Intentaré más adelante examinar estos estudios en sus líneas principales; ahora es necesario introducir una consideración fundamental y referirme a algunos autores que dirigen esta investigación.
Al plantear interrogantes sobre la individualidad y la estructura de un hecho urbano determinado se han planteado una serie de preguntas cuyo conjunto parece constituir un sistema capaz de analizar una obra de arte. Ahora bien, aunque toda la presente investigación sea llevada a fin de establecer la naturaleza de los hechos urbanos y su identificación, se puede declarar por de pronto que admitimos que en la naturaleza de los hechos urbanos hay algo que los hace muy semejantes, y no sólo metafóricamente, con la obra de arte; éstos son una construcción en la materia, y a pesar de la materia; son algo diferente: son condicionados pero también condicionantes.
Esta artisticidad de los hechos urbanos va muy unida a su cualidad, a su unicum; y, por lo tanto, a su análisis y a su definición. Esta cuestión es extremadamente compleja. Ahora bien, descuidando los aspectos psicológicos de la cuestión, creo que los hechos urbanos son complejos en sí mismos y que a nosotros nos es posible analizarlos pero difícilmente definirlos. La naturaleza de este problema me ha interesado siempre particularmente y estoy convencido de que está plenamente relacionada con la arquitectura de la ciudad.
Tomemos un hecho urbano cualquiera, un palacio, una calle, un barrio, y describámoslo; surgirán todas las dificultades que habíamos visto en las páginas precedentes cuando hablábamos del Palazzo della Ragione de Padua. Parte de estas dificultades dependerán también de la ambigüedad de nuestro lenguaje y parte de ellas podrán ser superadas, pero quedará siempre un tipo de experiencia posible sólo a quien haya recorrido aquel palacio, aquella calle, aquel barrio.
El concepto que pueda hacerse uno de un hecho urbano siempre será algo diferente del tipo de conocimiento de quien vive aquel mismo hecho.
Esas consideraciones pueden limitar de algún modo nuestra tarea; es posible que ésta consista principalmente en definir aquel hecho urbano desde el punto de vista de la manufactura.
En otras palabras, definir y clasificar una calle, una ciudad, una calle de la ciudad, el lugar de esta calle, su funcion, su arquitectura y sucesivamente los sistemas de calle posibles en la ciudad y otras muchas cosas.
Tendremos que ocuparnos, por lo tanto, de la geografia urbana, de la topografía urbana, de la arquitectura y de otras disciplinas. Aquí la cuestion ya no es facil, pero parece posible, y en los párrafos siguientes intentaremos llevar a cabo un análisis en este sentido. Ello significa, que generalmente, podremos establecer una geografia logica de la ciudad; esta geografia logica tendra que aplicarse esencialmente a los problemas del lenguaje, de la descripción, de la clasificacion.
Cuestiones fundamentales, como las tipologias, aun no han sido objeto de un trabajo sistematico serio en el campo de las ciencias urbanas. En la base de las clasificaciones existentes hay demasiadas hipótesis no verificadas, y por lo tanto necesariamente son generalizaciones carentes de sentido.
Etiquetas
Arquitectos
Arquitectura en la ciudad
Arquitectura Griega
ARQUITECTURA MODERNA
Arquitectura Sustentable
Bienales
Bolivia
CASA COR
Cholets
Colegio de Arquitectos
CONCURSOS
Congresos
Cursos
Edificios
Empleos
Estadios de Fútbol
FERIAS
FOTOS
Libros
Maravillas arquitectonicas
Museo
NOTAS
PABELLONES
PAISES
PREMIOS
PROYECTOS
PUENTES
Seminarios
UNIVERSIDADES
Urbanos
Videos
sábado, 10 de marzo de 2012
viernes, 9 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (VIII)
Es poco probable que los tratadistas de aquella época se detuvieran en algún lugar sobre esta afirmación, tan connatural era ella con su modo de pensar; sabemos hasta qué punto su incomprensión de la ciudad gótica era y se debía precisamente a la imposibilidad de captar un paisaje sin captar la validez de cada uno de los elementos que lo constituyen; sin comprender el sistema.. Ahora bien, si por ejemplo en el no captar el significado y por lo tanto la belleza de la ciudad gótica se equivocaron, no por ello deja de ser justo el sistema seguido por ellos. Para nosotros la belleza de la ciudad gótica aparece precisamente ahí donde ésta se muestra como un hecho urbano extraordinario en el que la individualidad de la obra es claramente reconocible en sus componentes. Justamente a través de las investigaciones llevadas a cabo sobre esta ciudad captamos su belleza; la cual, sin embargo, participa de un sistema. Y nada hay más falso que definir como orgánica o espontánea la ciudad gótica.
Convendrá destacar aún otro aspecto de la modernidad de la posición considerada.
Después de haber establecido el concepto de clase, se ha dicho, Milizia precisa cualquier edificio tipo dentro de una idea general y lo caracteriza mediante una función. Esta función es considerada independientemente de las consideraciones generales sobre la forma; y hay que entenderla más bien como fin del edificio que como función en sentido propio. Así vienen catalogados en la misma clase edificios de uso práctico y edificios empíricamente observables como objetos, pero construidos en función de conceptos no igualmente observables; así, los edificios para la salud pública o para la seguridad se encuentran dentro de la misma clase de edificios para la magnificencia o la sublimidad.
Hay al menos tres argumentos a favor de este modo de proceder; el primero y principal es el de reconocer la ciudad como una estructura compleja donde se encuentran de hecho partes de ciudad entendidas como obra de arte; el segundo es relativo a la validez de un discurso tipológico general de los hechos urbanos o, en otros términos, que yo puedo dar un juicio técnico aun en aquellos aspectos de la ciudad que ‘por su naturaleza requieren un juicio más complejo reduciéndolos a su constante tipológica, y, finalmente, que esta constante tipológica desempeña «un papel propio» en la constitución del modelo.
Por ejemplo, al tratar de un monumento, Milizia lo refiere a tres factores de análisis: “[...] que sean [...] dirigidos al bien público, colocados oportunamente, constituidos según las leyes de la conveniencia. Respecto a la conveniencia de la construcción de los monumentos, no podemos decir otra cosa aquí, en general, sino que sean significantes y expresivos, de estructura simple, con inscripciones claras y breves, a fin de que a la más ligera mirada surtan el efecto para el que se construyen». En otros términos podemos decir que, si respecto a la naturaleza del monumento no podemos expresar otra cosa que una tautología, un monumento es un monumento, podemos, sin embargo, establecer condiciones en el contorno que, aun no pronunciándose sobre la naturaleza del monumento, iluminen sus características tipológicas y compositivas. Estas
características son también en gran parte de naturaleza urbana: pero son, además, condiciones de la arquitectura, es decir, de la composición.
Y éste es un aspecto de fondo sobre el que se volverá más adelante.
En fin, no podernos insistir aquí en que, en la concepción ilustrada, clasificaciones y principios no fueran más que un aspecto general de la arquitectura y ésta, en su hacerse concreto y en su ser juzgada, perteneciese a cada obra y a cada artista. Justamente Milizia ridiculiza a los constructores de órdenes arquitectónicos sociales y a los proveedores de modelos objetivos de organización y de compendio de la arquitectura, como debían producirse desde el romanticismo en adelante, cuando afirma que « [...] Derivar la distribución arquitectónica de las celdas de las abejas es un ir a la caza de insectos […..]». También aquí el orden abstracto de la organización y la referencia a la naturaleza, temas que seran fundamentales en todo el desarrollo sucesivo del pensamiento arquitectónico y que ya he indicado en sus dos aspectos de de organicismo y funcionalismo vinculados a la misma matriz romántica, son tomados en un aspecto único. En cuanto a la concreción, Milizia ha escrito también: «[...] En su prodigiosa variedad distribución no puede ser siempre regulada por preceptos fisicos y constantes, y por consiguiente debe ser de suma dificultad. De ahí que la mayor parte de los arquitectos más ilustres, cuando han querido tratar de la distribución, hayan exhibido mas bien diseños y descripciones de sus edificios y no reglas para poder instruir».
Este pasaje muestra claramente que la función a que se referia más arriba es entendida aquí como relación y no como esquema de organización; como tal es completamente desechada. En tanto que se buscan reglas que puedan transmitir los principios de la arquitectura.
Convendrá destacar aún otro aspecto de la modernidad de la posición considerada.
Después de haber establecido el concepto de clase, se ha dicho, Milizia precisa cualquier edificio tipo dentro de una idea general y lo caracteriza mediante una función. Esta función es considerada independientemente de las consideraciones generales sobre la forma; y hay que entenderla más bien como fin del edificio que como función en sentido propio. Así vienen catalogados en la misma clase edificios de uso práctico y edificios empíricamente observables como objetos, pero construidos en función de conceptos no igualmente observables; así, los edificios para la salud pública o para la seguridad se encuentran dentro de la misma clase de edificios para la magnificencia o la sublimidad.
Hay al menos tres argumentos a favor de este modo de proceder; el primero y principal es el de reconocer la ciudad como una estructura compleja donde se encuentran de hecho partes de ciudad entendidas como obra de arte; el segundo es relativo a la validez de un discurso tipológico general de los hechos urbanos o, en otros términos, que yo puedo dar un juicio técnico aun en aquellos aspectos de la ciudad que ‘por su naturaleza requieren un juicio más complejo reduciéndolos a su constante tipológica, y, finalmente, que esta constante tipológica desempeña «un papel propio» en la constitución del modelo.
