miércoles, 31 de octubre de 2012

Arquitectura debe mejorar lo hecho

Un arquitecto acompaña un recorrido por el centro de formación y señala cuáles son las falencias estructurales.

Alberto Mendoza, arquitecto, ironiza que “después de haber hecho la nueva ala, esta facultad recién tiene pinta de asilo. Nos falta mucho todavía para que tenga los ambientes que debería tener como facultad de arquitectura, aunque es una pena decirlo”. Y un recorrido hecho en la víspera puede darle razón.

LA HISTORIA DE LA REMODELACIÓN. En 2004 se estaban haciendo variaciones en una parte del edificio que inicialmente fue construido para hospital. “Las necesidades y requerimientos de esa construcción, del siglo XIX, hicieron que tuviera tres sótanos, pero trajeron maquinaria pesada y afectaron la cimentación de los últimos sótanos”.
Eso ocasionó, en plena época de lluvias, un remojo en el suelo y se vino abajo toda el ala antigua, que daba hacia las calles Héroes del Acre y Conchitas. “Toda una parte del frontis se cayó y aprovecharon, creo, para el diseño de una nueva ala, que me parece muy bonita, pero veo mucho espacio desperdiciado”.

DEMOLICIÓN SISTEMATIZADA. Mendoza afirma que una vez caída un ala importante, debían haber continuado con la demolición sistematizada y la renovación de parte de la facultad.
“Entre el patio del Café Amarillo (paradero de los estudiantes) y el patio del Cristo (por donde se accede) hay un bloque de edad mediana, aproximadamente de la década de los 80, y no tiene nada que ver ni con lo antiguo ni con lo nuevo”.
Darle el carácter de facultad de arquitectura a un edificio antiguo no es labor fácil, “pero de todos los intentos no he visto que hayan salido los ‘mejores’ resultados”.
APROVECHAR LA CAPILLA. Dentro del edificio está la capilla que tal vez mandaron a construir las hermanas responsables del Asilo San Ramón, albergado allí entre 1909 y 1981. “Tiene una estructura que tomó parámetros de la arquitectura neogótica, porque tiene arcos ojivales similares a los de la iglesia de San Calixto o La Recoleta. Tiene paredes muy gruesas de adobe, pero el uso que se le ha dado (albergar los prefacultativos antes; servir como salón de baile en la actualidad) está en entredicho: si quisieran mantener la estructura, podrían hacer una especie de auditorio con una distribución muy interesante. Si la quisieran demoler para hacer otro bloque sería una propuesta buena, siempre y cuando sea en función del aprovechamiento que se pueda hacer del espacio, porque tiene un gran valor histórico”.
Una nueva perspectiva. Mendoza no es partícipe de conservar lo antiguo mal conservado, “porque eso generalmente se cae”. Piensa que es momento de darle una nueva perspectiva.
“Como diseño arquitectónico, habría que encarar sistemáticamente el cambio de la facultad. Da pena que no se haya sacado un concurso o propuesto algo para tener un diseño de la facultad, que ya en proyecto es más fácil de presupuestar”.


2004 fue el año en que se hizo el trabajo de remodelación que derivó en el ala nueva.

“La cosa es que haya una perspectiva de mejorar, sin que intervengan los docentes, siempre más interesados en la política que en la cuestión académica”.

Alberto Mendoza / ARQUITECTO

TEORÍA Y PRÁCTICA NO PUDIERON UNIRSE. Alberto Mendoza reflexiona que durante todo el tiempo de la carrera universitaria les “machacan” y meten en la cabeza que “debemos hacer un diseño integral, que vea la parte antigua, la moderna y la intermedia, y podamos hacer un lenguaje de transición”.
Sin embargo, siente que cuando llega a la facultad de arquitectura ve que todo eso no lo pudieron realizar los docentes.
“La teoría es muy fuerte y ellos no pudieron aplicarla, porque los mismos docentes supervisaban la obra”, aunque los diferentes trabajos estaban a cargo de una empresa particular.
“Es el momento de darle a esta facultad los ambientes adecuados”.





martes, 30 de octubre de 2012

De los cubiertos y tejados.

