chapa o aumentar un candado.

EL DELITO Y LA INSEGURIDAD SUBJETIVA DESDE LA ARQUITECTURA Y EL URBANISMO

Para paliar esta situación de inseguridad la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha propuesto estrategias que requieren cooperación coordinada, enfoques integrados, sostenibilidad, intervención temprana y planificación. Desde esta perspectiva, el delito ya no es únicamente un asunto de la policía, por ello los nuevos planteamientos de prevención se centran en la colaboración con otras instituciones, gubernamentales y privadas.

Uno de estos planteamientos centrado en aspectos sociales, organizativos y en el entorno físico es la “Prevención del Delito a través del Diseño del Entorno”, que ha demostrado ser útil, efectivo, muy concreto y viable para prevenir el delito y los sentimientos de inseguridad, todo ello desde una perspectiva multidisciplinaria.

Según este planteamiento, para detener el incremento delictivo y el miedo al mismo ya no se debe mirar exclusivamente al sistema policía/justicia sino también hacia iniciativas que se centren en la planificación urbanística (ciudades y espacios públicos); diseño arquitectónico (edificios y calles); componentes de los edificios y diseño de productos.

Algunas iniciativas que tienen presente estas nuevas ideas se vienen desarrollando en Inglaterra y Holanda. Especialmente en lo relativo al entorno físico por su influencia en el comportamiento criminal, máxime cuando el mismo se apoya en la oportunidad, el anonimato, el acceso fácil y en las vías rápidas. Actualmente los estándares sobre planificación urbanística y reducción del delito se basan en:

• Planteamientos físicos. Centrados en la arquitectura, la planificación urbanística, el endurecimiento del objetivo y otros.

• Planteamientos sociales. Basados en las víctimas, los delincuentes, policía, autoridades locales y el mantenimiento de estas.

• Planteamientos organizativos. Referidos a la estructuración del proceso de colaboración para aplicar las medidas. Urbano; miedo; prevención.

SEGURIDAD COMO UN SERIO PROBLEMA, la seguridad física y la seguridad contra el delito son por lo tanto problemas graves en una gran ciudad del mundo actual y entre los riesgos, el delito se divide en delitos graves y delitos menores, incendios provocados que surgen de fuegos pequeños o devastadores, terrorismo, miedo al delito… la lista de delitos es larga y deberá acortarse, definirse y diseñarse para adaptarse a la situación local de cualquier ciudad.

PLANIFICACIÓN URBANA

De aquí, la planificación urbanística también tiene un impacto en el delito y el miedo al delito por medio de la influencia en la conducta y las actitudes de, por ejemplo, los delincuentes; guardianes formales como por ejemplo la policía; guardianes informales. Un gran número de experiencias ha demostrado que tipos concretos de delito pueden reducirse, modificando la oportunidad del delito en entornos urbanizados y sin conllevar el desplazamiento del delito (Hesseling 1994).

LUGARES OSCUROS

Los estudios de zonas públicas en las que han sucedido agresiones sexuales muestran que el tipo y las características de lugares que asustan, por ejemplo, de poca iluminación y la existencia de lugares escondidos, son paralelos a la existencia del delito.

• Existen varios aspectos que pueden causar o aumentar el miedo al delito en zonas públicas:

• La falta de vigilancia ocasionada por una iluminación escasa o por la presencia de maleantes, que podrían convertirse en potenciales escondites, hace que las personas se sientan inseguras.

Las barreras visuales o reales que separan zonas de diferentes dueños no deberían ser barreras visuales entre pisos u oficinas y lugares públicos.




lunes, 11 de septiembre de 2017

Marco Aruquipa Zenteno, el arquitecto con alas



Qué fue primero?, ¿la arquitectura o el parapente? Marco Antonio Aruquipa Zenteno (49) lleva 17 años volando con planeadores ligeros flexibles y como 20 dedicado al diseño de casas y otras construcciones.

“Sin la arquitectura no hubiera hecho parapente”, afirma desde la oficina donde ofrece el servicio a los interesados en realizar un descenso en un planeador similar a un paracaídas, mediante el que él todos los días emula el vuelo de las aves.

“La arquitectura te permite hacer realidad tus proyectos. Cuando diseñas en el papel te imaginas cómo puede ser la construcción y al mirar la maqueta ves materializados tus sueños”. Esto le ha permitido ser parte de proyectos importantes, como la edificación de puentes.

Otra de sus pasiones es salir de la ciudad para hacer caminatas o manejar bicicleta. En una de esas incursiones fue que conoció el arte de volar.