Por ejemplo, al tratar de un monumento, Milizia lo refiere a tres factores de análisis: “[...] que sean [...] dirigidos al bien público, colocados oportunamente, constituidos según las leyes de la conveniencia. Respecto a la conveniencia de la construcción de los monumentos, no podemos decir otra cosa aquí, en general, sino que sean significantes y expresivos, de estructura simple, con inscripciones claras y breves, a fin de que a la más ligera mirada surtan el efecto para el que se construyen». En otros términos podemos decir que, si respecto a la naturaleza del monumento no podemos expresar otra cosa que una tautología, un monumento es un monumento, podemos, sin embargo, establecer condiciones en el contorno que, aun no pronunciándose sobre la naturaleza del monumento, iluminen sus características tipológicas y compositivas. Estas
características son también en gran parte de naturaleza urbana: pero son, además, condiciones de la arquitectura, es decir, de la composición.
Y éste es un aspecto de fondo sobre el que se volverá más adelante.
En fin, no podernos insistir aquí en que, en la concepción ilustrada, clasificaciones y principios no fueran más que un aspecto general de la arquitectura y ésta, en su hacerse concreto y en su ser juzgada, perteneciese a cada obra y a cada artista. Justamente Milizia ridiculiza a los constructores de órdenes arquitectónicos sociales y a los proveedores de modelos objetivos de organización y de compendio de la arquitectura, como debían producirse desde el romanticismo en adelante, cuando afirma que « [...] Derivar la distribución arquitectónica de las celdas de las abejas es un ir a la caza de insectos […..]». También aquí el orden abstracto de la organización y la referencia a la naturaleza, temas que seran fundamentales en todo el desarrollo sucesivo del pensamiento arquitectónico y que ya he indicado en sus dos aspectos de de organicismo y funcionalismo vinculados a la misma matriz romántica, son tomados en un aspecto único. En cuanto a la concreción, Milizia ha escrito también: «[...] En su prodigiosa variedad distribución no puede ser siempre regulada por preceptos fisicos y constantes, y por consiguiente debe ser de suma dificultad. De ahí que la mayor parte de los arquitectos más ilustres, cuando han querido tratar de la distribución, hayan exhibido mas bien diseños y descripciones de sus edificios y no reglas para poder instruir».
Este pasaje muestra claramente que la función a que se referia más arriba es entendida aquí como relación y no como esquema de organización; como tal es completamente desechada. En tanto que se buscan reglas que puedan transmitir los principios de la arquitectura.
jueves, 8 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (VII)
Juntamente con las de algunos geógrafos que he citado como Chabot y Tricart, la de Poéte y la de Lavedan están entre las contribuciones más altos de la escuela francesa a la teoría urbana.
La contribución del pensamiento ilustrado a una teoría fundada de los hechos urbanos merecería una investigación especial. En primer lugar, lo tratadistas del siglo XVIII intentan establecer principios de arquitectura que puedan ser desarrollados sobre bases lógicas, en cien sentido sin trazado; el tratado viene a constituirse como una serie de proposiciones derivables una de la otra. En segundo lugar, cada elemento viene siempre concebido como parte de un sistema y este sistema es la ciudad; y es por consiguiente la ciudad lo que confiere criterios de necesidad y de realidad a cada arquitectura. En tercer lugar, distinguían la forma, aspecto último de u estructura, del momento analítico de ésta; así la forma tiene una persistencia propia (clásica) que no está reducida al momento lógico.
Sobre el segundo punto se podría discutir largamente, pero sería necesaria una mayor documentación; verdad es que mientras ello comprende la ciudad existente postula la ciudad nueva, y la relación entre la construción de un hecho y su entorno es inseparable.
Voltaire, en el análisis del grand siécle, ya había indicado como límite de aquellas arquitecturas su desinterés respecto a la ciudad, en tanto que la obligación de toda construcción era la de ponerse en relación directa ron la ciudad. La explicitación de estos conceptos se tiene con los planos y los proyectos napoleónicos que representan uno de los momentos de mayor equilibrio de la historia urbana.
Ahora intentaré ver, basándome en los tres puntos expuestos, los criterios principales; proporcionados por la teoría de Milizia como ejemplo de un tratadista de la arquitectura que se ha situado dentro de las teoría de los hechos urbanos.
La clasificación propuesta por Milizia, el cual trata precisamente de los edificios y de la ciudad a un mismo tiempo, distingue los edificios urbanos e u privados y públicos, entendiendo por los primeros las viviendas y por los segundos los elementos principales que yo llamaré primarios. Además, Milizia pone estos agrupamientos como clases, o cual le permite hacer distinciones en la clase considerada precisando todo elemento como edificio tipo en una función general, mejor dicho, en una idea general de la ciudad.
Por ejemplo, en la primera clase hay palacios y casas; en la segunda, edificios de seguridad, utilidad pública, mercados, etc. En los edificios de utilidad pública se distinguen después las universidades, las bibliotecas, etc.
El análisis que se realiza se refiere, pues, en principio, a la clase (pública y privada); en segundo lugar, a la situación del elemento en la ciudad, y, finalmente, a la forma y a la distribución del edificio. «[...] La mayor comodidad pública requiere que estos edificios [de utilidad publica] estén situados no muy lejos del centro de la ciudad, y distribuidos en torno a una gran plaza común.»
El sistema general es, pues, la ciudad; las clarificaciones de los elementos son clasificaciones del sistema adoptado. ¿De qué ciudad se trata? De una hipótesis de ciudad que se construye juntamente con la arquitectura.
«También sin sus fábricas suntuosisimas la ciudad puede aparecer bella y respirar hermosura. Pero lo mismo es decir bella ciudad, que buena arquitectura.» Esta afirmación parece decisiva para todos los tratadistas de la arquitectura de la Ilustración; bella ciudad es buena arquitectura, y la proposición es reversible.
La contribución del pensamiento ilustrado a una teoría fundada de los hechos urbanos merecería una investigación especial. En primer lugar, lo tratadistas del siglo XVIII intentan establecer principios de arquitectura que puedan ser desarrollados sobre bases lógicas, en cien sentido sin trazado; el tratado viene a constituirse como una serie de proposiciones derivables una de la otra. En segundo lugar, cada elemento viene siempre concebido como parte de un sistema y este sistema es la ciudad; y es por consiguiente la ciudad lo que confiere criterios de necesidad y de realidad a cada arquitectura. En tercer lugar, distinguían la forma, aspecto último de u estructura, del momento analítico de ésta; así la forma tiene una persistencia propia (clásica) que no está reducida al momento lógico.
Sobre el segundo punto se podría discutir largamente, pero sería necesaria una mayor documentación; verdad es que mientras ello comprende la ciudad existente postula la ciudad nueva, y la relación entre la construción de un hecho y su entorno es inseparable.
Voltaire, en el análisis del grand siécle, ya había indicado como límite de aquellas arquitecturas su desinterés respecto a la ciudad, en tanto que la obligación de toda construcción era la de ponerse en relación directa ron la ciudad. La explicitación de estos conceptos se tiene con los planos y los proyectos napoleónicos que representan uno de los momentos de mayor equilibrio de la historia urbana.
Ahora intentaré ver, basándome en los tres puntos expuestos, los criterios principales; proporcionados por la teoría de Milizia como ejemplo de un tratadista de la arquitectura que se ha situado dentro de las teoría de los hechos urbanos.
La clasificación propuesta por Milizia, el cual trata precisamente de los edificios y de la ciudad a un mismo tiempo, distingue los edificios urbanos e u privados y públicos, entendiendo por los primeros las viviendas y por los segundos los elementos principales que yo llamaré primarios. Además, Milizia pone estos agrupamientos como clases, o cual le permite hacer distinciones en la clase considerada precisando todo elemento como edificio tipo en una función general, mejor dicho, en una idea general de la ciudad.
Por ejemplo, en la primera clase hay palacios y casas; en la segunda, edificios de seguridad, utilidad pública, mercados, etc. En los edificios de utilidad pública se distinguen después las universidades, las bibliotecas, etc.
El análisis que se realiza se refiere, pues, en principio, a la clase (pública y privada); en segundo lugar, a la situación del elemento en la ciudad, y, finalmente, a la forma y a la distribución del edificio. «[...] La mayor comodidad pública requiere que estos edificios [de utilidad publica] estén situados no muy lejos del centro de la ciudad, y distribuidos en torno a una gran plaza común.»
El sistema general es, pues, la ciudad; las clarificaciones de los elementos son clasificaciones del sistema adoptado. ¿De qué ciudad se trata? De una hipótesis de ciudad que se construye juntamente con la arquitectura.
«También sin sus fábricas suntuosisimas la ciudad puede aparecer bella y respirar hermosura. Pero lo mismo es decir bella ciudad, que buena arquitectura.» Esta afirmación parece decisiva para todos los tratadistas de la arquitectura de la Ilustración; bella ciudad es buena arquitectura, y la proposición es reversible.
miércoles, 7 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (VI)
La hipótesis del análisis del contenido social, aplicado con atención particular a la población urbana, se desarrolla así hasta damos un conocimiento más completo de la ciudad; se trata de avanzar por ulteriores interrogantes de manera que algunos hechos elementales puedan ordenarse a través del análisis hasta componer hechos más generales.