Conducidas las paredes á su competente elevación y cerradas las bóvedas, hechos los enmaderamientos de los altos, acomodadas las escaleras y demás cosas arriba tratadas, es necesario labrar el cubierto, el qual abrazando todas las partes inferiores del edificio, y cargando su peso igualmente sobre las paredes, viene á ser como un vínculo de toda la obra; y demás de proteger de las aguas, nieves, soles y hume- dades de la noche á los habitantes, es todo el auxilio de la fábrica sacando fuera las lluvias, que de otro modo serian toda su ruina. Los primeros que edificaron, según cuenta Vitruvio, hicieron llanos los cubiertos de sus chozas; pero cayendo des- pues en la cuenta de que no podían asi resistir á las lluvias, obligados de la necesidad, comenzaron á construirlos de caballete, esto es, elevados en su medio. Estos caballetes ó cumbres se deben hacer mas ó menos elevados según el país en que se fabrica. Asi, en Alemania por las muchas nieves que caen se hacen muy agudos los caballetes, y la techumbre se cubre con tablazón de madera ó con teja delgada; porque si se construyesen con otros materiales los arruinaría el peso de la nieve. Nosotros que vivimos en países mas templados, debemos elegir la elevación de caballete que haga mas agradable el cubierto por la bella proporcion y forma, y vierta las aguas expeditamente. Para conseguirlo se dividirá la anchura de lo que ha de ocupar el techo en nueve partes; dos de las quales se darán á la elevación del caballete en su punta: pues si se hace por un quarto de su anchura, será el caba- llete y techo muy empinado, y las tejas ó ladrillos no podrán asegurarse bien; y si se hace por un quinto será muy llano, y los materiales y nieves los agravarán de- masiado. Está muy en uso hacer canalones al rededor de las casas, en los quales viertan las aguas los tejados, y son conducidas por tubos lejos de las paredes. Estas canales deben llevar sobre sí pie y medio de pared, la qual ademas de tenerlas aseguradas, defenderá el maderage del cubierto de las aguas que pudiesen perjudicarle. Varias son las formas de entramar el maderage del cubierto. Quando las paredes internas suben á sostener los maderos se disponen fácilmente. Esto es muy de mi gusto, porque asi las paredes externas no padecen, y porque aunque se pudra el ca- bo de algún madero el cubierto no tiene peligro.

domingo, 28 de octubre de 2012

De las escaleras, su variedad, numero de gradas y magnitud de estas. - III

Además de las especies ordinarias de escaleras ha inventado otra, también de caracol, el Clarísimo Señor Marco Antonio Barbaro, noble Veneciano y de bellísimo ingenio la qual es muy cómoda en sitios estrechos. No tiene coluna en medio, y su? escalones salen bastante largos por ser curvos. Su división de plano es la misma que la de la precedente. . Las escaleras á caracol ovaladas ó elípticas (LAM. XXXI.) se distribuyen como las circulares. Son muy graciosas á la vista, por razón de que todas sus puertas y ventanas vienen á las puntas de la elipse y en sus medios; y ademas de esto son basante cómodas. Yo labré una de estas vacía en su medio en el monasterio de la Caridad en Venecia, la qual me salió muy buena.
Otra bella forma de escaleras á caracol mandó construir en Chambur, pueblo de Francia, el magnánimo Rey Francisco en un palacio que fabricó en cierto bosque, la qual es de esta manera. Hay en ella quatro escaleras con sus quatro entradas, esto es, cada una la suya, y suben una sobre otra, de modo que construida en medio de un edificio puede servir para quatro diversas habitaciones, sin que los de una suban por las escaleras de las otras. Por estar hueca en su medio se ven reciprocamente los que suben ó baxan y sin encontrarse. Es invención hermosísima y del todo nueva, por cuya razón la pongo en diseño, señalando con letras las escaleras en planta y alzado para que se vean donde comienzan, y como suben (LAM. XXXI1L). En los pórticos de Pompeyo que estaban en Roma como vamos á la plazuela de los Judios, habia tres escaleras de caracol de invención muy buena, porque estando situadas en medio del edificio donde no podían tomar luz sino de arriba, eran sostenidas de colunas, á fin de que la luz se derramase por todo. A imitación de estas labró una en Belvedere, Bramante Arquitecto célebre en su tiempo, y la hizo sin escalones. Púsola quatro Ordenes de Arquitectura Dórico, Jónico, Corintio y Compuesto. Para Ja construcción de estas escaleras se divide todo el plano en quatro partes, dando las dos al vacío del medio, y una á cada lado para los escalones y colunas Otras muchas especies de escaleras vemos aun en los edificios antiguos, y en Santa María la Rotunda las hay triangulares, las quales conducen á lo alto de la cúpula, y están huecas en medio por donde reciben la luz de arriba. También eran magníficas las que se ven junto á Sancti Apostoli en Roma55, por las quales se sube á Monte-Cavallo. Estas escaleras eran dobles, exemplo que muchos han imitado, y conducían al templo que habia en dicho monte, como diré en mi Libro de los Templos. El ultimo diseño (LAM. XXXIV.) representa estas escaleras.