“Fui a Copacabana de peregrinación, porque soy creyente católico. Ahí aproveché de subir al calvario. En eso vi a un francés que estaba volando como ave y que daba vueltas en el cielo”. La atracción fue inmediata, por lo que buscó practicar este deporte extremo en el país.

Preguntó en las agencias de viaje de la calle Sagárnaga, pero ninguna contaba con ese servicio. “Me decían que no se podía volar, que las condiciones climáticas y de terreno hacían imposible hacer parapente”. Ante este panorama, Marco no se dio por vencido, así es que viajó a Arica para practicar y aprender este deporte.

“En el parapente, al igual que en la arquitectura, debes saber las distancias, los espacios, las escalas, el comportamiento del viento. Es todo un arte”. A contramano con las agencias que no creían que se podía volar, Marco comenzó a imitar a las aves en El Palomar (al sur de la sede gobierno), luego se trasladó a La Muela del Diablo y también llegó a Copacabana, donde vio un parapentista por primera vez. “Estar ahí (en el Lago Sagrado) es lo mejor, porque cuando estás volando te encuentras entre el lago, de un azul intenso, y el cielo, del mismo color”.

Marco continúa ejerciendo la arquitectura, pero también es el único paceño que tiene el privilegio de hacer parapente casi todos los días, solo o con pasajeros, quienes disfrutan de estar en el cielo. Y a él siempre le gusta explicar qué fue primero: ¿la arquitectura o el parapentismo?


lunes, 28 de agosto de 2017

Revive la Bienal de arquitectura boliviana



Cuando el arquitecto Fernando Martínez asistió a su primera bienal siendo estudiante, quedó impresionado: los horizontes se le abrían para ser el profesional que soñaba ser; uno que trabaje y marque nuevas tendencias, valore el trabajo de los maestros y descubra nuevos paradigmas. Ahora, como coordinador de la 13 Bienal de Arquitectura Boliviana, busca replicar ese sentimiento en estudiantes y colegas.

Del 23 al 27 de octubre, La Paz será sede de la decimotercera versión de este evento que no se realizaba desde hace cinco años. Pesaban las trabas burocráticas y las urgencias presupuestarias. “Decidimos traer especialistas latinoamericanos que están en la cúspide de la arquitectura mundial. A pesar de los obstáculos, organizamos una bienal de primer nivel”, dice Martínez.

Los invitados provienen de Bolivia, Chile, México, Argentina, Brasil, Uruguay, EEUU, Paraguay y Perú. “El caso del invitado de EEUU es particular, pues es el ecuatoriano Felipe Correa, director del Master de Arquitectura en Diseño Urbano en la Universidad de Harvard”.

Las charlas magistrales serán en el Auditorio del Banco Central de Bolivia, con un cupo limitado para 700 personas. Hasta el 31 de agosto estarán disponibles las inscripciones tempranas (Bs 380 para profesionales y Bs 350 para estudiantes, luego costarán Bs 480 y Bs 450, respectivamente). La información del evento, así como las bases de los concursos de obra construida y proyecto, y sus diferentes categorías, están en la web www.cdalp.org.bo o en el correo bienal@cdalp.org.bo.


Proponen un megacampo en el PUC

Un grupo de profesionales a la cabeza del arquitecto Manuel Iturralde, diseñaron una propuesta y quizás la única por la momento, y que se refiere la implementación de un mega campo ferial en el Parque Urbano Central (PUC), donde podría centralizarse la estación del Puma Katari y el mismo Teleférico, además de contar con instalaciones multifuncionales.

Considerando la topografía y el crecimiento acelerado de la mancha urbana de la ciudad a pasos acelerados, los profesionales plantean crear una vía elevada paralela a la calle Federico Suazo a su mismo nivel, al ras de los edificios como Geobol y Alcazar, tipo viaducto (Viaducto parque urbano central) de 4 carriles de doble sentido para descongestionar el centro y salir directamente al Teatro al Aire Libre, donde está la posta policial en la confluencia de la Federico Suazo y calle Juan José Pérez, para luego desembocar directamente a la Av. del Poeta, y de esa avenida ir directamente a la calle bueno y bifurcar a la calle Bueno – El Prado y Av. Camacho, sin eliminar el paso peatonal y vehicular que estarían por debajo de ese viaducto, accediendo a los parqueos en los sótanos del edificio y al mega multi-campo, donde estarán ubicadas la estación del teleférico celeste.