También la forma de los hechos urbanos toma un interpretación bastante convincente por medio del contenido social; en él hay motivos y razones que tienen un gran papel en la estructura
La obra de Marcel Poéte es sin duda una de las más modernas desde el punto de vista científico del estudio de la ciudad. Poéte se ocupa de los hechos urbanos en cuanto indicativos de las condiciones del organismo urbano; ellos constituyen un dato preciso, verificable, en la ciudad existente. Pero su razón de ser es su continuidad; a las noticias históricas es necesario añadir las geográficas, las económicas, estadísticas, pero es el conocimiento del pasado lo que constituye el término de confrontación y la medida para el porvenir.
Este conocimiento se encuentra, pues, en el estudio de los planos de la ciudad; los cuales poseen características formales precisas; la dirección de sus calles puede ser derecha, sinuosa, curva. Pero también la línea general de la ciudad tiene un significado propio y la identidad de existencias tiende naturalmente a expresarse con construcciones que, más allá de diferencias concretas, presentan afinidades innegables. En la arquitectura urbana se establece una relación más o menos evidente entre la forma de las cosas a través de las épocas. A través de la variación de las épocas y las civilizaciones es posible, pues, constatar una permanencia de motivos que asegura una relativa unidad en la expresión urbana. De aquí se desarrollan las relaciones entre la ciudad y el territorio; relaciones que son analizables positivamente por el valor de la calle. La calle adquiere así gran importancia en el análisis de Poéte; porque la ciudad nace en un lugar dado, pero es la calle lo que la mantiene viva. Asociar el destino de la ciudad a las vías de comunicación es una regla fundamental de método.
En este estudio de la relación entre calle y ciudad, Poéte llega a resultados extremadamente importantes; para determinada ciudad se puede establecer una clasificación de las calles que debe ser reflejada por el mapa del territorio. Y es necesario también caracterizarlo con arreglo a la naturaleza de los intercambios que se efectúan en el a, los intercambios culturales al igual que los comerciales. Así repite la observación de Estrabón a propósito de las ciudades umbras a lo largo de la vía Flaminia, cuyo desarrollo resulta explicado más bien porque se encuentran situadas a lo largo de aquella va que por cualquier importancia particular».
De la calle, el análisis pasa al suelo urbano, y el suelo urbano es un dato natural pero también una obra civil, está relacionado con la composicion de la ciudad. En la composición urbana todo debe expresar con la mayor adhesión posible la vida misma de aquel organismo colectivo que es la ciudad. En la base de este urbanismo está la persistencia del plano.
El concepto e: la persistencia es fundamental en la teoría de Poéte; informa á el análisis de Lavedan, que por su unión de elementos extraído de la geografía y de la historia de la
arquitectura se puede considerar uno de los más completos de que disponemos. En U vedan la persistencia se convierte en la generatriz del plano; esta generatriz es el objetivo principal de la investigación urbana porque, con su comprensión, es posible remontarnos a la formación espacial de la ciudad; en la generatriz está comprendido el concepto de persistencia que se extiende también a los edificios físicos, a las calles, a los monumentos urbanos.
También la forma de los hechos urbanos toma un interpretación bastante convincente por medio del contenido social; en él hay motivos y razones que tienen un gran papel en la estructura
La obra de Marcel Poéte es sin duda una de las más modernas desde el punto de vista científico del estudio de la ciudad. Poéte se ocupa de los hechos urbanos en cuanto indicativos de las condiciones del organismo urbano; ellos constituyen un dato preciso, verificable, en la ciudad existente. Pero su razón de ser es su continuidad; a las noticias históricas es necesario añadir las geográficas, las económicas, estadísticas, pero es el conocimiento del pasado lo que constituye el término de confrontación y la medida para el porvenir.
Este conocimiento se encuentra, pues, en el estudio de los planos de la ciudad; los cuales poseen características formales precisas; la dirección de sus calles puede ser derecha, sinuosa, curva. Pero también la línea general de la ciudad tiene un significado propio y la identidad de existencias tiende naturalmente a expresarse con construcciones que, más allá de diferencias concretas, presentan afinidades innegables. En la arquitectura urbana se establece una relación más o menos evidente entre la forma de las cosas a través de las épocas. A través de la variación de las épocas y las civilizaciones es posible, pues, constatar una permanencia de motivos que asegura una relativa unidad en la expresión urbana. De aquí se desarrollan las relaciones entre la ciudad y el territorio; relaciones que son analizables positivamente por el valor de la calle. La calle adquiere así gran importancia en el análisis de Poéte; porque la ciudad nace en un lugar dado, pero es la calle lo que la mantiene viva. Asociar el destino de la ciudad a las vías de comunicación es una regla fundamental de método.
En este estudio de la relación entre calle y ciudad, Poéte llega a resultados extremadamente importantes; para determinada ciudad se puede establecer una clasificación de las calles que debe ser reflejada por el mapa del territorio. Y es necesario también caracterizarlo con arreglo a la naturaleza de los intercambios que se efectúan en el a, los intercambios culturales al igual que los comerciales. Así repite la observación de Estrabón a propósito de las ciudades umbras a lo largo de la vía Flaminia, cuyo desarrollo resulta explicado más bien porque se encuentran situadas a lo largo de aquella va que por cualquier importancia particular».
De la calle, el análisis pasa al suelo urbano, y el suelo urbano es un dato natural pero también una obra civil, está relacionado con la composicion de la ciudad. En la composición urbana todo debe expresar con la mayor adhesión posible la vida misma de aquel organismo colectivo que es la ciudad. En la base de este urbanismo está la persistencia del plano.
El concepto e: la persistencia es fundamental en la teoría de Poéte; informa á el análisis de Lavedan, que por su unión de elementos extraído de la geografía y de la historia de la
arquitectura se puede considerar uno de los más completos de que disponemos. En U vedan la persistencia se convierte en la generatriz del plano; esta generatriz es el objetivo principal de la investigación urbana porque, con su comprensión, es posible remontarnos a la formación espacial de la ciudad; en la generatriz está comprendido el concepto de persistencia que se extiende también a los edificios físicos, a las calles, a los monumentos urbanos.
martes, 6 de marzo de 2012
“La arquitectura tiene que cuidar las energías”
¿Qué es la arquitectura ecológica?
Es una forma de relacionarse con la naturaleza sin abusar de la tecnología, es decir, sin acudir a materiales tóxicos que dañen el medio ambiente, como el cemento, la calamina y los cables eléctricos.
¿Cuándo surge la arquitectura ecológica?
Surge como necesidad después de los desequilibrios ambientales. No obstante, esta ciencia no es nueva y se remonta a las antiguas civilizaciones del planeta, que desarrollaron una tecnología avanzada con la naturaleza en interacción constante.
¿Qué aspectos esenciales comprenden una arquitectura ecológica que no abuse del ecosistema?
Para comenzar, debemos hablar de los materiales. La tierra, la paja, la sal y la piedra. Cuando hablamos de arquitectura ecológica hablamos de tecnología artesanal, sin uso de maquinarias. Un adecuado uso del sistema hidráulico de aguas y el adecuado transporte de la basura. Igualmente, un buen uso del sistema solar para la calefacción, cámaras sépticas y pozos de absorción que no contaminen el suelo. El Servicio Nacional de Agua Potable (SERNAP) autoriza el uso viable de estas aguas. Ahora, el trabajo en equipo que tenemos los arquitectos que pretendemos hacer este tipo de arquitectura es en combinación con ambientalistas que, en función a sus conocimientos, permitan cumplir con las normas del suelo y el espacio.
¿Cuál es el panorama que destaca en Bolivia?
Si bien el ámbito de la construcción en el país ha avanzado mucho en cuanto a materiales de obra, aún es difícil poder aplicar este nuevo sistema arquitectónico a las ciudades, porque son contaminadas y dependientes de las herramientas contemporáneas. Hay muy poco trabajo en cuanto al manejo del medio ambiente. La aplicación de una tecnología ancestral es poco probable. La resistencia y durabilidad que necesitan los edificios impiden esta tarea.
¿Qué podría hacerse para remediar este problema?
Utilizar la menos energía posible, que el calentamiento y acondicionamiento climático de un departamento vaya orientado en buena posición en relación al sol. Todo el sistema de alcantarillado contamina con el lecho pluvial.
¿En qué consistirá su conferencia?
Es una experiencia única. Está basada en un proyecto con Prodem, financiado por el Estado y en colaboración de los comunarios de Nor Lípez en Potosí. La fundación Prodem y el BID aportaron con un millón de dólares. El proyecto se inició en 2003 y fue concluido el año 2006. Es un trabajo con las comunidades de Nor y Sur Lípez de Potosí. Hay muy poca influencia de mano de obra de la ciudad. Consistió en construir hoteles en base a materiales ecológicos, con habitaciones bien equipadas y con energía solar para su calefacción. Tenemos poco sistema eléctrico, tan sólo para alumbrado de emergencia. El uso de estos elementos es restringido y limitado. Este modelo permitiría a los empresarios construir edificios más estables y resistentes. Hemos construido cuatro hoteles en Tawa, están hechos de sal, en San Pedro de Quérez son de piedra, en Sinoris, de tierra de desierto y en San Pablo de Lípez, de volcanes.