sábado, 27 de octubre de 2012

De las escaleras, su variedad, numero de gradas y magnitud de estas. - II

Las escaleras se hacen rectas ó de caracol. Las rectas ó se hacen extendidas en dos tramos, ó quadradas que giran en quatro. 
Para construir estas ultimas se divide el suelo en quatro partes: dos se dan á los tramos, y otras dos al vano del medio. 
Si este vano se dexa descubierto, por él tomará luz la escalera. Pueden hacerse con pared todo al rededor en lo interno; y en estas escaleras en las dos partes del plano que se dan á los tramos se comprehenden las paredes dichas. Inventó ambas especies de escaleras el magnífico Señor Luis Cornaro, de feliz memoria, sujeto de mucha discreción , como se ve por la bellísima galeria, y muy adornadas habitaciones edificadas para sí en Padua. Las escaleras de caracol se construyen ya redondas ya elípticas, unas veces con pilar en el centro, otras veces huecas. 
Usasen principalmente en lugares reducidos, porque ocupan menos espacio que las rectas, si bien la subida es mas árdua. Las huecas en su medio salen mejor por poder tomar luz de arriba por el hueco mismo, y tienen la circunstancia de que las personas que están en lo alto ven á las que van subiendo, y estas también á aquellas. Las que tienen el centro lleno se construyen dividiendo el diámetro en tres partes: danse dos á los escalones y una al centro, como demuestra el diseño A, LAM. XXIX.: ó bien se dividirá el diámetro en siete partes , dando tres al macizo del centro y quatro á los escalones. Con esta misma pro- porcion está construida la escalera de la coluna Trajana. 
Aun si los peldaños se cortasen curvos como demuestra la fig. B serian hermosos á la vista y mas largos que los rectos. Pero en las vacias en su medio se divide el diámetro en quatro partes de las quales se dan dos á los escalones y otras dos al vacio del medio, como en la LAM. XXX

viernes, 26 de octubre de 2012

De las escaleras, su variedad, numero de gradas y magnitud de estas. - I

Débese poner gran cuidado en la construcción de las escaleras; pues no es poca la dificultad de hallar sitio á propósito para ellas, tal que no causen embarazo al resto del edificio. Se las buscará pues el lugar mas acomodado, cuidando de que no se hagan estorbo mutuamente las escaleras y las piezas. 
En toda escalera se necesitan tres aberturas: la primera es la puerta para comenzar á subir, la qual debe ser tan- to mas alabada, quanto esté mas á la vista de los que entran en la casa. Será muy de mi gusto si se coloca en prage á donde antes que se llegue se descubra la mas hermosa porcion de la casa; pues aunque esta sea chica nos parecerá grande. Y en suma, la escalera debe estar manifiesta, ó muy fácil de ser hallada. La otra abertura de las escale- ras son las ventanas que deben alumbrarla; y estas estarán en su medio, y altas, á fin de que la luz se derrame igual por todo. La tercera abertura es la que da entrada al quarto de arriba. Esta debe conducirnos á recibimientos espaciosos y bien adornados. En general, las escaleras serán loables si son anchas, claras y cómodas en la subida, de modo que conviden á ella. Serán claras si gozan de luz viva que se derrame igualmente por todo como llevo dicho. 
Serán bastante anchas quando no nos parecerán angostas y sofocadas, atendidas Lis calidades del edificio: pero nunca serán mas estrechas de quatro pies, á fin de que si dos personas se encuentran en ellas puedan darse paso libre. Serán cómodas á toda la fábrica quando baxo de sus tramos queda sitio para guardar algunas cosas necesarias: y á las personas lo serán si la subida no es agria ni dificil. Por lo qual su longitud será el doble de su altura. Los escalones ó peldaños no se deben hacer mas altos de seis pulgadas; y aun si fueren algo mas baxos, en especial en las escaleras largas y continuadas, las harán mas suaves, por lo menos que se fatigarán los muslos al doblarse subiendo: pero nunca se harán mas baxos de quatro pulgadas. Su anchura no debe ser menos de un pie, ni mas de uno y medio. 
Los antiguos acostumbraron hacer impar el numero de los peldaños, á fin de que comenzando á subir un tramo con el pie derecho, se terminase con el mismo. Esto se tenía por augurio feliz singularmente quando subian al templo. Asi, el numero de peldaños ó gradas no pasará de once, ó á lo mas trece. Si llegando á esta altura se hubiese de subir mas, se hará un llano que se llama descanso, para que en él reposen los débiles y fatigados con la subida. También aprovechan los descansos para que se detengan en ellos algunas cosas que pueden caer de arriba rodando por los escalones.