La idea general, es realizar algunas expropiaciones ( parqueos de vehículos que dan a la Av., Simón Bolívar – y algunos edificios, inclusive la demolición de terminal de transferencia) y una profunda excavación desde la calle Bueno, Av. Simón Bolívar y paralelas a los edificios de la Federico Suazo para realizar los estacionamientos de los tres niveles, para capacidad de aproximadamente unas 20.000 movilidades que generarían ingreso económico y sobre estos parqueos estaría proyectado una mega terminal de transferencia central de pumas, cuyo acceso de buses sería por el mismo nivel del parque y la peatonal por la Av. Simón Bolívar , calle bueno , la vía elevada paralela a la Federico Suazo por pasarelas , todos estos acceso sobre la plataforma general donde estarían los DOMUS de 30 metros de diámetro y 18 de altura .

POR NIVELES

El acceso a la terminal sería por niveles, mediante gradas eléctricas tipo metro y ascensores, los DOMUS darían iluminación natural de día a la terminal y uno serviría como escenario para circos o espectáculos, en los niveles estarían instaladas las ferias permanentemente, habría que adaptar la estación de teleférico celeste en el proyecto final.

Aclaran que al actual mercado Camacho y lo que existe, no se tocaría, el proyecto se adaptaría a la nueva infraestructura del mega multi-campo ferial.

SOTANOS Y PASAJEROS

Se prevé en los tres sótanos de parqueos áreas de 150.000 m2 por planta con una altura de 5 metros cada nivel, la terminal con altura de 7,5 a 10 metros de altura y una superficie de 300.000 mts2 con una distribución planificada de carga y descarga de pasajeros con todas las comodidades y , cada nivel superior variara de acuerdo a su nivel y por la proyección de los balcones y terrazas sus superficies variaran desde 200 a 150 mil, con altura de 5 metros por planta ,para albergar todas la ferias de forma permanente y más centros comerciales, centros de convenciones y teatros . Se ha previsto realizar nuevos o remodelación de los embovedados de los ríos, para que soporten esta mega estructura.

La plataforma superior seria de cemento o porcelanato, dando un aspecto completamente futurista, con tres DOMUS que durante la noche estarían iluminados por dentro dando una visión espacial y paisaje a ILLIMANI, nuestro ICONO paceño. Dependiendo de las dimensiones del terreno y la adaptación real, se calcula que es una mega obra de aproximadamente entre 500.000 a 750.000 m2 de construcción con un costo superior a los 500 millones de dólares, convirtiéndose en el más grande centro de convergencia de la ciudad, (necesitamos lugares de paseo que sean planos), no crear montañas dentro de montañas (mercado Lanza) o tapar paisajes (Mercado Camacho).

El grupo de profesionales urbanistas, planificadores, arquitectos, sociólogos, constructores e ingenieros dedicados a la orientación y organización urbana, sugieren de cómo evitar aglomeraciones y una explosión urbana desordenada en nuestra urbe y que por fin colapse con el caos propuesto por las planificaciones políticas y no profesionales dentro del crecimiento y necesidades de la población y de la ciudad sin nexos, sin conexiones entre las realizadas por el gobierno del Estado, Gobierno Departamental de La Paz y el municipio de La Paz.

El principal objetivo es orientar socialmente a nivel urbano e arquitectónico a los gobernantes y a la población en general ampliándoles e ubicándoles sus visiones con relación a sus necesidades dentro del medio ambiente formado por una ciudad que rápidamente ya es metrópoli y con una población que supera los 3 millones de habitantes y crece rápidamente y en forma desordenada sin parar por tratarse de ciudad capital multiétnica y la principal del país.

“Efectivamente existen planificaciones y muchas propuestas por colegas, que las deberían tomar en cuenta y planificar la ciudad para los próximos 50 a 100 años”, finalizó el arquitecto Iturralde, esperando que las autoridades locales puedan tomar en cuenta su proyecto para el futuro de la ciudad.



“Casa del pueblo” debería ser ejemplo de construcciones

Hace poco el gobierno lanzó una convocatoria de diseño de murales para los interiores del edificio, al parecer con el criterio de maquillar o recrear los ambientes. Esta dicho la supuesta “monumental construcción” tendrá fachada flotante, seguramente intentando salvar la estética externa, ya que no tiene ventanas a los costados y aparenta ser una caja de fósforos.


El arquitecto y experto en paisajismo Fernando Martínez, sostiene que la “CASA DEL PUEBLO”, en construcción como parte del palacio de gobierno de la plaza Murillo de la ciudad, debería ser el ejemplo de las construcciones arquitectónicas que realiza el Estado; un gobierno democrático debería diferenciarse de las acciones que otros gobiernos de factos hicieron con el patrimonio histórico que se acento en la ciudad de La Paz.

Agrega que lamentablemente en el pasado muchos gobiernos tanto gubernamentales como municipales confundieron el desarrollo con asfaltar las calles y piensan que el asfalto es sinónimo de desarrollo, que construir en altura es modernización sin darse cuenta que esas acciones solo deshumanizan las ciudades.