¿Piensan ampliar este proyecto a los sectores urbanos?
Sí, se contempla esta posibilidad. El proyecto podría crecer, y tiene un plazo de 15 años para realizarse. El mismo también fue aprobado por comunidades del oriente. Es un modelo que se ha difundido bastante para hoteles, alojamientos y albergues de carácter turístico. Ahora bien, estos proyectos son de por vida y su continuidad se basa en un sistema de mantenimiento.
¿Qué aspectos son necesarios para que éstos puedan ampliarse a todo el país?
La concienciación sobre el mejor uso de las energías es una necesidad en la arquitectura de hoy. Nuestras ciudades son pobres y toda la basura se va al río, al convertir estos cauces en cloacas urbanas. Un buen sistema de acueducto que desvíe la basura hacia lugares más remotos haría posible construcciones ecológicas.
Sobre Luis Fernando Torrico. Boliviano, arquitecto urbanista y artista plástico, con especialización en la Universidad Central de Venezuela. Ha realizado numerosas obras dentro
y fuera de Bolivia, incluidas en libros y revistas de arquitectura nacional, latinoamericana y de Europa. Recibió varios premios y reconocimientos de bienales internacionales, gobiernos municipales y entidades cívicas. Es consultor internacional calificado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Actualidad. Es conferencista y Gerente de la Oficina Técnica Integral (Ofitegral) desde 1990.
Es una forma de relacionarse con la naturaleza sin abusar de la tecnología, es decir, sin acudir a materiales tóxicos que dañen el medio ambiente, como el cemento, la calamina y los cables eléctricos.
¿Cuándo surge la arquitectura ecológica?
Surge como necesidad después de los desequilibrios ambientales. No obstante, esta ciencia no es nueva y se remonta a las antiguas civilizaciones del planeta, que desarrollaron una tecnología avanzada con la naturaleza en interacción constante.
¿Qué aspectos esenciales comprenden una arquitectura ecológica que no abuse del ecosistema?
Para comenzar, debemos hablar de los materiales. La tierra, la paja, la sal y la piedra. Cuando hablamos de arquitectura ecológica hablamos de tecnología artesanal, sin uso de maquinarias. Un adecuado uso del sistema hidráulico de aguas y el adecuado transporte de la basura. Igualmente, un buen uso del sistema solar para la calefacción, cámaras sépticas y pozos de absorción que no contaminen el suelo. El Servicio Nacional de Agua Potable (SERNAP) autoriza el uso viable de estas aguas. Ahora, el trabajo en equipo que tenemos los arquitectos que pretendemos hacer este tipo de arquitectura es en combinación con ambientalistas que, en función a sus conocimientos, permitan cumplir con las normas del suelo y el espacio.
¿Cuál es el panorama que destaca en Bolivia?
Si bien el ámbito de la construcción en el país ha avanzado mucho en cuanto a materiales de obra, aún es difícil poder aplicar este nuevo sistema arquitectónico a las ciudades, porque son contaminadas y dependientes de las herramientas contemporáneas. Hay muy poco trabajo en cuanto al manejo del medio ambiente. La aplicación de una tecnología ancestral es poco probable. La resistencia y durabilidad que necesitan los edificios impiden esta tarea.
¿Qué podría hacerse para remediar este problema?
Utilizar la menos energía posible, que el calentamiento y acondicionamiento climático de un departamento vaya orientado en buena posición en relación al sol. Todo el sistema de alcantarillado contamina con el lecho pluvial.
¿En qué consistirá su conferencia?
Es una experiencia única. Está basada en un proyecto con Prodem, financiado por el Estado y en colaboración de los comunarios de Nor Lípez en Potosí. La fundación Prodem y el BID aportaron con un millón de dólares. El proyecto se inició en 2003 y fue concluido el año 2006. Es un trabajo con las comunidades de Nor y Sur Lípez de Potosí. Hay muy poca influencia de mano de obra de la ciudad. Consistió en construir hoteles en base a materiales ecológicos, con habitaciones bien equipadas y con energía solar para su calefacción. Tenemos poco sistema eléctrico, tan sólo para alumbrado de emergencia. El uso de estos elementos es restringido y limitado. Este modelo permitiría a los empresarios construir edificios más estables y resistentes. Hemos construido cuatro hoteles en Tawa, están hechos de sal, en San Pedro de Quérez son de piedra, en Sinoris, de tierra de desierto y en San Pablo de Lípez, de volcanes.
¿Piensan ampliar este proyecto a los sectores urbanos?
Sí, se contempla esta posibilidad. El proyecto podría crecer, y tiene un plazo de 15 años para realizarse. El mismo también fue aprobado por comunidades del oriente. Es un modelo que se ha difundido bastante para hoteles, alojamientos y albergues de carácter turístico. Ahora bien, estos proyectos son de por vida y su continuidad se basa en un sistema de mantenimiento.
¿Qué aspectos son necesarios para que éstos puedan ampliarse a todo el país?
La concienciación sobre el mejor uso de las energías es una necesidad en la arquitectura de hoy. Nuestras ciudades son pobres y toda la basura se va al río, al convertir estos cauces en cloacas urbanas. Un buen sistema de acueducto que desvíe la basura hacia lugares más remotos haría posible construcciones ecológicas.
Sobre Luis Fernando Torrico. Boliviano, arquitecto urbanista y artista plástico, con especialización en la Universidad Central de Venezuela. Ha realizado numerosas obras dentro
y fuera de Bolivia, incluidas en libros y revistas de arquitectura nacional, latinoamericana y de Europa. Recibió varios premios y reconocimientos de bienales internacionales, gobiernos municipales y entidades cívicas. Es consultor internacional calificado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Actualidad. Es conferencista y Gerente de la Oficina Técnica Integral (Ofitegral) desde 1990.
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (V)
Un criterio de este tipo aplicado a una ciudad con un ciclo de vida extraordinaria como la antigua Roma nos ofrece resultados de una claridad paradigmática; desde la ciudad de tipo agrario a la formación de los grandes espacios públicos de la edad imperial y al consiguiente paso de la casa de patio republicana a la formación de las grandes insulae de la plebe. Las enormes parcelas que constituyen las insulae con una concepción extraordinaria de la casa-barrio, anticipan los conceptos de la moderna ciudad capitalista y de su división espacial. Y nos muestran también su disfunción y sus contradicciones.
He aquí entonces que los inmuebles que en primer lugar habíamos puesto de relieve topográficamente, a la luz de un análisis topográfico, vistos desde el ángulo económico-social nos ofrecen otras posibles clasificaciones.
Podemos distinguir: casa extracapitalista, constituida por el propietario sin fines de lucro; casa capitalista, forma de renta urbana destinada a ser alquilada, en la que todo está subordinado a la renta. Esta casa puede ser destinada u ricos y a pobres. Pero en el primer caso por la evolución de las necesidades la casa se desclasa rápidamente con la alternancia social. Esta alternancia social en el interior de cada casa crea las zonas blighfed o degradadas que constituyen uno de los problemas más típicos de la moderna ciudad capitalista, y como tales son particularmente estudiados sobre todo en Estados Unidos, donde son más sobresalientes que entre nosotros; casa paracapitalista para una familia con un piso en alquíler;
casa socialista. Es el nuevo tipo de construcción que aparece en los países socialistas donde no existe ya la propiedad privada del suelo, o en paises de democracia avanzada. Uno de los primeros ejemplos en Europa se puede hacer remontar a las casas construidas por el municipio de Viena en la primera posguerra.
He aquí entonces que los inmuebles que en primer lugar habíamos puesto de relieve topográficamente, a la luz de un análisis topográfico, vistos desde el ángulo económico-social nos ofrecen otras posibles clasificaciones.
Podemos distinguir: casa extracapitalista, constituida por el propietario sin fines de lucro; casa capitalista, forma de renta urbana destinada a ser alquilada, en la que todo está subordinado a la renta. Esta casa puede ser destinada u ricos y a pobres. Pero en el primer caso por la evolución de las necesidades la casa se desclasa rápidamente con la alternancia social. Esta alternancia social en el interior de cada casa crea las zonas blighfed o degradadas que constituyen uno de los problemas más típicos de la moderna ciudad capitalista, y como tales son particularmente estudiados sobre todo en Estados Unidos, donde son más sobresalientes que entre nosotros; casa paracapitalista para una familia con un piso en alquíler;
casa socialista. Es el nuevo tipo de construcción que aparece en los países socialistas donde no existe ya la propiedad privada del suelo, o en paises de democracia avanzada. Uno de los primeros ejemplos en Europa se puede hacer remontar a las casas construidas por el municipio de Viena en la primera posguerra.
lunes, 5 de marzo de 2012
El Colegio de Arquitectos sugiere habilitar sitios para los órganos del Estado
El presidente del Colegio Departamental de Arquitectos de La Paz, Álvaro Careaga, informó que, debido a las características que tiene el Casco Urbano Central, la construcción de una megaobra destinada a ser la Casa Grande del Pueblo colapsará los servicios básicos de agua, energía eléctrica y alcantarillado.
“No solo colapsarían los servicios básicos, sino también los accesos vehiculares. Ese sector del centro no tiene capacidad para soportar una infraestructura de esa naturaleza”, añadió. Este colegio profesional realizó un concurso para diseñar el palacio de la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional. “En ese caso, si bien se ha demostrado que el suelo y las normas permitirían una contrucción, el sitio no es apto”, explicó.