jueves, 25 de octubre de 2012

De las chimeneas. - II

. Pero volviendo á las chimeneas, nosotros las hacemos en el macizo de las pare- des , y sacamos sus cañones por encima del tejado para que salga el humo. En esto debemos advertir que los cañones no sean muy anchos ni muy angostos; porque si son anchos vagando el ayre por ellos, revocará el humo hacia baxo sin dexarlo salir fuera libremente: y en los demasiado angostos, no teniendo el humo sa- lida holgada y libre, se atascará y retrocederá abaxo. 
Asi, en las chimeneas de los aposentos no se deben hacer los cañones menos anchos de medio pie, ni mas de nueve pulgadas: y largos serán dos pies y medio. 
La boca superior de la campana á la entrada del cañón se hará algo mas angosta, á fin de que si el humo retrocediese abaxo, lialle aquel impedimento, y no pueda volver á la chimenea y piezas. Algunos hacen torcidos estos cañones para que por aquella tortuosidad y por el fuego que impele hácia lo alto no pueda volver atras el humo. 
Los despedideros por donde se va el humo deben ser anchos, y distantes de toda materia combustible. Los postes sobre que sienta la campana de la chimenea deben estar laboreados delicadamente, y totalmente distantes de lo rústico, no correspondiendo la obra rústica sino á edificios muy grandes por las razones ya dichas.

miércoles, 24 de octubre de 2012

De las chimeneas. - I

Los Antiguos acostumbraban calentar las viviendas en esta forma: hacian chimeneas en medio con colunas ó modillones que sostenian los arquitrabes, encima de los quales sentaba la campana de la chimenea por donde salía el humo. Una de estas se veia en Bayas junto á la piscina de Nerón, y otra no muy distante de Civitavecchía. Quando no querían chimeneas dexaban algunos huecos ó canales en el grueso de las paredes, por las quales el calor del fuego que se hacia baxo, subia y entraba en las piezas por respiraderos que arriba se dexaban. 
Casi del modo mismo los Trentos, ciudadanos de Vicenza, en Costoza granja suya refrescan las piezas en el estío. En los montes cercanos á la granja hay muy grandes cuevas, á las quales los del pais llaman covales, y en otros tiempos eran canteras (de las quales pienso habla Vitruvio, quando en el Lib. IL donde trata de las piedras, dice que en la Marca Trevigiana se saca una que se corta con sierra como la madera) de las quales cuevas salen vientos fresquisimos. 
Los referidos Señores, por conductos subterráneos que llaman veutiductos, los conducen á sus casas, y por canales ó cañones semejantes á los antedichos esparcen aquel ayre fresco por todas las piezas, cerrando y abriendo á su gusto para tomar mas ó menos fresco tenor de las estaciones. 
A la verdad, aunque esta gran- ja es admirable por la comodidad referida, todavia la hace mas digna de verse y gozarse la cárcel de los vientos que hay en ella, la qual es una pieza subterránea que construyó el Excelentísimo Señor Francisco Trento, y la llamó Eolia, adonde abocan muchos de los conductos referidos. En su construcción no perdonó gasto ni diligencia para que saliese hermosa, adornada y muy conforme con el nombre que la impuso