“LA CASA DEL PUEBLO”, debería cumplir con todas las normativas urbanas, de construcción, municipales, ambientales, institucionales, sociales, respetando cada una de ellas, para ser realmente un icono arquitectónico representando a “TODOS”.

Contrariamente esta obra no cumple ninguna normativa, si se realizó un concurso no fue coordinado con las instituciones de profesionales. El colegio departamental de arquitectos de La Paz, tiene un reglamento para concursos y este no cumplió dicho reglamento, vulnerando la ley 1373 del ejercicio profesional; toda inversión pública debe ser concurso, porque todo lo público es de todos y para todos. La edificación está maltratando nuestra ciudad, hacer historia no es destrozarla por el contrario hay que respetarla, para construir un futuro y conservar la memoria constructiva.

¿CÓMO DESCRIBE LA UBICACIÓN?

La “Casa del Pueblo” se ubica en zona urbana con valores y atributos histórico culturales, sociales, por lo tanto esta configuración tiene un conjunto de edificios patrimoniales de gran valor; todo el conjunto tiene un alto valor de paisaje urbano histórico, es por eso que se tiene una normativa especial en todo el CUC para preservar su valor histórico patrimonial del conjunto se debe fomentar políticas y acciones por el mismo estado y el municipio. Se debe buscar humanizar la ciudad y para lograr ese objetivo no se requiere grandes inversiones simplemente es una adecuada administración e inversión de los recursos del estado y el municipio, conectando la ciudad con verdaderas inversiones públicas; todo lo público es para todos y debe estar a favor de los intereses de todos los ciudadanos, no simplemente de los que administran, es de todos y para todos, además los proyectos públicos deben ser sociales, deben brindar seguridad a los ciudadanos.

Se cataloga un PAISAJE URBANO HISTÓRICO por la configuración del conjunto arquitectónico y sus valores históricos, atributos culturales, morfológicos espaciales, percepciones visuales y humanas, valores sociales, culturales de la historia que dejan estos conjuntos patrimoniales.

“LA CASA DEL PUEBLO”, no cumple ninguna normativa, por el contrario es un edifico que desarmoniza el conjunto arquitectónico patrimonial.

Un edifico de esas características no debería estar ubicado en este sitio, en otros términos irrumpe el equilibrio estético, está DESTROZANDO el paisaje urbano histórico, no revaloriza el lugar por el contrario le quita calidad de vida, le quita el valor del conjunto urbano, su altura esta desproporcionada, no encaja en el lugar, además su estética es banal.

¿DESDICE AL CONTEXTO?

La arquitectura pública de calidad es un medio para tener un urbanismo social y de calidad, debe conectar la sociedad dividida, conectar con hechos y materialmente, debe ser un puente. “La Casa del Pueblo” lamentablemente desdice al contexto de otras construcciones.

¿CÓMO SE PUEDE CALIFICAR LA CONSTRUCCIÓN?

No conocemos al autor o los autores del proyecto, si son arquitectos o no, se debe aclarar; aquí juega un papel importante los medios de comunicación, las instituciones de profesionales, gubernamentales y municipales, para que no se cometan estas agresiones a la ciudad.

Como calificar un edificio que no cuenta con cualidades positivas, hay que esperar que la obra fina no empeore y desluzca más este contexto, vemos que gran parte de las obras del gobierno están siendo maquillados con aluminio compuesto, esperemos que este no sea el caso; no tengo calificativo para esta construcción solo decir que su estética es banal y solo pedir a Dios que no lo terminen de afear y sus profesionales se iluminen para que le den alguna buena solución.

¿EXISTE ALGUNOS OTROS EJEMPLOS?

Hay muchos, y son obras que aprobadas por el municipio, hablamos de obras privadas, hablemos de la reciente demolición del hotel España, ubicado en plena 6 de agosto que fue demolido violentamente. Dijeron que tenían permiso de su demolición y se construirá un edifico de 22 pisos a lado de un edifico catalogado como patrimonio, estamos hablando de “La Casa Montes”, actualmente en proceso de restauración, otra casa en plena 20 de octubre, el municipio no hace nada al respecto. Podemos enumerar muchos casos de demolición de patrimonio en distintos barrios de la ciudad, creo que ustedes los periodistas deberían hacer un seguimiento acompañados de profesionales en el ámbito histórico, arquitectónico.

“QUIEN PODRÁ AYUDARNOS”, si los que deberían velar por el patrimonio tanto el municipio y el estado son los que demuelen por sus interés políticos, el ejemplo de la pasarela en “La Pérez Velasco”, Juan del Granado, violento totalmente el patrimonio, el mercado Lanza, no cumple ni siquiera conceptos básicos de asoleamiento.