El 14 de febrero, el presidente Evo Morales anunció la construcción de la Casa Grande del Pueblo, que será un anexo del Palacio de Gobierno. Para ello, la Presidencia compró una casona, llamada la casa Alencastre, que está detrás del Palacio Quemado y fue declarada patrimonio de la ciudad en 1980.
La autoridad anunció que la nueva estructura contará con un helipuerto y se prevé que albergue a los ministerios de la Presidencia, de Comunicación y de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción.
Sin embargo, el Gobierno Municipal de La Paz advirtió de que no permitirá que se destruya la citada casona y anunció con procesos.Careaga dijo que cualquier obra en la Paz debe ser regulada por el Gobierno Municipal, pero alertó que mientras no se establezca un plan para reordenar el crecimiento urbano, las limitaciones o normas podrían ser vulneradas.
“Entendemos la necesidad del Gobierno central de ampliar sus estructuras, pero sabiendo que cualquier administración crece, se deberían concretar zonas, en áreas seguras, donde esta administración pueda desenvolverse”, agregó Careaga.
En el marco del plan de desconcentración, el alcalde de La Paz, Luis Revilla, pidió al Ejecutivo que la nueva infraestructura se construya fuera del Casco Urbano Central y sugirió tomar en cuenta Miraflores. Una posición similar a la que adoptó cuando se supo de la construcción del Palacio Legislativo. Según la Alcaldía, la construcción de la Casa Grande del Pueblo o del Legislativo romperían el entorno del casco histórico.
Problemas del casco histórico
Según un diagnóstico edil, el centro o casco histórico pasa por un proceso de decrecimiento poblacional, resultado de la fuerte concentración de actividades y tráfico vehicular, que privilegian su uso comercial y de gestión.
Esta concentración genera gran cantidad de empleo formal e informal, movimiento masivo de población flotante y vehículos sobre una estructura que está por demás hacinada.
Ocupación urbana no planificada eleva riesgo
La ocupación territorial urbana no planificada, junto al crecimiento demográfico, aumentó la vulnerabilidad en La Paz y El Alto, concluye un estudio del Instituto de Investigaciones Geográficas (Iigeo) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), recogido por en el portal web del Programa de Investigaciones Estratégicas de Bolivia (PIEB).
El ingeniero geógrafo Javier Núñez, autor del estudio “Detección de cambios de uso del suelo que modificaron la vulnerabilidad en el territorio urbano paceño”, afirma que la Geografía ayudó a entender que la ocupación territorial desencadena los desastres,“ porque el ser humano ha llegado a ocupar algo que por naturaleza no le correspondía”.
Fotografías aéreas desde 1930 e imágenes satelitales —del Instituto Geográfico Militar y la Alcaldía de La Paz—, permitió detectar los cambios del uso del suelo, información que cruzada con un inventario bibliográfico de los desastres, relaciona los cambios del uso del suelo con los desastres.
“Por los datos obtenidos, se logró identificar que mientras se expandía la ciudad, en las áreas de ocupación se produjeron los desastres”, dice su estudio. Como ejemplo cita el caso de Callapa. En fotos de 1955 se ve un sendero que llega hasta la parte superior de la zona, que en 1987 se convierte en una vía.
La zona logra su mayor movimiento en 2009 cuando se construye una escuela, un centro de salud, canchas y otras obras. Ese mismo año se produce el primer deslizamiento, pero continúa la construcción de viviendas hasta que en febrero de 2011 ocurre el megadeslizamiento.
En el mapa histórico de recurrencias de desastres elaborado por Núñez figuran los siguientes deslizamientos y derrumbes: en 1582, Llojeta; en 1837, Santa Bárbara; en 1984, San Antonio; en 1972, Agua de la Vida; en 1998, Periférica; en 2008, Villa Salomé; en 1986, Kupini; en 1990, Pampahasi; en 1906, Obrajes; en 1988, Bella Vista; en 1983, Següencoma; en 1985, Irpavi; en 2009, Callapa; en 1960, Cotahuma; en 1971, El Tejar; en 1987, inundación en Río Seco; y en 1959, una riada de características similares a las de 2002 que pasó por el centro de la ciudad hasta desembocar en la zona Sur.
“No solo colapsarían los servicios básicos, sino también los accesos vehiculares. Ese sector del centro no tiene capacidad para soportar una infraestructura de esa naturaleza”, añadió. Este colegio profesional realizó un concurso para diseñar el palacio de la nueva Asamblea Legislativa Plurinacional. “En ese caso, si bien se ha demostrado que el suelo y las normas permitirían una contrucción, el sitio no es apto”, explicó.
El 14 de febrero, el presidente Evo Morales anunció la construcción de la Casa Grande del Pueblo, que será un anexo del Palacio de Gobierno. Para ello, la Presidencia compró una casona, llamada la casa Alencastre, que está detrás del Palacio Quemado y fue declarada patrimonio de la ciudad en 1980.
La autoridad anunció que la nueva estructura contará con un helipuerto y se prevé que albergue a los ministerios de la Presidencia, de Comunicación y de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción.
Sin embargo, el Gobierno Municipal de La Paz advirtió de que no permitirá que se destruya la citada casona y anunció con procesos.Careaga dijo que cualquier obra en la Paz debe ser regulada por el Gobierno Municipal, pero alertó que mientras no se establezca un plan para reordenar el crecimiento urbano, las limitaciones o normas podrían ser vulneradas.
“Entendemos la necesidad del Gobierno central de ampliar sus estructuras, pero sabiendo que cualquier administración crece, se deberían concretar zonas, en áreas seguras, donde esta administración pueda desenvolverse”, agregó Careaga.
En el marco del plan de desconcentración, el alcalde de La Paz, Luis Revilla, pidió al Ejecutivo que la nueva infraestructura se construya fuera del Casco Urbano Central y sugirió tomar en cuenta Miraflores. Una posición similar a la que adoptó cuando se supo de la construcción del Palacio Legislativo. Según la Alcaldía, la construcción de la Casa Grande del Pueblo o del Legislativo romperían el entorno del casco histórico.
Problemas del casco histórico
Según un diagnóstico edil, el centro o casco histórico pasa por un proceso de decrecimiento poblacional, resultado de la fuerte concentración de actividades y tráfico vehicular, que privilegian su uso comercial y de gestión.
Esta concentración genera gran cantidad de empleo formal e informal, movimiento masivo de población flotante y vehículos sobre una estructura que está por demás hacinada.
Ocupación urbana no planificada eleva riesgo
La ocupación territorial urbana no planificada, junto al crecimiento demográfico, aumentó la vulnerabilidad en La Paz y El Alto, concluye un estudio del Instituto de Investigaciones Geográficas (Iigeo) de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), recogido por en el portal web del Programa de Investigaciones Estratégicas de Bolivia (PIEB).
El ingeniero geógrafo Javier Núñez, autor del estudio “Detección de cambios de uso del suelo que modificaron la vulnerabilidad en el territorio urbano paceño”, afirma que la Geografía ayudó a entender que la ocupación territorial desencadena los desastres,“ porque el ser humano ha llegado a ocupar algo que por naturaleza no le correspondía”.
Fotografías aéreas desde 1930 e imágenes satelitales —del Instituto Geográfico Militar y la Alcaldía de La Paz—, permitió detectar los cambios del uso del suelo, información que cruzada con un inventario bibliográfico de los desastres, relaciona los cambios del uso del suelo con los desastres.
“Por los datos obtenidos, se logró identificar que mientras se expandía la ciudad, en las áreas de ocupación se produjeron los desastres”, dice su estudio. Como ejemplo cita el caso de Callapa. En fotos de 1955 se ve un sendero que llega hasta la parte superior de la zona, que en 1987 se convierte en una vía.
La zona logra su mayor movimiento en 2009 cuando se construye una escuela, un centro de salud, canchas y otras obras. Ese mismo año se produce el primer deslizamiento, pero continúa la construcción de viviendas hasta que en febrero de 2011 ocurre el megadeslizamiento.
En el mapa histórico de recurrencias de desastres elaborado por Núñez figuran los siguientes deslizamientos y derrumbes: en 1582, Llojeta; en 1837, Santa Bárbara; en 1984, San Antonio; en 1972, Agua de la Vida; en 1998, Periférica; en 2008, Villa Salomé; en 1986, Kupini; en 1990, Pampahasi; en 1906, Obrajes; en 1988, Bella Vista; en 1983, Següencoma; en 1985, Irpavi; en 2009, Callapa; en 1960, Cotahuma; en 1971, El Tejar; en 1987, inundación en Río Seco; y en 1959, una riada de características similares a las de 2002 que pasó por el centro de la ciudad hasta desembocar en la zona Sur.
Arquitectos ven expansión urbana caótica y sugieren planificar el Sur
“Luego de un análisis que hemos realizado desde el Colegio de Arquitectos hemos llegado a la conclusión de que desde hace 30 años no existen planes serios para el crecimiento urbano. Nosotros hemos intentado contactarnos con la Alcaldía para ver este tema, pero no hemos tenido suerte”, dijo el presidente de este colegio profesional, Álvaro Careaga.
Según Careaga, las obras de gran envergadura que se consolidaron en los últimos años en la ciudad de La Paz tienen que ver con el único proyecto que se realizó con ese objetivo, y que fue elaborado por una consultora francesa en 1950, denominado Plan Vial para la ciudad de La Paz.