martes, 23 de octubre de 2012

De los ornatos de puertas y ventanas - III

.En la5 dos invenciones de la LAM. XXVIII. el arquitrabe de la primera que se indica por la letra F, se divide también en quatro partes; tres y un quarto se dan a la altura del friso y cinco á la de la cornisa. El arquitrabe se divide en ocho partes; cinco son para el llano y tres para el cimacio. Este se divide también en ocho partes; tres se dan á la gola, tres á la escocia y dos al cimacio.
La altura de la cornisa A se divide en seis partes; de dos de ellas se hace la gola derecha con su cimacio, y de una la gola inversa ó cimacio de la corona Dicha gola derecha se subdivide en nueve partes, de ocho de las quales se hace la corona con su gradita . El astragalo sobre el friso es un tercio de una de dichas seis partes, y lo que resta entre el astragalo y la corona queda para la escocia. En la ultima invención G el arquitrabe notado con H se divide en quatro partes; tres y media de ellas se dan al friso y cinco á la cornisa. El arquitrabe se vuelve á dividir en ocho partes; cinco se dan al llano y tres al cimacio. Este se divide en siete partes, y de una se hace el astragalo: lo restante se vuelve á dividir en ocho partes; se dan tres á la gola inversa, tres á la escocia y dos al cimacio. 
La altura de la cornisa se divide en seis partes y tres quartos; de tres de ellas se hace su gola re- versa (ó cimacio del friso), el dentículo y el óvolo. Dicha gola vuela tanto quanto es alta: el dentículo vuela dos tercios de su altura, y el óvolo sus tres quartos. De las tres quartas partes se hace la otra gola inversa entre la corona y la gola derecha; y las ultimas tres partes se subdividen en diez y siete; nueve de las quales son para la gola recta y su cimacio, y ocho para la corona. También esta cornisa viene á tener de vuelo quanto es alta,como las antecedentes

lunes, 22 de octubre de 2012

De los ornatos de puertas y ventanas - II

Las cinco partes que se dan á la cornisa B se distribuyen en sus miembros en esta forma: una se da á la escocia I con su cimacio, el qual es la quinta parte de ella. La proyectura de esta escocia es dos tercios de su altura. Para cortarla se des- cribe un triángulo isósceles, y en su ángulo G se hace centro; de modo que la escocia viene á ser la base del triángulo. Otra de las cinco partes se da al óvo- lo ú equino; y su proycctuia es dos tercios de su altura. Su corte se describe formando un triángulo isósceles, y se hace centro en el punto H. Las tres partes que restan de la cornisa se subdividen en diez y siete: ocho de ellas se dan á la co- rona L y su cimacio que es una de estas ocho partes. 
El fondo del esgucio es un sex- to del óvolo. Las otras nueve partes hasta las diez y siete se dan á la gola derecha N incluso el cimacio O que es un tercio de la misma gola. Para que el corte de esta gola sea hermoso, se tira la línea recta AB FIG. /. y se divide por medio en C: una de estas mitades se dividirá en siete partes, y se toman seis de ellas desde B á D: lueao se construyen los dos triángulos AECy CBF, y poniendo la punta fixa del compás en los puntos E y F se describen las porciones de círculo A C y CB que forman la gola. 
El arquitrabe Z en el método segundo FIG. II. se divide también en quatro partes, tres de las quales se dan á la altura del friso O, y cinco de las mismas á la de la cornisa. Luego el mismo arquitrabe se divide en tres partes: dos de ellas se subdividen en siete, cuyas tres se dan á la primera faxa T, y quatro á la segunda V. La otra tercera parte se divide en nueve, y de dos se hace el bocel R: las otras siete juntas se reducen á cinco, tres de las quales se dan á la gola X, y dos á su cimacio Q. La altura de la cornisa R se divide en cinco partes y tres quartos: una de ellas se subdivide en seis, de las quales cinco son para la gola A que va sobre el friso, y una para su cimacio B. Esta gola tiene de proyectura quanto su altura misma, y lo propio su cimacio. Otra de las cinco partes se da al óvolo C, cuya proyectura es tres quartos de su altura. 
El esgucio ó gradita que va sobre el óvolo es un sexto del óvolo mismo, y su vuelo quanto su altura. Las otras tres partes se dividen en diez y siete, ocho de las quales se dan á la corona D cuyo vuelo es quatro partes de las tres que tiene su altura. Las otras nueve se dividen en quatro, tres se dan á la gola E y una al cimacio F. Los tres quartos restantes se dividen en cinco partes y media: de una se hace el lístelo H, y de las otras quatro y media su gola G. Esta cornisa tiene el mismo vuelo que altura.