El mismo pavimento del prado, una lástima, una avenida tan importante remachada, todo el tiempo van cambiando el piso, y eso es la falta de una buena gestión de patrimonio, por esta misma avenida se ha demolido mucha historia por gobiernos anteriores y en la misma gestión actual del municipio, el restaurante “BANANA JOE”, es también cuestionado su aprobación por el municipio de la actual gestión, podemos continuar hablando de estos edificios que afean la ciudad, hay muchos malos ejemplos, en el monoblock de la UMSA, se construyó un bloque, otro error y su maquillaje de mal gusto que no cambia su desproporción estética, sin embargo son edificios que si necesitan en algunos casos ser construidos, como de la UMSA, deberían ser “proyectos de concurso”, con todo lo reglamentario, son inversiones públicas, se debe tener cuidado con el manejo del dinero del pueblo, estos errores por los que administran los recursos del pueblo son continuos; administradores y legisladores del momento, no tienen una visión de generar un cambio verdadero, amor por la ciudad, y por el país, solo son interés políticos y personales los que les lleva a transformar la ciudad sin responsabilidad, para concluir existen muchos edificios que el municipio autoriza para demoler, permite que construyan edificios en altura donde no deberían, ¿cómo se hace eso?...desconocemos.

¿Y EL EDIFICIO DE LA ASAMBLEA?

Es importante hablar de este otro edifico porque aún es más agresivo y afea mucho más el contexto urbano, entrando por la calle comercio una de las pocas peatonales encuentras a este edificio muy desproporcionado en altura y ancho, el elemento que diseñaron y lamentablemente producto de concurso, es realmente pesado, pero se debería pedir que ya dejen de ser tan insensibles y no se construya. Estamos hablando de “El nuevo edificio de la Asamblea Legislativa”, seguramente este será el edifico más feo de la ciudad de La Paz, lo más prudente sería que paralicen las obras. Sería un buen referente de reconocer el error que cometieron y podrían reivindicarse e invertir en proyectos que el pueblo necesita.

sábado, 12 de agosto de 2017

Casa colonial convertida en “Casa del pueblo” provoca polémica

Era una casa colonial, ubicada en plena esquina de la calle Potosí y Ayacucho que cubría la construcción hasta la vereda, sin embargo, fue destruida para realizar una nueva, denominada por los políticos la “Casa del Pueblo”, la primera y original no se la pudo conservar en su estructura y de a poco fue destruida, la casa tenía un hermoso portón de piedra de 1700.

Este nuevo edificio, causó una serie de polémicas desde que decidieron destruir la primera (casa colonial). Hace poco nuevamente saltó a la palestra otra discusión, donde los del gobierno pretenden justificar la construcción de los dos edificios que edifican en la plaza Murillo, la ampliación del Palacio Legislativo en la parte de atrás, y la segunda denominada “Casa del Pueblo”

ARQUITECTURA DE PODER

Uno de los arquitectos más reconocidos en Bolivia, Juan Carlos Calderón, opina que los políticos confunden el “Poder de la arquitectura con la arquitectura del poder. “La arquitectura siempre tuvo poder a través de los siglos y la única vez que falló y utilizada fue cuando el poder de la arquitectura se ha vuelto en la arquitectura de poder, con eso le digo todo a cerca del edificio que estamos hablando (Casa del Pueblo)”.

EDIFICIO AL ESTILO DEL IMPERIO

Calderón agrega que la construcción es un insulto y de gente que ignora de los procesos arquitectónicos “No tienen idea de lo que es arquitectura Colonial, Republicana, contemporánea y la ironía de esa construcción e donde se está haciendo un edificio, que es justamente el símbolo de lo que se llama el Imperio, porque es Estados Unidos el que ideó el edificio en altura con muchos pisos. Entonces copiar esa idea, es el poder de lo que se llama el Imperio, es algo que no se entiende. Se podía hacer un campo hermoso, como la casa verdadera Casa del Pueblo, o una casona con pasto, árboles para que el pueblo realmente utilice y no este bajando y subiendo en ascensores como si estuviese en Nueva York”.

Añade que tan solo hay que pasar por la plaza Murillo para ver la agresión terrible al contexto y que no se haga distinción de lo que se ha hecho en las distintas épocas en el país, desde Tiwanacu hemos tenido excelentes construcciones.