“Las avenidas Costanera, Kantutani, el puente de Las Américas o los Trillizos son parte de un grupo de obras que fueron planificadas hace años. Sin embargo, luego de ese trabajo, no hubo un esfuerzo serio de ninguna administración edil para consolidar un mejor ordenamiento del crecimiento urbano”, añadió.
Sin embargo, el oficial asesor de la Alcaldía, Gustavo Bejarano, informó que el Gobierno Municipal mantiene una planificación urbana desde hace diez años, cuyo eje es redensificar la población en suelos seguros, como Miraflores y la zona Sur.
En ese contexto, dijo que a corto plazo se trabaja con base en tres ejes: la desconcentración de servicios hacia Miraflores y la zona Sur, concretar una mejor estructura vial que una estos sectores y la implementación del transporte masivo.
“Son elementos de planificación urbana en los que se está trabajando no ahora, sino desde hace diez años. El ejemplo más concreto es el de la avenida Costanera, la que se prevé que este año llegue incluso hasta Chasquipampa”, enfatizó.
A largo plazo, en el marco del Plan La Paz 2040, se busca consolidar un área metropolitana con municipios vecinos de Mecapaca, Pucarani, El Alto, Laja, Achocalla, Palca y Viacha.
La planificación urbana es el modelo de una futura comunidad y una guía para la expansión de una urbe de una manera organizada, teniendo en cuenta las condiciones medioambientales, necesidades sociales (sitios de contrucción de establecimientos educativos o de salud) y facilidades recreacionales (como la instalación de parques o áreas verdes).
El ordenamiento urbano también tiene que ver con la consolidación de espacios para actividades específicas, como las comerciales o laborales. En el caso de la sede de gobierno, el Colegio Departamental de Arquitectos señala que se debería tomar en cuenta la habilitación de espacios incluso para los órganos del Estado y las legaciones diplomáticas.
“Lamentablemente el sistema que se ha utilizado en el municipio paceño está manejado en reverso, porque primero se espera que de la nada se produzcan los asentamientos, y luego la Alcaldía busca ejercer una especie de regularización. El resultado es que las áreas de expansión que tenemos se convierten en sitios inaccesibles, que están creciendo bajo las mismas características”, precisó.
En ese contexto, puso como ejemplo la situación del Macrodistrito Sur, que si bien reúne condiciones para la expansión —por ser un área fuera de riesgo— su crecimiento desordenado la ha convertido en una especie de “juntucha”, donde confluyen varios tipos de áreas.
“San Miguel se ha convertido en una nueva Pérez Velasco, donde se mezclan las áreas comerciales, de servicios, con algunos sitios que todavía son de vivienda, a los que es casi imposible acceder, especialmente en horas pico”.
Si bien el Colegio Departamental de Arquitectos reconoce que el crecimiento desordenado se debe a factores que tiene que ver con la administración territorial de los sucesivos gobiernos municipales y con la actitud de quienes construyen sus viviendas en cualquier sitio, considera que todavía La Paz está a tiempo para reordenar el macrodistrito Sur, para que no tropiece con problemas que se han consolidado en otros puntos de la ciudad.
En ese contexto, como primer y más importante punto, sugiere que se replantee la conexión vial hacia este macrodistrito, que en su criterio, es poco eficiente. Casos. “Hemos identificado —señaló— cinco puntos neurálgicos de conflicto. La avenida Guido Capra (Costanerita), el nudo de la Calle 16 de Obrajes, la rotonda Nueva Bolivia (Costanera, altura Las Cholas) el ingreso de la Calle 30 de Cota Cota y el ingreso a Irpavi, que son vías primordiales, pero que son un dolor de cabeza para los vecinos.
Según el diagnóstico efectuado por este colegio de profesionales, las citadas vías no fueron bien planificadas y ahora complican el ingreso hacia una de las zonas más importantes de expansión con las que cuenta la ciudad de La Paz.
Respecto a la avenida Guido Capra, los arquitectos observan que técnicamente ésta vía no sigue un eje, lo que dificulta la circulación vehicular.
La segunda observación tiene que ver con toda la avenida Costanera, que empieza en la Calle 1 de Obrajes con cuatro carriles. Esta vía, según explicaron los arquitectos, se reduce intempestivamente a dos carriles a la altura de la rotonda de la Calle 16 de Obrajes y luego, a la altura de la cancha de la Asociación Deportiva del Sur vuelve a ser de cuatro carriles.
“En este punto hay confusión y obviamente trancaderas, incluso la señalética que implementó la Alcaldía es peligrosa”, dijo Careaga. Sobre la misma vía, a la altura de Las Cholas, también se vuelve a presentar la misma reducción y normalización del número de carriles. Por este motivo, en horas pico, la transitabilidad es complicada, pues una persona puede tardar hasta 15 minutos para atravesarla.
En el caso del ingreso a Irpavi, sitio donde se encuentra la Catedral Militar, el MegaCenter, la Unidad Educativa del Ejército y el Colegio Militar, la única vía dificulta el ingreso a la zona. “Una persona tarda hasta media hora para transitar 700 metros en coche y esto es demasiado”.
Finalmente, en la Calle 30 de Cota Cota, sobre la avenida Muñoz Reyes, los vehículos que van de y hacia San Miguel en horas pico, generan congestionamientos, especialmente en horas pico de la mañana y el mediodía, apuntó el profesional.
Aumenta el crecimiento vertical de la zona Sur
El reglamento de Uso de Suelo y Patrón de Asentamiento 2010 modificó los parámetros de construcción y reclasificó a las propiedades que se encuentran en las vías troncales de la zona Sur, que ahora están clasificadas en el patrón Sur 5.
Esto significa que las edificaciones no tienen un límite de altura. Antes, la elevación máxima permitida en esas áreas era de cuatro a seis pisosLa modificación se hizo para redensificar las áreas estables de este macrodistrito y expandir la urbe.
Según Careaga, las obras de gran envergadura que se consolidaron en los últimos años en la ciudad de La Paz tienen que ver con el único proyecto que se realizó con ese objetivo, y que fue elaborado por una consultora francesa en 1950, denominado Plan Vial para la ciudad de La Paz.
“Las avenidas Costanera, Kantutani, el puente de Las Américas o los Trillizos son parte de un grupo de obras que fueron planificadas hace años. Sin embargo, luego de ese trabajo, no hubo un esfuerzo serio de ninguna administración edil para consolidar un mejor ordenamiento del crecimiento urbano”, añadió.
Sin embargo, el oficial asesor de la Alcaldía, Gustavo Bejarano, informó que el Gobierno Municipal mantiene una planificación urbana desde hace diez años, cuyo eje es redensificar la población en suelos seguros, como Miraflores y la zona Sur.
En ese contexto, dijo que a corto plazo se trabaja con base en tres ejes: la desconcentración de servicios hacia Miraflores y la zona Sur, concretar una mejor estructura vial que una estos sectores y la implementación del transporte masivo.
“Son elementos de planificación urbana en los que se está trabajando no ahora, sino desde hace diez años. El ejemplo más concreto es el de la avenida Costanera, la que se prevé que este año llegue incluso hasta Chasquipampa”, enfatizó.
A largo plazo, en el marco del Plan La Paz 2040, se busca consolidar un área metropolitana con municipios vecinos de Mecapaca, Pucarani, El Alto, Laja, Achocalla, Palca y Viacha.
La planificación urbana es el modelo de una futura comunidad y una guía para la expansión de una urbe de una manera organizada, teniendo en cuenta las condiciones medioambientales, necesidades sociales (sitios de contrucción de establecimientos educativos o de salud) y facilidades recreacionales (como la instalación de parques o áreas verdes).
El ordenamiento urbano también tiene que ver con la consolidación de espacios para actividades específicas, como las comerciales o laborales. En el caso de la sede de gobierno, el Colegio Departamental de Arquitectos señala que se debería tomar en cuenta la habilitación de espacios incluso para los órganos del Estado y las legaciones diplomáticas.
“Lamentablemente el sistema que se ha utilizado en el municipio paceño está manejado en reverso, porque primero se espera que de la nada se produzcan los asentamientos, y luego la Alcaldía busca ejercer una especie de regularización. El resultado es que las áreas de expansión que tenemos se convierten en sitios inaccesibles, que están creciendo bajo las mismas características”, precisó.
En ese contexto, puso como ejemplo la situación del Macrodistrito Sur, que si bien reúne condiciones para la expansión —por ser un área fuera de riesgo— su crecimiento desordenado la ha convertido en una especie de “juntucha”, donde confluyen varios tipos de áreas.
“San Miguel se ha convertido en una nueva Pérez Velasco, donde se mezclan las áreas comerciales, de servicios, con algunos sitios que todavía son de vivienda, a los que es casi imposible acceder, especialmente en horas pico”.
Si bien el Colegio Departamental de Arquitectos reconoce que el crecimiento desordenado se debe a factores que tiene que ver con la administración territorial de los sucesivos gobiernos municipales y con la actitud de quienes construyen sus viviendas en cualquier sitio, considera que todavía La Paz está a tiempo para reordenar el macrodistrito Sur, para que no tropiece con problemas que se han consolidado en otros puntos de la ciudad.