domingo, 21 de octubre de 2012

De los ornatos de puertas y ventanas - I

Cómo deban hacerse los ornatos de las puertas principales de los edificios se puede fácilmente deducir de lo que nos enseña Vitruvio en el Cap. 6 del Lib. IV., añadiendo aquel tanto que en este lugar dice y demuestra por diseño el Reverendísimo Bar- bara48, y de lo que yo dexo diseñado arriba en los cinco Ordenes. Asi, omitiendolo ahora, pondré solo algunos perfiles de los ornatos de puertas y ventanas en las piezas, según que pueden executarse variamente; y enseñaré á cortar graciosos los miembros en particular con sus debidas proyecturas. 
Los ornatos que se dan á las puertas y ventanas son el arquitrabe, el friso y la cornisa. El arquitrabe gira todo alrededor de la luz, y debe ser ancho lo mismo que las jambas,las quales, como llevo dicho, no serán menores de un sexto del ancho de la luz, ni mayores de un quinto. De aquí toman su grueso el friso y la cornisa. 
De las dos invenciones que doy en la LAM. XXVII. la primera tiene las dimensiones siguientes: se divide el arquitrabe A (que está aparte) en quatro partes, y se dan tres á la altura del friso S, y cinco de las mismas á la cornisa B. Vuelvese á dividir el arquitrabe en diez partes: tres se dan á la primera faxa Q, y quatro á la segunda J; las tres restantes se dividen en cinco, dos se dan á la reglita ó cimacio R, y las otras tres á la gola inversa P. Su proyectura es tanta como su altura; y dicho cimacio vuela fuera de la gola algo menos de la mitad de su altura. 
La referida gola se corta asi: se tira una línea recta que termine en los extremos del cimacio y sobre la segunda faxa: esta línea se divide por medio, y se hace que cada mitad de estas sea base de un triángulo isósceles. Entonces en el ángulo opuesto á la base se fixa el pie inmoble del compás, y se describen con el otro las líneas curvas que dan el corte de la gola. El friso es tres cuartos del arquitrabe; y se corta en porción de círculo menor que el semicírculo. Su hinchazón vuela tanto como el cimacio K del arquitrabe.

sábado, 20 de octubre de 2012

Colegio de Arquitectos no está de acuerdo con Ley de Uso de Suelos

El Colegio Departamental de Arquitectos no acepta la Ley de Uso de Suelos que fue aprobada el jueves por el Concejo Municipal de La Paz, porque no fue socializada con esta instancia afirmó a EL DIARIO la titular de esta entidad, Zulema Montaño.

“Estamos alarmados por la promulgación de la Ley de Usos de Suelos que es una normativa que antes se denominaba (Uspa), ahora será conocida como (Lusu). El Colegio (de Arquitectos) no fue convocado para socializar y revisar una Ley que es vital para la ciudad, por tanto esa aprobación no fue unilateral”, declaró.

“Nosotros estamos prestos a ayudar y aportar ideas que se demanden para trabajar de manera mancomunada con el Gobierno Municipal de La Paz, por las buenas relaciones que hubo entre instituciones, Concejo y Alcaldía”, agregó Montaño.

Aclaró que “el Colegio de Arquitectos no sólo se dedica a la construcción en la urbe de La Paz, también es parte de la gestión de la ciudad que demanda una serie de criterios y varios profesionales”.

La norma pretende incorporar parámetros y elementos para brindar seguridad a las construcciones y establecer la cantidad máxima de pisos que pueden edificarse en la ciudad de La Paz, principalmente en las zonas de riesgo.