SINIESTRO PODER DE LA IGNORANCIA

Sostiene que en otras palabras el Siniestro Poder de la Ignorancia, agarró a la plaza Murillo y está mal concebida y ubicada la Casa del Pueblo “Es como si al vicepresidente le saliera una nariz en la frente”. Añade que “A pocos metros existe otra edificación, lo que quiere decir que la plaza Murillo estará encerrada entre dos estructuras del Imperio, mediante Otis que descubrió el ascensor y por eso se pueden hacer edificios y nosotros estamos copiando, poniendo el nombre de la “Casa del Pueblo”, justamente por el momento odiado con ese idioma. Lo que han dejado nuestros héroes y antepasados son obras hermosas o espantosas de acuerdo a cada tirano, desgraciadamente”.

NO HAY QUE RENEGAR CON LA HISTORIA

Por su lado el arquitecto, Jimmy Ledezma, experto en restauración de casas coloniales y republicanas, comenta que las dos edificaciones volumétricamente rompen con el contexto urbano de lo que era el centro histórico de nuestra ciudad y que tampoco los paceños reaccionaron en su momento para evitar esa edificación que seguramente durará mucho tiempo, sino sucede algo que pueda transformarla.

Precisa que tampoco podemos olvidar que esos parámetros de construcción ya las dio el arquitecto Juan Carlos Calderón. “Él hizo dibujos del palacio, la catedral, mostrando cómo iban a quedar las nuevas construcciones y no es que sea Nostradamus, pero se está confirmando y estamos comprobando los dibujos que hace años predijo Calderón”.

DESVIRTUANDO LO AUTÉNTICO

En su momento la alcaldía no pudo frenar la construcción y tuvieron que emitir una resolución especial para realizar esa construcción “Pero las autoridades del municipio debieron advertir de la destrucción de esa casa de 1.700 años, que había en ese lugar, sea gótico, colonial o republicano, porque al final es la identidad de nuestra historia”.

Para Ledezma, está claro que el edificio sale de toda escala y proporción urbana que tiene la ciudad, pues desde la distancia se ve pesado y no tiene nada de monumental “Seguramente nos incomodará en el tiempo cada vez que lo veamos”.

Recordó, que anteriormente en la época del presidente Hugo Bánzer, ya se hizo este tipo de construcciones como el Banco Central “Era un edificio desproporcionado para su época. Ahora, esta nueva construcción volumétricamente es muy alto, y rompe toda lógica, por ejemplo la catedral que era algo imponente del clasicismo, quedó como un ombligo o como un lunar e incluso el mismo Palacio de Gobierno. Eso quiere decir que estamos desvirtuando lo que es auténtico y original para poner nuevas edificaciones que están desactualizadas”, refirió.

¿SIN VENTANAS?

Observa que la construcción, tiene muchas fallas, como por ejemplo, en el mejor lado del frontis y que da mejor vista hacia la zona sur, no tiene ventanas, supone que colocaron ahí los ascensores. “Se pudo realizar un verdadero edificio para el pueblo, pero esos concursos del gobierno ya están cocinados, son direccionados por el partido político oficialista en este rubro y otros. Difícilmente los arquitectos independientes hubiesen podido acceder a ese concurso y ahí vemos el resultados de la construcción que es una aberración arquitectónica”, finalizó el experimentado arquitecto.

ARQUITECTA ARGENTINA

Inés Moisset, arquitecta argentina, resume mejor el hecho cuando, afirmó en su momento que la arquitectura en Latinoamérica estaba en un punto crítico cuando hay modificaciones, “Estamos saliendo y transitando por periodos turbulentos y eso tendrá un impacto en el diseño de nuestras ciudades, la calidad de vida de los ciudadanos, donde somos nosotros los responsables como arquitectos de la hábitat y ahí tenemos que estar atentos, con las antenas paradas, tratando de entender que pasa y cómo vamos a reaccionar y responder con responsabilidad”.

Resume su preocupación, afirmando que “Podríamos señalar a los políticos de la falta de conocimientos sobre el capital de identidad (edificios antiguos) que representa a una ciudad o sus preferencias por los lineamientos que impone el mercado inmobiliario. Pero también hay que hacer un mea culpa. Posiblemente los arquitectos nos hemos quedado encerrados en nuestra disciplina y hemos olvidado la interacción necesaria con otros profesionales, con los vecinos y con los otros actores sociales para resolver la complejidad de los problemas urbanos”.

Este contexto expuesto por la investigadora, coloca a los políticos como constructores de obras por cumplir y justificar un urbanismo y no una arquitectura, razón por la que las obras públicas tienen muchas deficiencias en el material, diseño, construcción, sumar que los concursos son dirigidos en la línea política y las licitaciones de edificación corren la misma suerte. “Y construyen, destruyendo la memoria de un pueblo, como intentando dejar sus marcas en una sociedad. Un claro ejemplo, son los gobiernos tiranos, que no escuchan razones y tampoco reciben sugerencias”.