En ese contexto, como primer y más importante punto, sugiere que se replantee la conexión vial hacia este macrodistrito, que en su criterio, es poco eficiente. Casos. “Hemos identificado —señaló— cinco puntos neurálgicos de conflicto. La avenida Guido Capra (Costanerita), el nudo de la Calle 16 de Obrajes, la rotonda Nueva Bolivia (Costanera, altura Las Cholas) el ingreso de la Calle 30 de Cota Cota y el ingreso a Irpavi, que son vías primordiales, pero que son un dolor de cabeza para los vecinos.
Según el diagnóstico efectuado por este colegio de profesionales, las citadas vías no fueron bien planificadas y ahora complican el ingreso hacia una de las zonas más importantes de expansión con las que cuenta la ciudad de La Paz.
Respecto a la avenida Guido Capra, los arquitectos observan que técnicamente ésta vía no sigue un eje, lo que dificulta la circulación vehicular.
La segunda observación tiene que ver con toda la avenida Costanera, que empieza en la Calle 1 de Obrajes con cuatro carriles. Esta vía, según explicaron los arquitectos, se reduce intempestivamente a dos carriles a la altura de la rotonda de la Calle 16 de Obrajes y luego, a la altura de la cancha de la Asociación Deportiva del Sur vuelve a ser de cuatro carriles.
“En este punto hay confusión y obviamente trancaderas, incluso la señalética que implementó la Alcaldía es peligrosa”, dijo Careaga. Sobre la misma vía, a la altura de Las Cholas, también se vuelve a presentar la misma reducción y normalización del número de carriles. Por este motivo, en horas pico, la transitabilidad es complicada, pues una persona puede tardar hasta 15 minutos para atravesarla.
En el caso del ingreso a Irpavi, sitio donde se encuentra la Catedral Militar, el MegaCenter, la Unidad Educativa del Ejército y el Colegio Militar, la única vía dificulta el ingreso a la zona. “Una persona tarda hasta media hora para transitar 700 metros en coche y esto es demasiado”.
Finalmente, en la Calle 30 de Cota Cota, sobre la avenida Muñoz Reyes, los vehículos que van de y hacia San Miguel en horas pico, generan congestionamientos, especialmente en horas pico de la mañana y el mediodía, apuntó el profesional.
Aumenta el crecimiento vertical de la zona Sur
El reglamento de Uso de Suelo y Patrón de Asentamiento 2010 modificó los parámetros de construcción y reclasificó a las propiedades que se encuentran en las vías troncales de la zona Sur, que ahora están clasificadas en el patrón Sur 5.
Esto significa que las edificaciones no tienen un límite de altura. Antes, la elevación máxima permitida en esas áreas era de cuatro a seis pisosLa modificación se hizo para redensificar las áreas estables de este macrodistrito y expandir la urbe.
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (IV)
Estos tipos de cuestiones que nacen de nuestros datos pueden ser relacionados con algunos filones principales, que son, de manera general, los relativos a: los datos racionales; la influencia de la estructura de propiedad territorial y los datos económico; las influencias histórico-sociales.
De importancia particular es el conocimiento de la estructura de la propiedad territorial y de las cuestiones económicas; estos hechos están después ligados íntimamente a la que habíamos llamado influencia histórico-social.
Para darse mejor cuenta de las ventajas de la aplicación de un análisis de este tipo examinaremos en la segunda parte de este libro el problema de la residencia y el problema del barrio.
Llevemos adelante hora, para aclarar el análisis propuesto aquí, aunque sea sumamente, el segundo punto, el relativo a la estructura de la propiedad territorial y a los datos económicos.
La forma de las parcelas de una ciudad, su formación, su evolución, representa la larga historia de la propiedad urbana y la historia de las clases profundamente unidas a la ciudad; Tricart ha dicho muy lúcidamente que el análisis del contraste en el trazado de las parcelas confirma la existencia de la lucha de clases.
La modificación de la estructura territorial urbana que podemos seguir con absoluta precisión a través de los mapas históricos catastrales indica el surgimiento de la burguesía urbana y el fenómeno de la concentración progresiva del capital.
De importancia particular es el conocimiento de la estructura de la propiedad territorial y de las cuestiones económicas; estos hechos están después ligados íntimamente a la que habíamos llamado influencia histórico-social.
Para darse mejor cuenta de las ventajas de la aplicación de un análisis de este tipo examinaremos en la segunda parte de este libro el problema de la residencia y el problema del barrio.
Llevemos adelante hora, para aclarar el análisis propuesto aquí, aunque sea sumamente, el segundo punto, el relativo a la estructura de la propiedad territorial y a los datos económicos.
La forma de las parcelas de una ciudad, su formación, su evolución, representa la larga historia de la propiedad urbana y la historia de las clases profundamente unidas a la ciudad; Tricart ha dicho muy lúcidamente que el análisis del contraste en el trazado de las parcelas confirma la existencia de la lucha de clases.
La modificación de la estructura territorial urbana que podemos seguir con absoluta precisión a través de los mapas históricos catastrales indica el surgimiento de la burguesía urbana y el fenómeno de la concentración progresiva del capital.
domingo, 4 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (III)
"Relegar los problemas de la ciudad a un problema de dimensión quiere decir entender que las soluciones están en la proyección al exterior del proceso de crecimiento, es decir, en la descentralización; tesis solución son ambos controvertidos».
Uno de los elementos fundamentales del paisaje urbano a escala de la calle está constituido por los inmuebles de vivienda y por la estructura de la propiedad territorial urbana; hablo de inmueble de vivienda y no de casa porque la definición es mucho más precisa en las diversas lenguas europeas.
El inmueble es, en efecto, una parcela catastral en la que la ocupación principal del suelo está constituida por superficies construidas.
En el inmueble de vivienda la ocupación sirve en gran parte para residencia (hablar de inmuebles especializados y de inmuebles mixtos es, pues, una división importante pero no suficiente).
Si intentamos clasificar estos inmuebles, podemos partir de consideraciones planimetricas. Así tendremos: casas de bloque circundadas de espacio libre; casas de bloque unidas las unas a las otras haciendo fachada sobre la calle y constituyendo una cortina continua paralela a dicha calle; casas de bloque en profundidad que ocupan el suelo de manera casi completa; casas de patio cerrado con jardín y pequeñas construcciones interiores.
Un análisis de este tipo, se ha dicho, puede considerarse descriptivo, geométrico o topográfico. Podemos llevarlo adelante y conocer otros datos interesantes relacionados con esta clasificación en lo que respecta al ocupamiento técnico, a los datos estadísticos, a la relación superficie construida-superficie verde, etc.
Uno de los elementos fundamentales del paisaje urbano a escala de la calle está constituido por los inmuebles de vivienda y por la estructura de la propiedad territorial urbana; hablo de inmueble de vivienda y no de casa porque la definición es mucho más precisa en las diversas lenguas europeas.
El inmueble es, en efecto, una parcela catastral en la que la ocupación principal del suelo está constituida por superficies construidas.
En el inmueble de vivienda la ocupación sirve en gran parte para residencia (hablar de inmuebles especializados y de inmuebles mixtos es, pues, una división importante pero no suficiente).
Si intentamos clasificar estos inmuebles, podemos partir de consideraciones planimetricas. Así tendremos: casas de bloque circundadas de espacio libre; casas de bloque unidas las unas a las otras haciendo fachada sobre la calle y constituyendo una cortina continua paralela a dicha calle; casas de bloque en profundidad que ocupan el suelo de manera casi completa; casas de patio cerrado con jardín y pequeñas construcciones interiores.
Un análisis de este tipo, se ha dicho, puede considerarse descriptivo, geométrico o topográfico. Podemos llevarlo adelante y conocer otros datos interesantes relacionados con esta clasificación en lo que respecta al ocupamiento técnico, a los datos estadísticos, a la relación superficie construida-superficie verde, etc.
sábado, 3 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (II)
Pero para proceder al análisis del lugar es necesario establecer a priori los límites dentro de los que viene definido. Tricart establece así tres órdenes o tres escalas diversas: La escala de la calle que comprende las construcciones y los espacios no construidos que la circundan. La escala del barrio que está constituido por un conjunto de manzanas con características comunes La escala de toda la ciudad considerada como un conjunto de barrios.
El principio. que hace relacionables y homogéneas esas cantidades es el contenido social que presentan.
Intentaré ahora, desde la aserción de Tricart, desarrollar principalmente un tipo de análisis urbano que, en coherencia con esas premisas, se desenvuelve en dirección topográfica y que reviste a mi parecer gran importancia.
Antes de exponer esto, sin embargo, conviene hacer una objeción fundamental sobre las escalas de estudio de las partes en que divide la ciudad. El que los hechos urbanos sean estudiados únicamente sobre un principio de localización lo podemos admitir sin más, pero la objeción es de otra naturaleza. En realidad, lo que no podemos admitir es que haya escalas diversas y que las localizaciones se interpreten de alguna manera por su
escala o por su extensión; todo lo más podremos admitir que esto sirva desde un punto de vista didactico, o al objeto de una investigación práctica, pero implica un concepto que no se puede aceptar.
Este concepto tiene relación con la cualidad de los hechos urbanos.
Sin embargo, no sostenemos simplemente que no haya diversas escalas de estudio, sino que es inconcebible pensar que los hechos urbanos cambian de alguna manera a causa de su dimensión.