Arquitectura que evoca siglos pasados

Más de una decena de casonas quedan como parte del patrimonio cultural de Obrajes.

La zona de Obrajes posee un importante patrimonio material, que agrupa dos áreas, el inmueble y mueble, constituido por sitios y objetos de interés histórico, arquitectónico, artístico, religioso y tradicional, como son los conjuntos urbanos, edificaciones, plazas, monumentos, entre otros, de interés o valor relevante para la cultura paceña, explica el historiador Randy Chavez.
De esta manera, el 8 de febrero de 1996 el Gobierno Municipal, mediante la Ordenanza 013/96, declara a Obrajes Patrimonio Arquitectónico y Urbano de la ciudad de Nuestra Señora de La Paz.
Muebles, parte de la historia. A partir de esta ordenanza se han identificado como parte del patrimonio municipal al Templo del Señor de la Exaltación. Éste se construyó, inicialmente, con el dinero de la señora Teresa Villaverde, una dama acaudalada que tuvo una hacienda en Obrajes. En principio era conocida como la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción y luego como Santa Bárbara.
En esta parroquia, la población de la zona veneraba a tres iconos: Señor de la Exaltación, el Señor del Santo Sepulcro y Jesús Nazareno, pero habían más fieles del primero. La iglesia actual fue construida por el arquitecto Hugo López Videla (tras recuperar un proyecto de 1930), sobre los cimientos de la antigua parroquia.
Construcciones representativas. Entre las que se destacan están: la Casona de Hacienda que se construyó a finales del siglo XIX; la Casona Ibáñez que tiene un estilo ecléctico, con bloque central y volúmenes laterales, atrio de ingreso con escalinata y jardín; la Mansión Ernst Rivera (Residencia Embajada de Alemania) que se edificó en predios de una antigua hacienda a principios del siglo XX, para la familia del empresario alemán Ludwing Ernst, fundador de la CBN; la Casa Gallenius tiene una arquitectura neorromántica, que insinúa modelos nórdicos, coronada por una torrecilla con cubierta cónica y la clásica ventana dispuesta sobre el tejado; la Casona Sillerico que posee una inspiración nor europea; y, la Mansión Lorini, que cuenta con una arquitectura en estilo ecléctico, que retoma elementos decorativos del Medioevo inglés. A las anteriores se suman los bienes inmuebles como la imagen del Señor de la Exaltación. Ésta, según se cuenta, se encontraba en una capilla de la zona de Río Abajo. Entre las plazas se destacan la Plaza Néstor Cueto Vidaurre, un político y diplomático, la Plaza Italia, que en 1930 fue denominada como parque Colón, nombre oficializado mediante Ordenanza Municipal de 1950, que sin embargo fue cambiado con motivo de la colocación de la escultura de bronce de la Loba Capitolina.

8 de febrero de 1996, mediante Ordenanza Municipal, 013/96, se declara a Obrajes como Patrimonio Arquitectónico.


De las proporciones de puertas y ventanas - II

Por exemplo, si la anchura es 18 pies, sea 30 la longitud , y entonces para proporcionar las ventanas divido la anchura en quatro partes y media: de una de estas hago la anchura de la luz de las ventanas, y de dos con un sexto mas la altura. Según esta proporción hago todas las ventanas de las otras piezas. Lis del quarto segundo deben ser unos sextos menos altos de luz que las del principal; y si hubiere más quartos, se disminuirán siempre un sexto de las inmediatas inferiores. Las ventanas de mano derecha deben corresponder á las de mano iz- quierda, y las de arriba caer á plomo sobre las de abaxo. Lo mismo digo de las puertas; y la razón es para que el hueco en las paredes esté sobre el hueco, y el macizo sobre el macizo. Además, que asi estarán todas las puertas unas enfrente de otras, y desde un lado de la casa se descubrirá por ellas hasta el otro: lo cual no dexa de causar hermosura, fresco en los tiempos calorosos, y aun otras comodidades. Para mayor seguridad de los linteles de puertas y ventanas, y que no sean oprimidos del peso, se suelen hacer encima arcos rebaxados, los quales son muy útiles para la duración de los edificios. Las ventanas no deben estar cerca de los ángulos ó esquinas