Casas raras y extrañas

En esta segunda parte de Casas Extrañas, presentamos nuevos diseños que fueron concebidos por arquitectos, que intentaron salir de los parámetros convencionales para demostrar que se pueden realizar otras que pueden observarse de otra forma, pero en el fondo el hábitat del ser humano es el mismo.

Los ambientes de estas casas son iguales que cualquier otra construcción, pues tienen dormitorios, baños, cocina, living o sala o en otros casos jardines, en caso de tratarse de edificios públicos, estos deben cumplir con la función designada, pese a que se vean curiosas a primera vista.

Los arquitectos a los largo del mundo han concebido este tipo de diseños, en muchos casos por personas particulares y excéntricas que no desean la casa común, por el contrario pretenden llamar la atención. Como hemos podido ver, estas son las casas más originales, creativas o extrañas que quizás no hayas visto.

La arquitectura es capaz de desarrollar formas imposibles y levantar viviendas que a pesar de la diferencia con estructuras a las que estamos más acostumbrados, son capaces de permanecer en pie durante décadas.

Los expertos sostienen que son edificios diseñados con creatividad y originalidad y las califican como una forma de hacer arte desde el punto de vista arquitectónico. En consecuencia son artísticas, pero que no son habitadas por artistas, irónicamente son ciudadanos que rechazan los convencionalismos.



sábado, 22 de julio de 2017

Virtuosismo arquitectónico de Juan Carlos Calderón

Entre los profesionales que tiene Bolivia, una de sus celebridades es el arquitecto Juan Carlos Calderón, que este año celebra sesenta años de profesionalismo sin par, en su género. Se recibió de arquitecto en la distinguida universidad de Oklahoma State University, de Estados Unidos, en 1957, después de haber logrado su bachillerato en humanidades en el prestigio colegio La Salle, de La Paz, integrando la famosa Promoción 50.

De inicio, en el ejercicio de su profesión, que más tiene de arte que de academismo, en la hermosa ciudad de San Francisco, en la Oklahoma State University, en 1957, diseñó sus primeros proyectos, como asociado de una firma especializada en arquitectura.

Volvió a Bolivia en 1972, donde algunas de sus obras incluyeron los edificios de Hansa, Palacio de Comunicaciones, Alianza Francesa, Corporación Andina de Fomento (CAF), Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Bolsa Boliviana de Valores, Centro Cultural Patiño, estos dos últimos en construcción. En Tarija diseñó los edificios de Correos y de la empresa Cemento El Puente.

Igualmente, lo hizo para varias residencias, una de las cuales es la Casa Soria Romero, que está propuesta para ser declarada Patrimonio de La Paz.

Aparte, es prolífico autor de artículos de su especialidad en revistas nacionales e internacionales, de los que recibió varios reconocimientos, habiendo sido merecedor del Premio Nacional de Cultura, Premio Juan Torres Higueras, de la Federación Panamericana de Arquitectos, la Medalla Lohmann, de la Facultad de Arquitectura de su Alma Mater y el nombramiento al Hall of Fame de la Universidad de Oklahoma.

Ofreció también conferencias en Canadá, Estados Unidos, México y Chile, donde sus maquetas y proyectos han sido expuestos, mereciendo comentarios muy expresivos sobre su calidad profesional.

En el campo docente, fue profesor en Estados Unidos y Bolivia, aparte de escribir sobre su profesión en publicaciones locales e internacionales.

CALDERÓN TRANSFORMÓ LA CIUDAD DE LA PAZ

Juan Carlos Calderón transformó la ciudad de La Paz, desde los años 70 del siglo pasado, en una urbe de edificios, donde destacan los diseños bajo su credo, la escuela organicista.

Entre sus creaciones destacan el Palacio de Comunicaciones, ENTEL, el hotel Plaza, los edificios Illimani, Hansa, de la CAF, el museo Kusillo, la Alianza Francesa y otras viviendas que se han convertido en símbolo en La Paz y otras ciudades de Bolivia.

Calderón siempre quiso ser un arquitecto, como el estadounidense Frank Lloyd Wright, considerado uno de los principales maestros de la arquitectura del siglo XX.

En 1952 salió bachiller y decidió ir a estudiar arquitectura a Estados Unidos, donde había nacido Frank Lloyd.

BIOGRAFÍA

Juan Carlos Calderón nació en el Montículo paceño en 1932 y estudió en el colegio San Calixto. Estudió luego Arquitectura en la Oklahoma State University (Estados Unidos) donde obtuvo un premio por el proyecto de un jardín botánico.

Entre 1958 y 1972 trabajó en compañías constructoras de Estados Unidos fue docente universitario y es autor de varios artículos.