Aceptar la tesis contraria significaría, como se sostiene en muchas partes, aceptar el principio de la ciudad que se modifica extendiéndose o que os hechos urbanos en si son diferentes por la dimensión en la cual se producen.
Conviene aquí citar a Ratcliff: "[...] Querer considerar los problemas de la mala distribución de las localizaciones sólo en el contexto metropolitan 3 quiere decir alentar la afirmación popular pero falsa de que se trata de problemas de dimensión. Podemos observar tales problemas, en diversas escalas, en los pueblos, en las poblaciones, en las ciudades, en las metrópolis, porque las fuerzas dinámicas del urbanismo son vitales donde sea que los hombres y las cosas se encuentren en densidad y el organismo humano está sujeto a las mismas leyes naturales y sociales independientemente de la dimensión.
El principio. que hace relacionables y homogéneas esas cantidades es el contenido social que presentan.
Intentaré ahora, desde la aserción de Tricart, desarrollar principalmente un tipo de análisis urbano que, en coherencia con esas premisas, se desenvuelve en dirección topográfica y que reviste a mi parecer gran importancia.
Antes de exponer esto, sin embargo, conviene hacer una objeción fundamental sobre las escalas de estudio de las partes en que divide la ciudad. El que los hechos urbanos sean estudiados únicamente sobre un principio de localización lo podemos admitir sin más, pero la objeción es de otra naturaleza. En realidad, lo que no podemos admitir es que haya escalas diversas y que las localizaciones se interpreten de alguna manera por su
escala o por su extensión; todo lo más podremos admitir que esto sirva desde un punto de vista didactico, o al objeto de una investigación práctica, pero implica un concepto que no se puede aceptar.
Este concepto tiene relación con la cualidad de los hechos urbanos.
Sin embargo, no sostenemos simplemente que no haya diversas escalas de estudio, sino que es inconcebible pensar que los hechos urbanos cambian de alguna manera a causa de su dimensión.
Aceptar la tesis contraria significaría, como se sostiene en muchas partes, aceptar el principio de la ciudad que se modifica extendiéndose o que os hechos urbanos en si son diferentes por la dimensión en la cual se producen.
Conviene aquí citar a Ratcliff: "[...] Querer considerar los problemas de la mala distribución de las localizaciones sólo en el contexto metropolitan 3 quiere decir alentar la afirmación popular pero falsa de que se trata de problemas de dimensión. Podemos observar tales problemas, en diversas escalas, en los pueblos, en las poblaciones, en las ciudades, en las metrópolis, porque las fuerzas dinámicas del urbanismo son vitales donde sea que los hombres y las cosas se encuentren en densidad y el organismo humano está sujeto a las mismas leyes naturales y sociales independientemente de la dimensión.
viernes, 2 de marzo de 2012
PROBLEMA DE CLASIFICACIÓN. (I)
Al exponer la teoría funcionalista, he acentuado más o menos voluntariamente aquellos aspectos que dan a esta interpretación una forma de preeminencia y de seguridad. Ello es debido también al hecho de que el funcionalismo ha tenido particular fortuna en el mundo de la arquitectura y todos los que han sido educados en esta disciplina en los últimos cincuenta años pueden deshacerse de él con dificultad. Tendríamos que indagar cómo ha determinado realmente la arquitectura moderna, obstaculizando, aun hoy, su evolución progresiva: pero ése no es el objetivo que me propongo.
Creo necesario, en cambio, detenerme en otras interpretaciones del campo de la arquitectura y de la ciudad que constituyen los fundamentos para la tesis expuesta aquí.
Las teorías en las que me detengo se relacionan con la geografía social de Tricart, con la teoría de las persistencias de Marcel Poéte, con la teoría ilustrada y particularmente con la obra de Milizia.
Todas esas teorías me interesan principalmente porque se fundan en una lectura continua de la ciudad y de la arquitectura sobrentendiendo una teoría general de los hechos urbanos.
Para Tricart la base de la lectura de la ciudad es el contenido social; el estudio del contenido social debe proceder en primer lugar de la descripción de los factores geográficos que dan al paisaje urbano su significado. Los hechos sociales, en cuanto se presentan precisamente como contenido, preceden a las formas y las funciones y por así decirlo las comprenden.
Es objeto de la geografía humana estudiar las estructuras de la ciudad en conexión con la forma del lugar en el que ésta se manifiesta; se trata, pues, de un estudio sociológico en términos de localización.
Creo necesario, en cambio, detenerme en otras interpretaciones del campo de la arquitectura y de la ciudad que constituyen los fundamentos para la tesis expuesta aquí.
Las teorías en las que me detengo se relacionan con la geografía social de Tricart, con la teoría de las persistencias de Marcel Poéte, con la teoría ilustrada y particularmente con la obra de Milizia.
Todas esas teorías me interesan principalmente porque se fundan en una lectura continua de la ciudad y de la arquitectura sobrentendiendo una teoría general de los hechos urbanos.
Para Tricart la base de la lectura de la ciudad es el contenido social; el estudio del contenido social debe proceder en primer lugar de la descripción de los factores geográficos que dan al paisaje urbano su significado. Los hechos sociales, en cuanto se presentan precisamente como contenido, preceden a las formas y las funciones y por así decirlo las comprenden.
Es objeto de la geografía humana estudiar las estructuras de la ciudad en conexión con la forma del lugar en el que ésta se manifiesta; se trata, pues, de un estudio sociológico en términos de localización.
jueves, 1 de marzo de 2012
CRÍTICA AL FUNCIONALISMO INGENUO. (III)
Una función principal y relevante es, en efecto, la comercial. Esta función del comercio y de los tráficos comerciales es en realidad el fundamento, en términos de producción, de una explicación «económica» de la ciudad que partiendo de la formulación clásica de Max Weber ha tenido un desarrollo particular y en la que nos detendremos más adelante.
Es lógico imaginar que, aceptada la clasificación de la ciudad por funciones, la función comercial, en su constitución y en su continuidad, se presente como la más convincente para explicar la multiplicidad de los hechos urbanos; y para relacionarla con las teorías de carácter económico sobre la ciudad.
Pero justamente el atribuir un valor diferente a cada función nos lleva a no reconocer validez al funcionalismo ingenuo; en realidad, aun desarrollado en este sentido, acabarla por contradecir su hipótesis de principio. Por otra parte, si los hechos urbanos pudiesen continuamente renovarse a través del simple establecimiento de nuevas funciones, los valores mismos de la estructura urbana, puestos de relieve por su arquitectura, estarían disponibles continua y fácilmente; la permanencia misma de los edificios y de las formas no tendría ningún significado y el mismo valor de transmisión de determinada cultura de la que la ciudad es un elemento sería puesto en crisis. Pero todo esto no corresponde a la realidad.
La teoría del funcionalismo ingenuo es, sin embargo, muy cómoda para las clasificaciones elementales, y resulta difícil ver cómo puede ser sustituida a este nivel; se puede, pues, proponer mantenerla en cierto orden, como mero hecho instrumental, pero sin pretender recabar de este mismo orden la explicación de los hechos más complejos.
Piénsese en la definición que hemos intentado avanzar del tipo en los hechos urbanos y arquitectónicos sobre la guía del pensamiento ilustrado; con esta definición de tipo se puede proceder a una clasificación correcta de los hechos urbanos y en última instancia también a una clasificación por funciones cuando éstas constituyan uno de los momentos de la definición general. Si, al partimos de una clasificación por funciones, tenemos que admitir el tipo de modo completamente diferente; de hecho si
consideramos como lo más importante la función debemos entender el tipo como el modelo organizador de esta función.
Es lógico imaginar que, aceptada la clasificación de la ciudad por funciones, la función comercial, en su constitución y en su continuidad, se presente como la más convincente para explicar la multiplicidad de los hechos urbanos; y para relacionarla con las teorías de carácter económico sobre la ciudad.
Pero justamente el atribuir un valor diferente a cada función nos lleva a no reconocer validez al funcionalismo ingenuo; en realidad, aun desarrollado en este sentido, acabarla por contradecir su hipótesis de principio. Por otra parte, si los hechos urbanos pudiesen continuamente renovarse a través del simple establecimiento de nuevas funciones, los valores mismos de la estructura urbana, puestos de relieve por su arquitectura, estarían disponibles continua y fácilmente; la permanencia misma de los edificios y de las formas no tendría ningún significado y el mismo valor de transmisión de determinada cultura de la que la ciudad es un elemento sería puesto en crisis. Pero todo esto no corresponde a la realidad.
La teoría del funcionalismo ingenuo es, sin embargo, muy cómoda para las clasificaciones elementales, y resulta difícil ver cómo puede ser sustituida a este nivel; se puede, pues, proponer mantenerla en cierto orden, como mero hecho instrumental, pero sin pretender recabar de este mismo orden la explicación de los hechos más complejos.
Piénsese en la definición que hemos intentado avanzar del tipo en los hechos urbanos y arquitectónicos sobre la guía del pensamiento ilustrado; con esta definición de tipo se puede proceder a una clasificación correcta de los hechos urbanos y en última instancia también a una clasificación por funciones cuando éstas constituyan uno de los momentos de la definición general. Si, al partimos de una clasificación por funciones, tenemos que admitir el tipo de modo completamente diferente; de hecho si
consideramos como lo más importante la función debemos entender el tipo como el modelo organizador de esta función.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