Obtuvo, entre otros premios, la Gran Orden de la Educación Boliviana (1990), premio Gabriela Mistral de la OEA (1991), medalla de oro del Colegio de Arquitectos de Bolivia (1995) y el Premio Nacional de Cultura (2005).




miércoles, 19 de julio de 2017

Arquitectos buscan formas de conservar patrimonio histórico

Con la finalidad de buscar estrategias de conservación del patrimonio de Sucre, la Sociedad de Estudios Históricos y Patrimoniales de Chuquisaca y el Colegio de Arquitectos se reunieron ayer en un espacio de tertulia para compartir cinco ponencias.

Los temas tratados fueron: técnicas de restauración arquitectónica, análisis de alteraciones materiales, procesos de restauración en el MUSEF, planes sostenibles para el centro histórico y estrategias de gestión para la recuperación patrimonial. Esta última planea la inclusión de estos temas en las unidades educativas para generar conciencia, señaló la expositora Paola Hurtado.

viernes, 23 de junio de 2017

Del garabato al diseño limpio

Desde hace siete años que comenzamos las publicaciones de Metro Cuadrado, en ese tiempo ubicamos a los mejores arquitectos del país, con sus estilos y paradigmas de diseño, sin desmerecer la calidad de su labor, pero así como hay especialistas en construcciones sustentables, chalets, condominios, paisajismo, construcciones públicas, Juan Carlos Calderón, es muy posible sea el arquitecto que más edificios diseñó, vio construirse y para su tiempo los más altos; sus obras perduran en el tiempo.

MINISTERIO DE FINANZAS

Casi un ícono en este tipo de edificaciones, su estilo es inconfundible, las mismas se pueden evidenciar en construcciones como el Palacio de Comunicaciones, hotel Plaza, el museo Kusillo, la Alianza Francesa, recientemente el nuevo edificio de Finanzas, que aún no fue inaugurado y cuenta con una entrada hermosa y un toque de verde bien aprovechado en el espacio, rematando en graderías ascendentes o si quiere descendentes, que provocan descubrir los interiores del edificio.

Tuvieron que transcurrir más de 25 años para hacer realidad la obra. Inicialmente el diseño fue hecho para el Banco Boliviano Americano en la esquina de la calle Loayza y Mariscal Santa Cruz, fue embargado y transferido a la función pública y ahora pertenece al Ministerio de Finanzas.

Entre otros y en la misma línea o vereda, pero un poco más arriba el edificio Handal.

La maestría del trazo lineal es el primer elemento que atrae nuestro interés. En su haber también tiene el edificio de la Bolsa Boliviana de Valores en la avenida Arce y el nuevo edificio del Espacio Patiño. Los diseños de la CAF y el BID

Mucho se puede decir de las obras de Calderón, aunque para otros del mismo rubro, su éxito es envidiado, pero hay que reconocer que sus diseños nos permiten adentrarnos en la contemplación de un paisaje urbano sublime y convertirnos en un transeúnte más, incansable en el tiempo.

Desde el garabato a lo mejor de un registrador urbano, con una técnica de diseño depurado, plasmando en obras la belleza de la urbe, desde el lápiz que perfecciona la idea hasta hacer realidad la obra.

En este viaje de 60 años de arquitectura en el país, Juan Carlos Calderón, hizo un grito de libertad en su creatividad y es posible que sus obras hayan servido de inspiración a más de un arquitecto.

“Los arquitectos no son famosos, sino los edificios”, en algún momento dijo el connotado arquitecto en una de las tantas entrevistas que obtuvo Metro Cuadrado, duro crítico de la destrucción de la memoria arquitectónica de las generaciones pasadas, aunque reconoce que actualmente está vigente lo comercial, lo que provoca destruir incluso el urbanismo de La Paz, admitiendo que la ciudad nació sin ninguna planificación futura.

Sus obras, seguramente perdurarán en el tiempo, ya que es la expresión de una generación de arquitectos como Emilio Villanueva en su tiempo, uno de los más reconocidos.

El “maestro” como lo identifican las nuevas generaciones de las universidades, vive en el silencio de sus obras y, probablemente desde el ventanal de su departamento en la plaza Isabel la Católica, advierte que el tiempo transcurre y sus obras perduran en el tiempo.




lunes, 22 de mayo de 2017

COLEGIO DE ARQUITECTOS Aniversario del Colegio de Arquitectos

El Colegio de Arquitectos de Chuquisaca celebró su 40 aniversario el pasado sábado 13 de mayo en su sede. Se posesionó a la nueva mesa directiva 2017- 2019. Los arquitectos chuquisaqueños disfrutaron de la velada con la música del grupo Imagen.